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10.11.2018 En el Congreso de CREA, en Saldungaray, sorprendió a todos con su técnica durante las disertaciones

Ana Dorado, la que dibuja lo que los demás hablan

Ana Dorado impresionó y sorprendió a todos en el 34º Congreso de CREA, Región Sudoeste, que se llevó a cabo el 25 y 26 de octubre en el Gimnasio Polideportivo "Mario Alberto Gómez" del Instituto Fortín Pavón de Saldungaray. Mientras se iban desarrollando todas las charlas de los oradores invitados, ella iba dibujando lo que escuchaba y lo reflejaba de una manera realmente espectacular, sobre una franja de papel de dos metros de alto -o de ancho- por todo el largo de la pared, que pueden ser de hasta diez metros.

Darío Fariña

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Así fue los dos días. Con lápices de fibra a mano, con apoyo de su madre por si necesitaba algo, esta suarense de 37 años -que vive en Capital Federal- fue reflejando en sus dibujos lo que los oradores explicaban. Los productores, los integrantes del oratorio, luego de cada charla se acercaron a ver lo que Ana había dibujado y realmente quedaron impresionados. La opinión fue unánime y contundente: "Es increíble lo que hizo esta chica!. Te puedo asegurar que lo que dijeron en las disertaciones está en los dibujos. No sé cómo hace para ir escuchando, analizando todo y después volcarlo en un dibujo, a una velocidad increíble. Todo lo que dijeron, está ahí".

Ella sólo sonreía. Todos se acercaban a felicitarla y con mucha sencillez y humildad, agradecía y de alguna manera explicaba cómo hacía para reflejar en dibujo lo que iba escuchando. ¿Su técnica?: en pequeños papelitos anotaba algunas cosas y enseguida seguía dibujando. ¿Su secreto?: ella lo sabe, pero no es cuestión de andar contándolo. Y si lo cuenta, no hay muchos que puedan hacer lo mismo. Es algo así como la Liniers de Kevin Johansen.

"Me convocaron para sintetizar en imágenes sobre una pared lo que se va conversando. Es una especie de infográfico en vivo mientras la gente va hablando. ¿Cómo Liniers?, bueno, ponele, aunque bajando las expectativas", dice riéndose. "Pero la diferencia con Liniers -entre varias otras, por supuesto, ya que no puedo compararme con él- es que él lo hace muy expresivo, muy artístico y no importa tanto el concepto. En cambio en lo que yo hago lo que importa es el concepto. Si además me queda bonito, joya. Pero lo que importan son las ideas, traducir las ideas" aclaró Ana, quien estudió diseño gráfico en Buenos Aires aunque esta forma de hacer arte la descubrió después.

Fue la primera vez que la llamaron de CREA para hacer un trabajo de estas características, "pero me dedico a esto; este es mi trabajo. Además, capacitar a equipos para que usando las imágenes se comuniquen mejor, hagan eficiente el trabajo, hagan ellos presentaciones más atractivas, en lugar de power point que las hagan en dibujos", explicó.

¿Cuando terminás tu trabajo lo entregás para qué puede utilizarlo la gente de CREA?

Por ejemplo, en este caso, yo les saco fotos y se las mando como si fueran micropedacitos de los dibujos. Queda como una especie de PDF de libros, en forma visual, para los asistentes, y así ellos los pueden distribuir. Según el caso, y en este caso no creo, pero cuando grafico el plan estratégico de la empresa se plotea después y se pega en las paredes de esa empresa, fundamentalmente si es algo a conservar. En este caso, del congreso, no es así porque son charlas de una vez.

¿Tenés que estar muy atenta a lo que se va diciendo para aplicarlo luego en el dibujo?, ¿alguna vez se te ha complicado un trabajo?

Así es, ese es mi método. Lo más importante es escuchar. Y en charlas donde no conozco mucho el contenido se puede complicar, pero cuando es así les pido a quienes me contratan que me cuentan algo de lo que van a hablar para ir sabiendo. O cuando creo que es algo que va a durar mucho pero que finalmente dura poco tiempo, es todo un tema lo del espacio.

¿Cómo hacés para medir esos tiempos?

No es arbitrario, pero debo acomodarme. Yo sé que cubro alrededor de diez metros por dos metros en una jornada, más o menos. Y de ahí me acomodo. Por ejemplo, en este caso en el congreso de CREA, vi que había espacios que me iban a sobrar y entonces defino con qué completo esos huecos.

¿Cuándo comenzaste a hacer este trabajo?

"Yo hacía esto desde toda la vida, porque tomé notas de esta manera en el colegio, hacía historietas con mis amigos, ayudaba a mis amigos a ordenar sus ideas visualmente pero no sabía que esto existía como trabajo. En realidad, trabajaba como diseñadora gráfica estándar haciendo infográficos, pero buscando, buscando y buscando lo que a mí me apasiona le dediqué dos años de mi vida a invertir y ver cómo se puede vivir de hacer dibujitos mientras alguien habla.

¿Cuándo lo descubriste entonces?

En esos dos años en los que, literalmente, no facturé y me dediqué a preguntarle a la gente, o en decirles "vos da una charla que yo voy a hacer unos dibujitos atrás, y vamos viendo, y luego me decís si te sirve o no te sirve. Yo sé que algo de esto podía andar, así que lo probé gratis, a modo de intercambio por feedback y para hacerme conocer, preguntándole a la gente. A mí me gusta agarrar papelitos y hacerles dibujitos. La mayoría de la gente me decía que no era un trabajo, hasta que me iban orientando y finalmente encontré ese concepto visual "thinking" que es el que piden las empresas. Somos poquitos los que hacemos este trabajo y por eso no es tan conocido. Lo hago en cualquier tipo de evento, puede ser en una reunión de diez personas donde van a definir el plan estratégico de algo y quieren que les quede bien plasmado, así luego se para, va y mira los dibujos en la pared. También lo hago en talleres, tipo workshops, donde explican algo y yo voy graficándolo, ya que les sirve a los asistentes para ir viendo lo que ya entendimos, qué no. También en charlas o congresos, y voy a cualquier tipo de eventos. Encontré mi trabajo, sin dudas, y esto es lo que realmente me apasiona. Tengo esa suerte".