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14.03.2017 | Policiales 

Sobreseyeron al ex juez Saladino en la causa penal por coimas

Antonio Saladino fue sobreseído en primera instancia. La jueza Lucrecia Bustos consideró que la instrucción de la causa en su contra por presuntas coimas estaba plagada de contradicciones y carecía de solidez.

Claudia Rafael
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La causa en su contra tuvo infinitos vericuetos legales, políticos pero también -imposible negarlo- condimentos oscuros en el vasto universo del rumor y de la venta de pescado podrido. Lo cierto es que la jueza de Garantías de Mar del Plata, Lucrecia Bustos, sobreseyó a su (ex) par Antonio Cayetano Saladino, en la causa por cohecho agravado por la calidad del autor en su contra. En castellano liso y llano: cobro de coimas a partir del lugar de preponderancia que ocupaba en el mundo de la Justicia. Para llegar a este punto debieron transcurrir siete años. Siete larguísimos años. Y el sobreseimiento llegó porque Bustos consideró que la instrucción de los fiscales de Delitos Económicos Complejos de la ciudad balnearia, David Bruna y Javier Pizzo, carecía de solidez y estaba plagada de contradicciones. Textualmente: "Entiendo que el Ministerio Público no logró trazar una hipótesis acusatoria sólida, determinando con claridad, las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que (Marcos) Alonso habría entregado una suma de dinero a Saladino, lo que no tiene otra explicación que el cúmulo de contradicciones descriptas que no lograron ser disipadas durante los siete años que lleva esta investigación".

Subirse a una máquina del tiempo y recorrer hacia atrás esos siete años mencionados lleva a un tiempo y a un lugar en el que la sangre y el misterio salpicaron en demasía. Porque ese raid conduce a un homicidio que marcó a la ciudad, a los tribunales, a los pasillos oficiales, a la policía y a ciertos submundos del delito como ningún otro: el de Marcos Alonso. Abogado penalista acribillado y encontrado tras una búsqueda de adrenalina y horror, maniatado, amordazado y con un billete de dólar con el rostro de George Washington en la boca.

El pedido de elevación a juicio parte de un hecho del que no se mueve ni medio centímetro: que Saladino, en su rol de juez subrogante (durante las vacaciones de Carlos Villamarín), recibió a las 15 del 2 de enero de 2010 "de manos del abogado Marcos Rodrigo Alonso la suma de 10.000 pesos en virtud de un acuerdo previo y con el objeto de que el magistrado resolviera de manera favorable" el cambio de carátula para beneficiar a Walter "el Narigón" Gallastegui en la causa por el ataque con once balazos a Fabricio Armendano.

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