10.02 | Política Entre la gestión y la imagen

Dos dirigentes en proyección: los caminos de Galli y Aguilera después de la campaña

Uno busca posicionarse como dirigente provincial partidario y el otro, no perder anclaje territorial local. Los movimientos en las primeras semanas del año. Las reuniones, los gestos y las fotos.

Josefina Bargas // @JosefinaB// [email protected]

Las primeras semanas del año aún muestran a los gobiernos local y provincial en acomodamiento. Hay movimientos de funcionarios, definición de cargos y debates legislativos con temas estructurales y coyunturales. Sin embargo, se observan algunos aspectos que permiten vislumbrar las intenciones en los posicionamientos a través de los gestos de los dirigentes. Ezequiel Galli y Federico Aguilera fueron los protagonistas de la campaña electoral del año pasado y hoy, superada esa etapa, cada uno juega un juego distinto. Y que en un punto, podría ser complementario.

Galli logró ser reelecto con un resultado contundente  y más votos que Vidal y Macri. Demostró ser un excelente candidato y también bueno en la gestión. Aguilera quedó segundo con una porción de votos nada despreciable y accedió un cargo provincial en el Ministerio de Producción. Con estas bases, cada uno se posiciona en la gestión y al mismo tiempo proyecta su imagen. Ahí empieza el juego.

El jefe comunal busca ser reconocido como dirigente provincial en el Pro. Siempre se muestra cercano al presidente del partido a nivel provincial, Jorge Macri, y destaca la figura de María Eugenia Vidal. Galli es el referente del Pro y de Juntos por el Cambio más reconocido en Olavarría y en la Séptima Sección. Esto en base a su buena imagen y también, claramente, por su performance electoral.

Ahora, es muy difícil posicionarse a nivel bonaerense desde la Séptima ya que la sección es muy poco importante en términos de territorio y de cantidad de habitantes y votantes. No obstante, la situación en la que quedó el Pro (y Juntos por el Cambio) tras las elecciones de 2019 abre un campo de posibilidades muy interesantes para Galli. El resultado que obtuvo ese frente en nuestro distrito y en la sección lo mostraron como ámbitos fértiles para las presentaciones de los dirigentes macristas y allí el Intendente podría hallar su fortaleza.

El ex concejal Federico Aguilera, por su parte, logró un "ascenso" en su carrera política: tras la postulación a la intendencia y el resultado adverso, fue designado en la Subsecretaría de Minería provincial. Un cargo que, a priori, le permite al mismo tiempo mantener cierto arraigo en Olavarría, principal distrito minero bonaerense con el 50% de la producción de la provincia. Y a su vez, desde la cartera de Producción le facilita una suerte de continuidad del trabajo que desarrolló en la campaña electoral de alto contacto con empresarios locales, especialmente de la industria.

Un salto a la Provincia representa para cualquier dirigente un cambio de agenda (y de arraigo) que conlleva el riesgo de perder anclaje distrital. En estas primeras semanas, Aguilera ha dado muestras de estar interesado en sostenerse como referente de y en Olavarría, más allá de ocupar ahora un cargo que lo obligará a gestionar para todo el territorio.


Así trazado el juego, hay dos dirigentes con trayectorias que en principio parecen opuestas pero tienen también puntos de contacto. Se encontraron la semana pasada en la reunión con el secretario de Asuntos Municipales de la Nación, Avelino Zurro, donde el mensaje en común fue la consecución de gestiones positivas para Olavarría. "Este primer acercamiento con Nación es muy importante, porque el diálogo y el consenso sólo pueden traer buenos resultados para los olavarrienses" dijo Galli. "(...) charlar sobre la realidad del municipio de Olavarría y trabajar de manera conjunta en proyectos que le mejoren la calidad de vida a los vecinos y vecinas de todo el partido" manifestó Aguilera. Ambos se mostraron también acompañados: el secretario de Gobierno, Hilario Galli, y el diputado provincial, César Valicenti, se sentaron a la mesa.

Las imágenes de la reunión, difundidas por todos los asistentes en sus redes, muestran que tanto para Galli como para Aguilera la campaña terminó y es el momento de la gestión con resultados para Olavarría. La situación económica -local, provincial y nacional- amerita estos gestos de la dirigencia. Pero también hay margen para seguir estrategias y buscar posicionamientos en las trayectorias personales.