Edición Anterior: 15 de Noviembre de 2020
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ESCENARIO POLITICO. Los actos y las fotos de una visita movilizadora. La fiesta que pagan los jubilados. La interna ya es global
Los jubilados y el ajuste, Katopodis tironeado, el avance sobre el PJ y el retorno de Cafiero
La fórmula es tan simple como cínica: la fiesta la pagan y la pagarán siempre el sector previsional. Los peronistas no K se animan a contrarrestar la arremetida de La Cámpora y van por un PJ que sea, como el ser humano, una unidad con diversidad. Katopodis repartió gestos para todos lados y se puso por encima de la grieta. Vuelve el 1984, pero no el de Orwell sino el de Antonio Cafiero.
Hace unos meses, el Presidente les decía a los argentinos que se cuidaran y los culpaba de todo lo que les podría pasar si no lo hacían. Pero él mismo no hace lo que recomienda. Alberto obra como aquellos sacerdotes de doble discurso que advierten a sus feligreses guiarse por lo que les dice y no por lo que hace.

Una vez más un Presidente puso sobre la mesa esa doble moral que vienen poniendo en práctica las autoridades y desde hace tiempo.

Esta semana, Alberto Fernández acompañó con su comitiva a Evo Morales, cenaron juntos tan juntos como una "juntada" de adolescentes, y luego uno de los funcionarios calificaba de "botón" a un periodista porque le pedía que hiciese cuarentena por catorce y no por diez días como él lo pretendía hacer.

Todo parece una farsa brutal y quienes la crean suponen que la gente se las debe perdonar por el solo hecho de representar el poder.

Es decir, por tener coronita. Fernández practica una rara moral muy lejos del régimen republicano que dice representar. No usa el barbijo cuando se reúne con Moyano y familia, cuando lo hace con sus propios funcionarios o con referentes exteriores. Sostiene que los políticos deben seguir cobrando lo que cobran y no deberían hacer recortes a sus ingresos que él les impuso a jubilados que cobran apenas 20 mil pesos mensuales como él mismo lo decretó en marzo de este año. Y encima cree que el pueblo lo debe comprender.

Algunos creen ver en él un cambio negativo al que atribuyen a sus "malas juntas". En verdad, Aberto se cansó de desparramar moral por todos los medios cuando Cristina lo corrió de la Jefatura de Gabinete para reemplazarlo por Sergio Massa. Son dos dirigentes que sufrieron algunas mutaciones inesperadas que a éste último le costaron electoralmente.

Los políticos en general son una casta especial que se acostumbraron a vivir con demasiado dinero y cuando creen que ese modo está en riesgo son capaces de hacer cualquier cosa y vender su alma al diablo para no resignarlo.

Nada es gratis en esta vida. Dorian Gray logra vencer momentáneamente al paso del tiempo pero sacrificando su corazón y su alma. El final es de manual y el dandy inglés debe enfrentarse consigo mismo o con el reflejo de su propia imagen que terminó confirmando su vida disoluta y profundamente inmoral.

Los políticos también creen que ellos están exentos de cumplir con la ley, que quedarse con los "vueltos es hacer caja para continuar haciendo política y "para no ser los candidatos de los poderes hegemónicos", lanzan a los cuatro vientos, les piden esfuerzos y ordenan ajustes y recortes a los demás, fundamentalmente a los jubilados y a personas que apenas tienen para poder vivir mientras ellos aumentan constantemente sus dietas y sus prebendas.

Simultáneamente a esta autoelevación del status, el pueblo fue retrocediendo tanto económica como culturalmente. En los últimos por lo menos setenta años el país fue para atrás.

Hace unos días una directora de escuela reconocía que pasaban gran parte de su gestión en el reparto de bolsas de alimentos como si la función de la escuela fuese esa y no la de enseñar y construir ciudadanía.

Progresismo asistencialista

Es en vano, el "pobrismo", como dice Pichetto, ha ido avazando y muchos creen que "militar" es asistir a los pobres con migajas. Y es verdad, hubo sectores de la política y de la misma iglesia que alentó esa distorsión de lo que debe ser la justicia social y la solidaridad.

Y tanto es así que el denominado "progresismo" político ya no es el que pretende un régimen más justo y libertario sino uno que sea bien asistencialista. Es decir, no procura la existencia de ciudadanos dignos sino la de subditos dependientes movilizados unica y exclusivamente por la obediencia.

Lamentablemente, las escuelas son hoy reductos de un asistencialismo que ha ido desplazando su rol educativo. Pero queda claro que la responsabilidad es puramente de la clase dirigente que viene gobernando el país desde siempre, quizás. Como dijo el abogado y concejal tandilense Mauricio D’Alessandro, "Argentina es un país que siempre te da revancha porque los que vienen van a ser peores".

A una dirigencia política ineficiente y corrupta le fueron sucediendo dictaduras militares asesinas y también corruptas, y ambos sectores contribuyeron a incrementar progresivamente la pobreza que hoy llega a ser casi la mitad de la población.

Es impresionante ver como desde 1975, el índice de pobreza fue creciendo a una tasa del 7 por ciento anual mientras el PBI crecía solamente a un 0,2 por ciento. Lo grave de estos antecedentes es que este será el parámetro que tomarán para aumentarles los haberes a los jubilados.

Pero, por si el lector continúa con buen humor después de esta exposición de la gran tragedia nacional, veremos algunos datos actuales sobre la denominada "movilidad jubilatoria", que seguramente se moverá, pero hacia atrás.

Obras son amores

A la visita del ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis a Olavarría la rodearon algunos hechos llamativos y visitas inesperadas.

El acontecimiento, que fue un hecho político en sí mismo, fue manejado una vez más por el camporismo que intentó excluir al ejecutivo municipal, pero las fotos se centralizaron en el ministro con Sergio Milesi y Adriana Capuano, y con José Eseverri. Mientras tanto, el intendente Ezequiel Galli se quedó con la porción más grande que son siete obras varias para Olavarría y la ampliación de la Facultad de las Ciencias de la Salud.

El funcionario municipal estuvo en el Colegio de Ingenieros junto con representantes de la UIO, el titular del PIO, Alberto Nievas quien destacó la producción agropecuaria y el despegue que hubo en algunas actividades relacionadas con el mundo del campo. "Parecía un albertista", apuntó uno de los asistentes sin poder ocultar su sorpresa, cuando en realidad el empresario viene diciendo lo mismo desde hace tiempo como una realidad objetiva de su sector. Pero la grieta le confiere otra significación o intención a su discurso que puede ser totalmente normal en cualquier país que se precie de ser también normal.

Fueron concejales opositores y algunos dirigentes gremiales como los titulares del Ceco, de Aoma, de Smata y del Soeco, y Telma Cazot, una de las pocas mujeres que hubo y que concurrió en representación de la diputada Liliana Schwindt, quien se hallaba en Capital.

A pesar del tironeo político, el Ministro se movió con mucha altura y se colocó por encima de las pulseadas locales. Dejó obras por 100 millones de pesos para la ciudad más la ampliación de la Facultad de Medicina.

Clavó luego un tuit en el que calificó la gestión de José Eseverri como de "referencia", y la necesidad de "achicar la brecha que aún existe en la Argentina" con obras de agua y cloacas para la ciudad sin hacer "una distinción por el color político" del Intendente.

Visitas inesperadas

Un buen gesto del Ministro que vino a poner paños fríos y suavizar el tironeo innecesario por el capital político de su visita. Katopodis es un hombre que recorre permanentemente la Provincia y en auto y no en avión, algo que hoy resulta absolutamente significativo.

A pesar de que Eseverri no quiso incomodar su visita anterior en la Séptima, esta vez dicen que "lo buscó, lo abrazó y se sacaron juntos una foto ‘limpia’", así la calificaron.

En la Facultad de Ciencias de la Salud, en la que la Nación financiará una ampliación por la magnitud de su matrícula anual, José Eseverri le apuntó al Ministro que el edificio "fue expropiado por mi viejo cuando éramos comunistas", lo que disparó algunas sonrisas.

La firma de convenios en el Centro Cultural fue un hecho bien municipal. Galli procuró que nadie interfiriera para que el acto fuese con "cero participación camporista", como acotó un funcionario municipal a este columnista.

El remate, por decirlo así, lo dio la presencia, la cercanía y las fotos "limpias" del Ministro con Adriana Capuano (una herida por el cristinismo local en el último cierre de lista) y Sergio Milesi, dos dirigentes del peronismo alternativo, fundamentalmente este último quien hoy por hoy es la persona más mirada por ese sector.

Ambos le fueron presentados y acercados al visitante por dos colaboradores muy allegados al titular de la cartera de Obras Públicas lo que indicaría el estrecho vínculo político que los une. ¿Conclusiones de este pasaje de la historia local? (ver recuadro "humanizar la política").

Humanizar la política

C.F.

La visita del ministro de obras públicas bien podría concluirse en que siendo Gabriel Katopodis un hombre moderado que supo ser parte del massismo, pudo aceptar las reglas de juego de que su visita venía impulsada por la dirigencia camporista, pero también se puede deducir que habría intentado compensar luego este desbalance político destacando a su ex (¿ex?) compañero de ruta, José Eseverri, con quien compartió las duras jornadas de aquel 2013, siendo parte de un acto con el Intendente y sin camporistas en la foto y con ciertos gestos de acercamiento para Milesi y Capuano, dos dirigentes lejanos a la línea que baja desde la Vicepresidente. "El acto con Galli lo organizamos nosotros" se le oyó decir a un funcionario municipal y muy contrariado, como marcando una cancha política en la que hoy, como en el fútbol, se están jugando partidos pero todavía sin público.

Otro hecho de mucha potencia tiene que ver con la decisión del intendente de Azul, Hernán Bertellys y su secretario de Gobierno, Alejandro Vieyra, de ir por la conducción del PJ. Ayer recibieron el apoyo de diez gremios, entre ellos los ceramistas, el que en Olavarría juega abiertamente con La Cámpora.

Mientras tanto, tanto el gallismo como el bertellysmo se preparan para la batalla por la Séptima porque tendrán que contrarrestar alguna intención de la conducción provincial de armarles la lista de la Sección o utilizarla para pagar deudas políticas tal como lo hicieron otros partidos. A esto, a Galli se se suma la carpa municipal por un aumento salarial que no tuvo un buen final.

El antecedente azuleño podría replicarse en otros distritos en los que el peronismo alternativo podría tener la intención de hacer del PJ un partido, con una vida interna diferente y con mayor diversidad para que no siga siendo un búnker excluyente del kirchnerismo camporista.

En este momento acude una frase de un filósofo del peronismo quien pedía, como Miguel de Unamuno, "humanizar la política".

En efecto, el pensador español sostenía que el ser humano "es una unidad en la diversidad", por lo tanto, humanizar la política sería eso, transformar al partido político en una unidad pero conteniendo todos los matices.

La resistencia al camporismo dentro del partido se estaría manifestando tambien en Lomas de Zamora y en Mar del Plata (y tal vez en otros lugares) con la decisión de conformar un "vecinalismo provincial", una suerte de reacción como la que hubo en 1985 de parte de Antonio Cafiero y su Frente Renovador contra la hegemonía partidaria de Herminio Iglesias. ¿Se repite la historia?. En Mar del Plata, quien anda en esa cruzada es el ex intendente Gustavo Pulti, un peronista supuestamente excluido por el sector duro del kirchnerismo.


La fiesta y los jubilados

C.F.

Dicen que hubo una diputada, Mirta Tundis, que lloró cuando hablaba de la reforma jubilatoria del gobierno anterior. Bueno, esa legisladora deberá llorar ahora como una Magdalena cuando tome conciencia de la movilidad que seguramente irá a votar. Porque ahora quienes hoy pertenecen al Frente de Todos no tendrán más remedio que el de militar el terrible ajuste que se viene

Al antecesor le fallaron los pronósticos con la inflación. Creyó que atando las jubilaciones a la inflación que imaginaba tener se salvaba de una actualización más feroz. Pero, como gran parte de sus pronósticos y los de su gobierno se chocaron violentamente con la realidad. El índice de inflación se le fue de pronto por las nubes y cuando el gobierno actual vio eso, tomó el atajo de no aplicarla, y así lo hizo. No importó para nada que fuera una ley y que beneficiara al sector más desposeído de la sociedad.

El cuento continúa así. Una vez, hubo un monstruo grande al que llamaba FMI que entró al país una vez más, cuando todo el mundo creía que jamás entrarían nuevamente en esta casa, y volvió a fijar las reglas de juego.

Ese "monstruo" ganó nuevos e impensables aliados nacionales, puso las cosas en el lugar que ellos desean y les impuso al Gobierno esta movilidad jubilatoria. Primero les hizo tirar al diablo el ajuste por inflación y les impuso el de "actualizar" (por decirlo así) los haberes mediante un promedio de indice salarial y la evolución de la recaudación impositiva de la Afip.

El monstruo y sus aliados nacionales les dijeron entonces a los jubilados: "si recaudamos, cobran, si no, van a tener que aguantar tiempos mejores".

Dice la leyenda que los jubilados se le pararon de manos y le retrucaron: "pero, alguna vez el costo lo deben pagar los políticos. Ellos no hacen ningún esfuerzo. ¿Por qué no los obligan a ser más solidarios con el pueblo?", le inquirieron, tras lo cual el FMI, ese monstruo tan temido, agrandó sus ojos y luego de mirar de reojo a su cómplice coyuntural, el Presidente, recibió de éste un gesto de fastidio, y les volvió a decir con un reproche cargado de ironía: "no pidan imposibles..., son demasiado grandes para ser tan utópicos".

Efectivamente, con esta movilidad que plantea el oficialismo junto con el FMI, podría decirse que los jubilados hoy están al horno.

El Banco Central prevé una inflación de 48 por ciento y posiblemente supera el 50 por ciento. El presupuesto nacional parece entonces inviable porque el 52 por ciento del gasto nacional pertenece al rubro previsional. Entonces, como en marzo de este año, otra vez perderán los jubilados y acabarán pagando la fiesta interminable de los políticos.


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