Covacon comenzó con los servicios y luego introdujo los baños químicos a la vida local

Según su propietario, primero los maltrataban pero luego los incorporaron. Pero faltan inspecciones en las obras

En veinte años cambió su vida. Arrancaron con Covatti construcciones y sumaron el mantenimiento de los baños químicos para obras y por una contingencia quedaron gestionando todo lo referido a estos.

José Covatti llegó a construir su actual empresa Covacon por esas cosas que tiene la vida. El esfuerzo, su perseverancia, su fe en el futuro, pero por sobre todo atributos generacionales que son los de enfrentar los sacrificios, esos que le permitieron edificar una empresa que hoy le da la posilibilidad de encarar la vida de otra manera.

"Arrancamos con Covatti construcciones en 1989 como contratista de Loma Negra" dijo, tras lo cual señaló que hacían mantenimiento con 40 empleados pero debieron soportar todas las crisis más importantes, sin contar la peor que es la actual. Efectivamente, en el año 2000,cuando los argentinos enfrentaban la depresión de la economía nacional por la crisis de la convertibilidad, "vino una empresa con un baño químico y así todo el futuro de la empresa".

Establecidos en Loma Negra, en la intersección de 9 de Julio y 1 de Mayo, comenzaron a dedicarse al mantenimiento de los baños químicos de la fábrica. "Yo me sorprendí cuando me enteré que el mantenimiento no se haría desde Buenos Aires y nosotros podíamos dedicarnos a hacerlo. Arracamos con los baños, los fui metiendo y así hicimos un número creciente de clientes, porque había apuntado a las fábricas de Loma Negra, Cementos Avellaneda. También me llamó la ACTC y los atendí siete u ocho años y fuimos con ellos hasta a Río Gallegos".

Maltrato hasta que se incorporaron

José Covatti fue uno de los precursores en la provincia de Buenos Aires, provisto siempre desde Capital. "Comprábamos allí y hoy ya tiene en su haber unos 600 baños químicos y 350 clientes. Los alquilo y les hago un mantenimiento mensual o semanal".

En verdad los baños químicos pasaron a ser una gran solución, producto del avance tecnológico y químico y el abandono de los métodos tradicionales. Hoy por hoy los baños químicos son encontrados en fábricas, lugares públicos, espectáculos deportivos, en parques. En síntesis, son la versión más simplificada y práctica de la higiene laboral y pública. Covatti vio esa proyección y encaró el negocio.

"Estamos con valores muy bajos y en Olavarría no tenemos competencia, prácticamente. Hubo algo durante un par de años pero me los terminó vendiendo a mí y hoy somos líderes en la zona. Con la pandemia se potenció el alquiler de baños químicos y me siguen llamando de la zona", dijo José Covatti. De pronto se encontró con un emprendimiento que no esperaba pero, por su costumbre de trabajar y de hacerle frente a todos los desafíos, se animó  a hacerlo.

Y como no hay mal que por bien no venga, la pandemia y el afán de evitar los contagios, condujo necesariamente al uso más intensivo de los baños químicos. Fue lo mejor, un aporte frente al acecho de la peste y de un virus super contagioso. Se preparó para ello, adquirió los vehículos necesarios, dos camiones, dos camionetas, personal y la decisión de "pasar todas las semanas por las obras, hacer la limpieza con el camioncito adecuado de extracción y verter el químico y el bactericida que cada baño necesita".

Toda la materia se dispone luego en la planta depuradora. Un baño químico recolecta desechos humanos tales como fecas y orina, Tiene un tanque de depósito y usa químicos para minimizar el olor. Estos inodoros son usualmente, pero no siempre, contenidos y móviles.

Los baños químicos están estructurados alrededor de un tanque, el cual tiene que ser vaciado frecuentemente. No están conectados a un agujero en el suelo (como una letrina de hoyo), ni a un tanque séptico, ni están conectados al alcantarillado llevando a una planta de tratamiento de aguas residuales. Los baños químicos usados mayormente en sitios de construcción son como los que se pueden ver en eventos grandes como festivales musicales que son los más conocidos. Debido a que son usados por un período de tiempo corto y a sus precios altos, la mayoría de las veces son alquilados en lugar de ser comprados, además usualmente incluyen servicio y limpieza. ?

Como explica Covatti, "hay un receptáculo y lo disponemos en la planta depuradora", tras lo cual  dijo que "hemos probado con químicos de acá pero los de mejor calidad los compramos en Buenos Aires".

También añadió, que "hay más de 100 obras que no tienen baños y no se hacen inspecciones". ¿Cómo hacen para hacer sus necesidades? se le pregunto, y respondió "y..., hacen un pozo, ponen tres chapas y contamina la primer napa. Es lamentable que esto siga pasando y que no se vigile", señaló.

Su empresa, con los tres administrativos, emplea a ocho personas. "En 2008 decidió darle de baja a su empresa de servicios", con aquella con la cual había comenzado esa dura tarea de mantener una firma en pie en un país que no hace nada o muy poco para preservarlas y amortiguarlas de toda crisis. 

Con los baños químicos le pasó lo que le podría ocurrir a cualquier argentino que incorpore una innovación. "hasta 2012 los ensuciaban mal porque no estaban acostumbrados pero después se fueron incorporando a los hábitos". Es un problema cultural y hasta que no se los incorporó se los maltrató, casi como fuese un enemigo tecnológico. Como si atentara contra algo cuando en realidad son soluciones concretas a problemas que se venían resolviendo de manera muy precaria. Una vez más, la tecnología debe luchar contra la idiosincracia nacional.

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