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16.07 | Columnistas ESCENARIO POLITICO. La polarización o los tercios. Los municipales por el aumento pero sujetos al juicio de la gente

El voto ideológico o económico, por el amor o el espanto, y octubre se insinúa como una bisagra

Los actos politicos y sus parecidos a los de los pastores evangélicos abonan la idea de que la política es cada vez más un sistema de creencias. Las razones y las dramatizaciones. El gremio municipal y su metodología ya desafía a la opinión pública. Por Cacho Fernández

Cacho Fernández

cfernandez@elpopular.com.ar

El senador provincial, Héctor Vitale, disparó esta semana la hipótesis más molesta para el massismo, pero es la que hoy ocupa el centro de la agenda política, esto es, si va a haber o no polarización en octubre. Para el legislador, hoy cercano al cristinismo, la pelea final seria entre Cambiemos y Unidad Ciudadana, dentro de una inexorable polarización, algo que rechazó de plano la diputada nacional por el massismo, Liliana Schwindt.

Se sabe que las PASO oficiarán de gran encuesta, que la elección verdadera será en octubre, cuando se instale la bisagra nacional y probablemente la suerte del gobierno cuya estrategia fue la relativizar esta elección al no otorgarle el carácter decisivo que sí le confiere la oposición mientras se jugaba a polarizar la elección con el cristinismo.

Ahora parece que ha cambiado la estrategia y abandona esta estrategia porque supuestamente el cristinismo es impenetrable. Tanto es así que el voto a la ex presidenta tiene una lealtad de más del 90 por ciento lo que lo hace inmodificable.

Pero, al parecer esa no sería la causa sino que el oficialismo de pronto se habría dado cuenta que nombrando tanto a Cristina le estaba haciendo parte de la campaña. "¿Es necesario que hablemos tanto de Cristina?", se preguntaba días atrás un dirigente de Cambiemos, atendiendo a esa sentencia marketinera de que "no hay publicidad mala, sólo hay publicidad".

Los números varían pero no tanto para Cristina, lo que confirma eso de la impenetrabilidad de su electorado. De todos modos, la campaña más eficaz para la oposición fue la de acusar al gobierno de la ex presidenta de corrupto, puesto que le fue funcional al oficialismo para desviar la atención de la economía y también lo está utilizando Sergio Massa cuando grafica su propuesta al decir "ni un gobierno de ladrones ni uno de ricos".

Por lo tanto, mientras el oficialismo quiere ideologizar la campaña apuntando a los valores, el cristinismo y también el massismo hace hincapié en lo económico enfocando claramente "la viscera más sensible, el bolsillo".

Discursos

Montándose sobre ese eje, el candidato a senador de UC, Jorge Taiana, propuso ayer darle lugar a los ciudadanos "que la pasan mal" y habló del endeudamiento de la provincia de Buenos Aires y la importancia de la "independencia económica" haciéndole un guiño al voto peronista ya que es una de las banderas históricas y emblemáticas del Movimiento.

Es que el cristinismo no tendría otra alternativa que captar el voto peronista para perforar el techo electoral que le adjudican las encuestas. O lo encuentra en el peronismo que no tiene o lo suma desde la izquierda. habría que preguntarse cómo hará para incorporar a ese peronismo que hoy no la acompaña o a esa izquierda que por una cuestión ideológica le opone las denuncias de corrupción que pesan sobre ella y su gestión. Pero debe sumar porque "si pierde -dice el politólogo, Andrés Malamud- Cristina queda afuera. Pero si gana está afuera también. Si gana, va a ser la líder del peronismo en una provincia donde hay mucho peronismo que no la quiere. No va a ser una líder total, va a ser importante. Pero va a tener que competir contra otros 16 líderes, que son gobernadores y que no quieren que ella sea presidenta". El escenario que pinta el politólogo es bastante complejo para la ex mandataria.

Ese tercer tercio que votarían a Massa o a Randazzo teme que ganen Cambiemos o Cristina, y parece difícil que esos votos los termine absorbiendo cualquiera de ellos en octubre. Salvo que elijan al que menos espanto les genera. Un voto "en defensa propia" como pidió Cristina, pero por la negativa. Por lo tanto, las Paso serán el disparador de la verdadera elección en octubre, la gran encuesta que ayudará al voto definitivo de la gente.

El massismo quiere afianzarse en la ciudad y busca afianzar la cercanía con los vecinos. En una cena en la que juntaron unos 200 comensales, Liliana Schwindt destacó que habían sido el año pasado una oposición "seria y responsable. Gracias a Sergio Massa reformamos la ley del impuesto a las ganancias, acompañamos y propusimos reformas al código penal, endurecimos penas contra delincuentes. Hoy proponemos la quita del IVA a productos de la canasta básica", dijo, tras lo cual cargó contra el Gobierno por implementar "tarifazos que estropean la economía de miles de familias y pymes", dijo, intentando profundizar el voto económico.

Acto y conflicto

En tanto, y como dice el consultor político, Mario Riorda, Cambiemos apela al voto ideológico mientras que el kirchnerismo acude al económico. La presentación de la lista del oficialismo en el Club Pueblo Nuevo confirmaría esa hipótesis.

Enganchándose en la estrategia nacional de ir por los valores poniendo de relieve la supuesta corrupción K, y vicios del régimen anterior, se enancó en esto como un contraejemplo para pedirles a sus funcionarios que "se comprometan" y que "hablen con el corazón" porque de esa manera se genera un vínculo "que no se rompe más". Cuestionó las PASO y anticipó que no se van a realizar el próximo año. Ernesto Cladera le dio el remate a esa estrategia ideológica quien recordó con emoción al ex presidente, Raúl Alfonsín sobre quien dijo que con su triunfo se había recuperado la democracia para ir luego a la frase final: "esta elección hay que ganarla porque con Cambiemos vamos a tener República", cerró.

El Intendente venía de una semana muy ajetreada. Los hechos del Hospital con la asamblea de municipales habían sido muy ásperos y le prefiguraban un futuro incierto y una relación hostil con el gremio. Los números de la paritaria están lejos y José Stuppia tiene ganas de profundizar la pelea tal como lo hizo con José Eseverri para generar miedo, paralizarlo y luego aprovechar políticamente esa parálisis para avanzar como lo hizo con su antecesor, al menos hasta que pudo hacerlo.

Aumento o carpa

Las relaciones entre el Ejecutivo y el sindicato han entrado en una escalada simétrica muy negativa y, luego del adelanto de paritarias que dio el DEM, el desencuentro se ha ido profundizando cada vez más. Hace apenas un año la relación era muy distinta, y el mismo titular del gremio lamenta la ausencia de Jorge Larreche, a quien el gremio lo califica como la variable fundamental de la buena relación entre las partes al punto que parte de la misma conducción del STMO llevó a cabo un escrache contra los concejales contrarios al aumento del impuesto a la piedra, una propuesta muy interesante que le hubiese ayudado a recaudar al Municipio unos 80 millones de pesos más por año y pagados por las dos grandes cementeras en concepto de impuesto a la piedra.

Se viene entonces una nueva reunión de paritarias bajo la amenaza siempre latente de una carpa en la misma vereda municipal. La posibilidad de un acuerdo, entonces, se aleja tanto como la racionalidad.

La asamblea con bombos en el centro público de salud y la pretensión de armar una paritaria en el mismo Hospital tuvo tanta repercusión como rechazó de la gente por el contexto inadecuado para hacerlo.

Los actings políticos

La ex presidenta convocó a votar "en defensa propia", dijo. La frase de Cristina en Mar del Plata fue maradoniana: tuvo ese poder de síntesis y de efecto a la vez, y la lanzó luego de una suerte de acting, esos que suelen hacer ahora en todo el mundo acercando gente común, historias de vida para ponerle carne y hueso a sus conceptos y en una escenografía propia de los pastores evangelistas como la están utilizando los líderes políticos también de todo el mundo.

Esta tendencia a remedar a los oradores religiosos protestantes termina confirmando que la política es una especie de sistema de creencias que de razonamientos y se va pareciendo cada vez más a esos relatos místicos - religiosos tan llenos de promesas luego incumplidas y de dramatizaciones. Lo emocional, en estos contextos, sigue prevaleciendo por sobre lo racional y meditable.

Se instala una forma, como una moda, y el resto la toma como una verdad axiomática. En el mundo, la centralidad del escenario y el protagonista cubriendo todos sus flancos mientras interpela a su público con una fuerte carga emocional pasó a ser la modalidad de moda en los lanzamientos políticos. Aquí lo implementó Cambiemos y luego lo adoptaron Unidad Ciudadana y 1País. Los culebrones televisivos lo demuestran: a mucha gente le gusta más leer pasiones que razones, el teatro comulga con la política y prevalece sobre ella. La imagen, la apariencia, eso tan despreciado por Platón se yergue como verdad por sobre el razonamiento. En ese marco, la opinión pública termina siendo una suerte de sumas de emociones públicas.