Miércoles, 20 de Febrero de 2019
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08.07 Rusia 2018

Básquetbol y fútbol americano en la pizarra del entrenador inglés

Gareth Southgate introdujo en sus trabajos de pelota parada ejercicios de equipos que visitó en la NBA y la NFL. Como hacía Griguol con Najnudel 35 años atrás...

Gareth Southgate no deja nada a librado al azar. Al seleccionador inglés le marcó tanto su falla en los penales en las semifinales ante Alemania de la Euro 96 que hizo a sus futbolistas y arqueros entrenarlos hasta el hartazgo desde marzo. Un proyecto redondo: los Three Lions ganaron ante Colombia su primera tanda en un Mundial.

Estaban preparados para todos los escenarios. Los habían visualizado y practicado tantas veces que metabolizaron mejor la tensión. Southgate se redimió de su error con un trabajo meticuloso que también ha realizado en la estrategia.

"Identificamos que las jugadas a balón parado son claves en las Copas del Mundo y sentimos que era un elemento que debíamos mejorar", confesó el seleccionador inglés, recalcando que los córners y las faltas podrían llevar a Inglaterra al éxito desterrando sus fracasos.

Un plan maestro: ocho de los 11 goles del combinado inglés en Rusia ha llegado a balón parado. Cuatro de córner, uno de falta y tres de penalti. "Ayuda también tener lanzadores sobresalientes y grandes rematadores. Le prestamos atención y somos una auténtica amenaza", señaló Southgate.

El pase a semifinales llegó por esa vía: Young puso el córner y Maguire abrió con la cabeza el triunfo ante Suecia.

En su despacho de St George's Park, Southgate y sus colaboradores detectaron que el 11% de los goles en Brasil 2014 llegaron de córner. Desde que Upson batió a Neuer en los octavos de Sudáfrica 2010, Inglaterra no había marcado un tanto desde la esquina en un gran torneo. Y habían pasado ¡72 córners! en tres fases finales -Mundial 2014 y Eurocopas 2012 y 2016- hasta que Kane abrió el marcador ante Túnez.

Ahora son letales en un arte en el que Allan Russell, entrenador de delanteros del cuerpo técnico inglés, es clave. "Es el que dedica más tiempo al balón parado. Es un especialista técnico", pregonó el seleccionador.

"Allan nos hace sesiones de finalización. Nos habla de la posición de los defensores, los porteros y qué debilidades explotar", recalcó Kane. Un trabajo que nace del epílogo de la carrera del exatacante escocés.

Russell se retiró en Estados Unidos dando sus últimos coletazos en los Carolina Rail Hawks y los Orange County Blues. Y en Norteamérica se empapó del trabajo técnico de los entrenadores de la NFL. El fútbol americano como inspiración.

"Personalizo el trabajo en posiciones, dentro y fuera del área para detectar qué reacciones y movimientos tienen éxito", contó Russell.

Ante Túnez, Panamá, Colombia y Suecia, Inglaterra abrió sus triunfos a balón parado. Trippier y Young ponen caramelos que Kane, Stones y Maguire han mandado a la red. Innovaciones que aterrizan del otro lado del charco.

"Tenemos que hacer cosas diferentes a las que se han hecho y hemos viajado para ver cómo se trabaja en la NFL. Me fascina su estratégica en la parcela ofensiva y defensiva", dijo Southgate.

En febrero, aprovechó su viaje a Minnesota, a la Superbowl, para acudir al duelo de NBA entre los Timberwolves y los New Orleans Pelicans. "Hemos viajado para ver cómo se trabaja en la NFL. Me fascina su estratégica en la parcela ofensiva y defensiva" dijo.

"Estaba muy interesado en el baloncesto y estuvo haciendo preguntas toda la noche", declaró al The Wall Street Journal Chris Wright, director general de los Minnesota United de la MLS, que conversó con Southgate.

Buscaba aplicar los pick and roll y otros aspectos del baloncesto al fútbol. Introducir detalles de los movimientos de la NBA y la NFL en su pizarra.

Y lo ha hecho. Incluso han puesto en marcha el tren del amor -situar a varios jugadores en fila en el área en los córners- que ayudó al Lincoln City de Quinta a llegar a cuartos de la FA Cup en 2017. "Trabajamos mucho el balón parado. Los desmarques, los bloqueos... Todo al detalle", aseguró Loftus-Cheek.