"Igualdad versus igualitarismo"

Opinión

Federico Imaz, ex concejal y referente de Nuevo Rumbo, un espacio político vecinal lamatritense presentó un escrito ante los medios de comunicación en los que analiza la realidad local con una particular visión sobre la situación de las instituciones locales.

"Todos somos iguales ante la ley, tenemos la misma dignidad y los mismos derechos. A partir de ahí son todas diferencias. Por suerte somos diferentes", comienza diciendo.

"Los políticos progresistas cultivan el igualitarismo que significa negar toda diferencia nacida del esfuerzo y del sacrificio que lleva a que muchos, no todos, lleguen a posiciones sociales elevadas. Ser progresista, de izquierda en realidad, implica mirar para abajo. Los ‘ricos’ para estos políticos no son un ejemplo a imitar, sino una casta a combatir", continúa.

"En La Madrid tenemos dos ejemplos claros de lo que digo: uno es el cambio de nombre del tradicional Club Social de General La Madrid que ahora es solo Club General La Madrid; el otro es la transformación de la Exposición anual con remate de toros, etc, de la Sociedad Rural, en la Expo La Madrid organizada por la Municipalidad. El resentimiento, la mediocridad y un igualitarismo bobo y decadente es lo que motorizó estos cambios. El Club Social era una institución con una riquísima tradición y lleno historias, con un edificio que nada les envidia a los mejores clubes de la Argentina, construido con el esfuerzo de parte de los hombres que hicieron la gloria perdida del club y de la ciudad", analiza Imaz.

"Con la Sociedad Rural pasa lo mismo. En la sala de reuniones de dicha institución están los cuadros de los presidentes que hicieron de esa institución una de las más importantes de Carbap. Juan Alberto Rebollini fue elegido presidente de Carbap en reconocimiento a su persona, pero también a la Sociedad Rural de La Madrid. Aquellos hombres hicieron las instalaciones, las tribunas, los galpones, pusieron la balanza, hicieron el tambo. No sólo eso, también fundaron, junto con la Gobernación y el gobierno municipal, la Escuela Agropecuaria. Justamente hicieron el tambo para que lo alumnos de dicha escuela tuviesen donde hacer las prácticas. Esta comisión cerro dicho tambo", continúa.

"Y sigue la saga: en el año ’58 dirigieron la legendaria lucha contra la tucura, motorizaron y dirigieron la construcción del Hotel San Martín, hotel que no había otro igual en muchos kilómetros a la redonda, y finalmente construyeron la sede de la calle Mitre", prosigue el escrito.

"Las actuales autoridades ni las goteras del galpón de las instalaciones pueden tapar", critica Federico Imaz.

"Y como si todo esto fuera poco, entregaron a la Municipalidad , como ya mencioné, la tradicional fiesta anual para que Guillermo Escudero y su Comité de Eventos organicen Expo La Madrid. Ni un remate de toros puede organizar las actuales autoridades de la Sociedad Rural", indica.

"No entiendo como no renuncian de vergüenza. ¿Cuánto falta para que vendan la sede de la calle Mitre? (La Cámara de Comercio e Industria local también participa de dicha organización, pero su trabajo queda absolutamente absorbido políticamente por la Municipalidad)", analiza.

"La triste decadencia de la Rural no es más que una muestra palpable del declive de La Madrid como pueblo, y de ese igualitarismo bobo y decadente que mira para abajo y destruye todo lo que tenga algún tufillo a excelencia", sentencia.

"Otra cosa es preocuparse por los sectores más desfavorecidos para que la igualdad de derechos no quede en una mera declaración. Para que efectivamente todos tengan la oportunidad de llegar a la cima de la sociedad, si se lo proponen y se esfuerzan lo suficiente. Para ello la educación juega un rol central. Desgraciadamente la educación pública es una catástrofe", menciona.

"Según la prueba Aprender tomada en todo el país el año anterior, el 40 % de los alumnos del último año de los Institutos de Formación Docente tienen problemas para comprender lo que leen. Los chicos que en unos meses estarán al frente de un aula como docentes tienen problemas de comprensión de textos", sostiene.

"¡Imagínense! En vez de ocuparse de estas cosas, el gobierno destruye todo aquello que representa a quienes fruto del esfuerzo propio y familiar llegaron a la cima de la sociedad. Ello es mucho más fácil que volver a poner las bases para que la movilidad social sea una realidad como lo era en el pasado. Darle nuevamente jerarquía y excelencia a la educación implica una batalla que ningún gobierno está dispuesto a dar tal como los hechos lo demuestran palmariamente. Hoy, luego de cuatro años de Cambiemos en el gobierno de la Provincia, la educación pública sigue siendo el mismo desastre que era en el gobierno pasado", concluye Federico Imaz.

Ultimas Noticias
Otras Noticias