94847

02.06.2017 | Policiales 

Murió el joven que había sido baleado frente a la sala del barrio 104 viviendas

Se encontraba internado en delicada condición en el Hospital Municipal. Por otra parte, se negó a declarar el joven que fue detenido en la noche del miércoles, acusado de ser el autor de los ataques a disparos sufridos por otras dos personas. 

Lamentablemente la seguidilla de violentos episodios registrados en el barrio Ituzaingó, más conocido como 104 viviendas, se cobró su primera víctima fatal en la mañana del jueves. El cuerpo de un joven de 22 años que había sido baleado en la cabeza dijo basta tras ocho días de agonía. Si bien ya la situación procesal del acusado por ese ataque era sumamente compleja, lo es más aún al confirmarse el deceso de su víctima. Mientras tanto, persisten otra serie de pesquisas e instancias procesales contra las distintas personas implicadas en los numerosos episodios que se registraron en menos de una semana y que dejaron como saldo tres personas baleadas, dos domicilios vulnerados y una sensación de indefensión e incertidumbre que aún hoy persiste.

A media mañana del jueves se confirmó la muerte de Marcelo Díaz, quien había recibido un disparo en la cabeza en el mediodía del último 24 de mayo, en el episodio que fue el inicio de la locura, un enfrentamiento entre bandas que sólo reconoció como regla la sed de revancha y la justicia por mano propia. La balacera contra ese joven fue como una bola de nieve que comenzó a rodar y luego se convirtió en una verdadera avalancha de violencia y desenfreno cuyas réplicas aún hoy se sienten.

Díaz fue atacado a pocos metros del Centro de Atención Primaria de Salud del barrio Ituzaingó, inclusive voces oficiales consultadas por este Diario detallaron que el conflicto aquella mañana se habría iniciado dentro de esa sala. No obstante, era un episodio más de una rivalidad que ya tenía bastante de data y varios capítulos previos, quizás los más visibles a fines del año pasado, cuando ese punto de la ciudad también se vio conmovido por varios enfrentamientos armados en cuestión de pocos días. Es más, Díaz se encontraba imputado por esos hechos y había sido excarcelado.

Lo concreto es que ese mediodía de mayo, hace tan sólo poco más de una semana, el joven de 22 años recibió un disparo a la altura de la cabeza. Testigos del hecho dicen que se escucharon no menos de tres tiros. Fue trasladado de urgencia al Hospital Municipal Doctor Héctor Cura, donde debió ser sometido a diversas intervenciones quirúrgicas. En las últimas horas su condición se había agudizado por distintos cuadros febriles. Ayer arribaron a nuestra ciudad distintos especialistas del Incucai para realizar una ablación de sus órganos.

Por ese hecho se encuentra acusado y detenido Fernando Miqueas Muñoz, de 19 años, a quien ahora automáticamente se le cambió la imputación en su contra, que dejó de estar en grado de tentativa y ya es por un "homicidio agravado por el empleo de arma de fuego".

Más acusados

Por otra parte, también en la mañana de ayer se concretó la audiencia en términos del artículo 308 del Código Procesal contra Ary Natanael Colombo, quien se había entregado en la tarde del último miércoles en el marco un importante operativo que tenía cercado su domicilio, también en el barrio Ituzaingó. El joven hizo uso de su derecho de poder negarse a prestar declaración indagatoria, por lo que todo se limitó a la notificación formal de las actuaciones en su contra por parte de la fiscal de la causa, la fiscal Viviana Beytía, de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 10.

Quizás el dato más llamativo es que afronta una acusación por más de media docena de delitos, dos de ellos son homicidio en grado de tentativa. Vale recordar que se le imputa, por un lado la agresión contra un joven de 22 años que fue baleado en las piernas en la noche siguiente del ataque contra Díaz. Por el otro, el ataque contra Yamil Sanzi, de 20 años, que recibió un disparo en la cabeza y quien se debate entre la vida y la muerte en una habitación de la unidad de terapia intensiva del Hospital Municipal.

Ambos casos, según sostiene la hipótesis central de la querella, es que fueron una venganza a lo hecho por Miqueas. Con el dato no menor que al estar detenido la sed de revancha fue saciada con otras personas de su vínculo más cercano.

A la par, a Colombo se le reprochan otros delitos que se derivan del propio ataque a Sanzi, quien fue baleado en el interior de su domicilio y frente a familiares, y la irrupción también en la casa del propio Fernando Miqueas Muñoz, a quien además le habría sustraído diversas pertenencias.

El otro detenido que tiene por estas horas la causa es Brian Díaz, de 24 años y hermano de Marcelo, a quien se lo acusa de haber estado implicado en el ataque en la noche del último domingo contra el domicilio y la humanidad de Yamil Sanzi.