19.12.2019 Silvia Pérez de Albéniz, ex vicedirectora, y Pablo Burghini, profesor de educación física

Dos históricos en la vida del Colegio Privado Libertas

"Yo empecé en Libertas en 2004, en realidad sin un cargo específico en el medio de una reorganización del colegio cuando Amílcar (Dirazar) se hizo cargo de Libertas. Hacía una coordinación de niveles y en 2005 la inspectora me sugiere el cargo de vice y a su vez trabajaba en secundaria como coordinadora, haciendo la articulación primaria-secundaria" comenzó contando Silvia Pérez de Albéniz, quie se recibió en el Instituto Superior de Formación Docente en 1980. 

"Empecé en Mariano Moreno, cuando se creó la escuela con la señora de Chingotto; eran dos grados y el semillero que era el jardín. Allí estuve once años, luego en Lenguas Modernas otros diez, siempre en cargo directivo y siempre iniciando escuelas. Y en Libertas también. Justo me llamaron cuando no estaba trabajando, pero fui enseguida porque estaba Silvia Rocha a quien conocía muy bien, con quien había armado un buen equipo, extrañaba la docencia y arranqué" continuó contando. "Primero como coordinadora; era un año complejo para todos en realidad, difícil, pero llegó la subvención en 2005 y todo mejoró. En 2006 estaba en dos turnos, como vice alternado y en contraturno iba al secundario, donde acompañaba a los chicos que empezaban primero, haciendo una articulación. También estuve como representante legal en el secundario y en 2007 hubo cambios: estaba el tercer ciclo (séptimo, octavo y noveno) y con la ley federal eso cambió, por lo que durante tres años tuve a cargo lo que se llamaba reasignación presupuestaria que fue demandante e importante. Trabajé en los dos colegios, conociendo a la gente, cercana a los equipos directivos. Y en 2017 me jubilé", agregó.

En tanto el profesor de educación física Pablo Burghini tiene una particularidad: trabajó en los tres niveles (inicial, primario y secundario). "Yo estaba trabajando en Santo Tomás de Aquino, en el ´93, y en el 94 tuve una entrevista con Liliana Mandarano y entré. Nunca más me fui y soy el único profe que queda desde aquel comienzo, así como Patricia Díaz como secretaria. Cuando Libertas compra Santo Tomás de Aquino, yo ya estaba en jardín y en primaria, y trabajé en todos los niveles. Cuando hizo la articulación con la Escuela 51 y el cambio de la ley educativa, también siguió creciendo Libertas y la carga horaria no me permitía tener todo, ya que también estaba en la escuela de Espigas. Dejé primaria y me quedé con jardín y secundario, y hace cuatro años dejé jardín -después de 23 años de estar en nivel inicial- para quedarme con el secundario. Y acá estoy, hasta el 31 de marzo de 2020 cuando me jubile" contó el profe Burghini.

"¿Si me siento parte de la historia de Liberertas?, claro que sí. Es que empecé a trabajar hace 25 años, allí desarrollé casi toda mi carrera profesional, además de Espigas. Cuando uno se recibe tiene toda la ilusión de conseguir trabajo y yo lo conseguí en una escuela que nacía. Liliana me dijo que esto iba a ser lo que yo quisiera que sea, y contaba con el apoyo de ella y de Amílcar. Desde el primer día siento la felicidad de hacer realizado todo lo que me propuse, en lo deportivo y en la competencia, haber estado en olimpíadas, viajes, campamentos, los Bonaerenses, absolutamente de todo ya que la formación y la competencia van a la par" agregó Pablo, "feliz por haber conocido a muchos chicos, a muchos alumnos, compartiendo viajes a Córdoba, Mendoza, Villa La Angostura, Caviahue, Malargüe. Uno va a San Rafael y conocen a Libertas, ya que fuimos muchos años. Viajamos con delegaciones de 50 o 70 chicos, algo extraordinario. Es que la esencia del colegio es tener grupos disciplinados, y se les marca el camino en ese aspecto en Libertas. Creo que Libertas es mi casa, y voy a seguir ligado al establecimiento luego de jubilarme ya que recibí la propuesta de Guillermina y de Amílcar para continuar en el aspecto deportivo. Amo mucho a esta institución", contó.

"¿Si se extraña?, claro que sí. Sobre todo al principio, ahora menos porque hago otras actividades. Libertas me dejó profesionalizar, porque se preocupa y se ocupa de que el docente esté capacitado en todo momento porque eso redunda en beneficio de los alumnos y de la institución. Libertas me permitió crecer profesionalmente, ser auditora de las normas ISO que marca desde 2015 un antes y un después. Indudablemente Amílcar y Guillermina son dos visionarios; a veces no estábamos de acuerdo, pero las ISO organizaron a la institución, porque tiene un gran equipo de trabajo. Roxana Falacara en el jardín, Silvia Rocha en primaria y Fernanda Milán y Verónica Elbey en secundario son impresionantes, más Juan Palacio que quedó en mi lugar que es un profesional. Son equipos increíbles. Su trabajo se ve. Se dice Libertas y es lo mejor" terminó diciendo Silvia.