Seguros automotor: las bajas fueron mínimas y muchos tomaron la opción de reducir cobertura

La cuarentena por la pandemia de coronavirus impuso cambios también en el mercado asegurador automotor. Cuál fue el comportamiento de los asegurados, qué decisiones adoptaron y cómo se adecuaron al cumplimiento de sus pagos por los medios electrónicos, analizados por especialistas del rubro.

Las bajas en las pólizas han sido mínimas; muchos asegurados optaron por reducir la cobertura a niveles inferiores y la inmensa mayoría mutó del pago presencial y en efectivo al de medios electrónicos, al tiempo que con una vuelta paulatina a las actividades, el mercado ha comenzado a reactivarse. Palabras más, palabras menos, esa es la realidad que por estos días transitan los productores de la ciudad en el apartado de seguros automotores.

En abril, la baja de la siniestralidad y de accidentes viales en un marco de cuarentena por la pandemia de Covid 19 puso el foco sobre esos seguros y la Superintendencia que regula la actividad debió salir a aclarar que las compañías no estaban obligadas a efectuar descuento alguno sobre las pólizas, aun cuando los vehículos no estuvieran siendo rodados. "Se habló mucho de ese tema, pero la realidad es que no hubo ninguna medida al respecto, al menos de las compañías con las que trabajamos", argumentó un joven productor que representa a reconocidas compañías. Y asume que "en el ánimo de estar acompañados, hicimos un grupo con productores que nuclean gran parte de la cartera de Olavarría", para advertir y corroborar que "ninguna compañía aplicó descuentos puros de la misma cobertura".

A su criterio, en líneas generales los asegurados optaron por "reducir coberturas y con ello, también el costo mensual" obedeciendo no sólo a esta cuestión económica sino también a la menor circulación del vehículo en cuestión, "porque entendían que estaban menos expuestos a riesgos".

Otros integrantes de su cartera de clientes que poseen más de un vehículo en el grupo familiar, "se organizaron y al no ir a trabajar en el período rígido de la cuarentena, dieron de baja algún automóvil, con el ánimo de traducirlo en un ahorro de costos mensuales".

Lucas Menzano, gerente comercial y marketing de Nativa Seguros, admitió que "tuvimos algunas bajas, porque la recesión económica hizo que los asegurados, al disminuir sus ingresos, también bajaran su nivel de gastos y el seguro es uno de ellos" y "un porcentaje menor de nuestra cartera optó por modificaciones en la cobertura". Entre ambas, claro, la más seleccionada fue la de elegir coberturas menores, porque aunque no se utilizara el auto, se optaba por tener una cobertura mínima. Sin embargo, para el referente de la compañía aseguradora de capitales olavarrienses, lo más notable de estas semanas de cuarentena ha sido la reconversión de pagos que los asegurados eligieron voluntariamente, pasando de abonar personalmente en las mismas oficinas de los productores a cumplir con esa obligación a través de formatos remotos, o digitales.

La cobrabilidad

¿Si la disminución de la siniestralidad se percibirá en las cuotas a futuro? Para uno de los especialistas consultado por este Diario, "probablemente esa menor siniestralidad, si es que la hubo, afecte con el correr del año, para que no tengamos aumentos muy significativos" en las mensualidades. En contraposición, "sí van a registrarse incrementos por el tema de la suma asegurada, ya que la inflación repercutirá en un aumento del precio de los vehículos y eso terminará influyendo en el costo del seguro", aun cuando la tarifa mantenga los niveles de su alícuota.

También a manos de la inflación, "resulta probable, en el corto plazo, que aumente la cobertura de Responsabilidad Civil, con lo que más o menos quedará emparejada esta menor siniestralidad que en teoría hubo durante la pandemia", estimó el productor local.

Respecto de la cobrabilidad, admitió que "desde las compañías, hubo mucha predisposición para extender o flexibilizar la fecha de vencimiento de las cuotas" y "se contempló dar cobertura más allá del período normal a pesar de que las pólizas estuvieran vencidas", dijo en referencia a un plazo que habitualmente se extiende una semana después del vencimiento y ahora se prolongó a 30 días y en algunos casos, un poco más.

Hubo, además, "una gestión muy importante para volcar todo lo que es el sistema de cobranza a medios electrónicos", con el pase de las pólizas a débito automático o a tarjetas de crédito. "La gente se familiarizó mucho con las plataformas disponibles como Pago mis Cuentas o Mercado Pago y así se fueron regularizando los pagos". A su criterio, "la respuesta de pago fue muy alta, mucho más de la que hubiésemos esperado en el primer momento, porque es un porcentaje muy bajo el de quienes dejaron de pagar".

La mayor preocupación reinó en el universo de las empresas, que "suelen abonar sumas grandes y al estar inactivos, no facturar, pidieron la suspensión de la cobertura, que se reactivará cuando vuelvan a trabajar". Eso, a pesar de que en los últimos días "ya estamos viendo una reactivación de pólizas; con la gente regresando a los trabajos, la rueda de seguros se empezó a reactivar".

Vinculados digitalmente

Desde Nativa, Lucas Menzano entiende que "en medio de una situación anómala, en las primeras semanas de la cuarentena reinó la incertidumbre" entre los asegurados. Sin embargo, la compañía local mantuvo "la postura de seguir dando servicio, continuar prestando la misma calidad de servicio, desde el lado de siniestros, desde la cobranza y también desde la producción" y, con el correr de los días, "el vínculo comercial recobró la normalidad".

Para ello, se desarrollaron "herramientas digitales para que los productores pudieran seguir operando de manera normal, a través del home office y el teletrabajo", ofreciendo "a los aseguradores el soporte técnico digital para evacuar consultas, para abonar sus cuotas o para reclamos de siniestros, junto con los acostumbrados contactos telefónicos".

Inmediatamente, admitió que "hubo muchas consultas a partir de los rumores de que las compañías tenían que formalizar un descuento obligatorio por la supuesta inexistencia de siniestros, pero finalmente la Superintendencia lo desmintió". Lo más consultado, sin embargo, tuvo que ver con la posibilidad de pagar a destiempo y cómo hacerlo. Entonces, "¿cómo hago para pagar si no puedo salir de casa?" fue la pregunta más repetida en el contexto del aislamiento social preventivo y obligatorio. Y desde la firma se ocuparon de guiar a sus clientes en este aspecto.

Más que bajas, que las hubo en un porcentaje muy mínimo, la recesión económica motivó claramente modificaciones en las coberturas. Y el contexto, una necesidad inmediata de reformular el medio de pago o de cobranza: muchos pasaron al débito automático o al pago digital, por transferencia o por CBU, descartando el presencial tanto en las oficinas céntricas que este martes 26 reabrirán sus puertas, como en los centros de pago habilitados para tal fin.

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