22.12.2019 

Lo que a vos te divierte, a mí me hace daño

Otra vez las fiestas nos obligan a concientizar sobre el impacto, los peligros y las consecuencias que ejerce el uso de la pirotecnia en los animales. Aunque la ciudad cuenta con una ordenanza respecto de decibeles, apelamos a las personas a elegir los juegos lumínicos por encima de los sonoros. Paula Sarli explica los daños y enumera recomendaciones para que sean verdaderas Felices Fiestas, incluso para los animales.  

"Hay muchos niveles de daño a causa de la pirotecnia, tanto físico que es evitende, por ejemplo en el sistema auditivo a causa de la gran cantidad de decibeles que emiten los fuegos artificales" explicó la veterinaria Paula Sarli, una vez más en la necesidad de concientizar sobre los efectos negativos y las consecuencias en muchas personas, y hasta en los animales.

"Para el oído humano el nivel de daño empieza alrededor de los 75, 80 decibeles y los fuegos artificiales sonoros pueden alcanzar los 190 decibeles. Pueden producir un daño muy fuerte y lógicamente, el terror que implica estar sometidos a ese nivel de sonido en forma abrupta y sin saber lo que está pasando. Además puede llevar a la pérdida completa de la audición" enfatizó sin dejar lugar a la duda de los impactos irreversibles.

Esos son los daños evidentes, los que percibimos. Después "tenemos otros daños físicos que pueden ser, quemaduras en aquellos animales que toman contacto con los cohetes o petardos, y estos pueden explotar cerca de ellos, o incluso a veces dentro de su cuerpo porque los toman con la boca produciendo daños masivos y muchas veces irreparables" enumeró Sarli.

Respecto de la interminable lista de efectos negativos, señaló: "también las quemaduras y las sustancias volátiles que se desprenden de la pirotecnia son tóxicas tanto a nivel pulmonar, como de la piel y la vista".

Sufrir y huir

Ahora, "en cuanto al daño emocional es muy fuerte también. Como ellos no tienen la capacidad de razonar, están aterrorizados. Algunos animales se paralizan, otros huyen en forma desesperada y eso los lleva muchas veces a lastimarse al intentar pasar por un vidrio, por un alambre" ejemplificó, y aprovechó para hacer especial hincapié que aunque de manera habitual nuestras mascotas no lleven identificación, por estos días sí lo hagan, teniendo en cuenta que en estás reacciones puden huir y los perdemos.

Es muy frecuente en los días posteriores a las fiestas ver las redes sociales inundadas de este tipo de situaciones. Recomendamos enfáticamente desde este espacio, la identificación con al menos un número de teléfono.

Respecto si este tipo de sufrimiento sólo lo padecen los perros, Sarli agregó que "los gatos son un poco menos sensibles a la pirotecnia, como a las tormentas y otros ruidos fuertes, pero no quiere decir que no los afecte". En la misma línea pidió que "no nos olvidemos de las aves y de otros animales silvestres y demás que se ven afectados de la misma manera".

RECOMENDACIONES

Bajo casi ninguna circunstancia los profesionales aconsejan "medicar a la mascota y menos sin consultar con el veterinario de confianza".

Sobre "lo ideal", Sarli aconsejó "preparar un lugar para que ellos se puedean sentir protegidos, a veces puede ser una mesa con una frazada arriba, algunos eligen abajo de una cama, otros adentro de un placard. Preparen un lugar dentro de donde va a estar el animal donde se pueda refugiar y sentirse seguro, aunque escuche inevitablemente los fuegos pero que se pueda sentir contenido".

E insistió "que ese día, si no lo hace a menudo, tenga puesto el collar y la chapita. Sobre todo si va a tener acceso al exterior o cuando abrimos una puerta que se puede escapar asustado, por lo menos que esté identificado. Eso hace mucho más fácil después poderlos ubicar y en el caso que estén lastimados, atenderlos lo antes posible".

El método Tellington, es una técnica simple y fácil que puede contribuir a que tus mascota esté más tranquila. Si bien hay fuertes campañas para frenar el uso de fuegos artificiales, lamentablemente existen personas que aún la utilizan.

El Tellington Ttouch -su nombre original- fue creado por un grupo protector de animales que apunta a que los perros no sufran las consecuencias de la pirotecnia. Este método se basa en la utilización de un pedazo de tela que se envuelve alrededor del cuerpo del animal.