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20.04 

UPL explicó sobre el uso de los fungicidas

En Expoagro 2019, la empresa UPL contó cómo se trabaja respecto del uso de los fungicidas.

Darío Fariña

Enviado especial a Expoagro 2019

Durante muchos años los productores de todo el mundo gozaron de una amplia paleta de fungicidas que con su gran espectro de control y eficiencia contribuyeron a incrementar la producción y mejorar la calidad de los alimentos. Hoy, sin embargo, con la aparición de los hongos resistentes, el escenario se ha vuelto completamente diferente: Europa es considerada la cuna de esta problemática y atraviesa graves problemas en trigo; mientras que mucho más cerca, nuestros vecinos Brasil, Bolivia y Paraguay se ven asolados por la roya asiática, considerada la "Terminator" de los fungicidas.

Aunque en la Argentina la situación no llega a ser tan dramática, la resistencia a mancha amarilla y Cercóspora kikuchii, por ejemplo, son cada vez más comunes. Es así que ya comenzaron a aparecer algunas voces de alerta. "A diferencia de otros países, todavía estamos a tiempo de frenar o retrasar el impacto de esta problemática", señaló esperanzado el fitopatólogo de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba), Marcelo Carmona, que durante la última edición de Expoagro 2019 brindó una breve cátedra sobre el tema en el stand de la empresa UPL. Allí, el especialista puso el foco sobre el uso y abuso exclusivo de fungicidas unisitio (triazoles, estrubirulinas y carboxamidas) como una de las principales causas del actual panorama.

"Se trata de productos que trabajan en un solo sitio de acción de la célula fúngica, es decir que controlan siempre a la célula en una sola estructura. A tal punto que ésta comienza a acostumbrarse y a través de mutaciones genéticas crea mecanismos naturales para poder sortear el efecto del fungicida", explicó. La no alternancia de fungicidas, el uso continuo y repetido de los mismos modos de acción, las aplicaciones tardías o con dosis incorrectas, y las dificultades para implementar buenas prácticas agrícolas, hacen el resto del trabajo sucio y facilitan las condiciones para que esas resistencias se reproduzcan a toda la población. "Hay que entender que la resistencia es un fenómeno biológico inevitable y lo único que se puede hacer es deprimir o al menos retrasar ese proceso", confiesa Carmona.

Hacia esa dirección apuntó justamente UPL con el lanzamiento de Tridium, el primer fungicida del país con tecnología multisitio para trigo y cebada. Una herramienta clave que no solo permite controlar enfermedades y aumentar el rendimiento, sino también manejar la resistencia. "UPL está presente en más de 170 países y en todos existe la problemática de resistencia. Por eso a partir de las necesidades de los productores, la empresa ha desarrollado ésta fórmula innovadora que representa un paso adelante en el tema", asegura Marcelo Figueira, gerente de fungicidas de la compañía para Latinoamérica.

Tridium es una mezcla de fungicidas de acción por contacto, sistémica, preventiva y antiesporulante, que combina dos principios activos sitio específicos con un multisitio (Azoxistrobina, Tebuconazole y Mancozeb). "Es una combinación muy equilibrada que permite adelantarse al problema, logrando un verdadero manejo de la resistencia", comenta el responsable del área de UPL. Por su lado, Carmona añade que es bienvenida la incorporación de estos principios activos multisitios para mejorar la eficiencia de control y recomienda su uso como socios o colaboradores de los fungicidas sitio específico: "De esta manera se los protege más, disminuyendo la vulnerabilidad y prolongando su vida útil", señaló.