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21.02 | Información General 

Argentina pone en órbita un satélite clave para la producción agrícola

El equipamiento de 42 toneladas se cargará en el avión Antonov AN 124, que despegará de suelo argentino con destino a las instalaciones de Cabo Cañaveral para los preparativos del lanzamiento, previsto para el 30 de marzo. 

El satélite de observación argentino Saocom1B, una herramienta clave para la producción agrícola nacional, partirá este sábado desde Bariloche hacia las instalaciones de la empresa SpaceX en Cabo Cañaveral, Estados Unidos, para su lanzamiento a fines de marzo.

El equipamiento de 42 toneladas se cargará en el avión Antonov AN 124, que despegará de suelo argentino con destino a las instalaciones de Cabo Cañaveral para los preparativos del lanzamiento, previsto para el 30 de marzo. Este viernes, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Roberto Salvarezza y la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, entre otros funcionarios, participarán de un acto en Bariloche para resaltar la importancia de esta misión para el país.

El Saocom1B, que se suma al 1A puesto en órbita en 2018, comenzó a ser ensamblado durante el último año del Gobierno de Cristina Fernández y su puesta en órbita será importante para la producción agrícola ya que permitirá medir la humedad de los suelos y alertará sobre potenciales catástrofes naturales. En concreto, estos satélites que conforman la misión junto a otros cuatro de la Agencia Espacial Italiana (ASI), son útiles para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar inundaciones, incendios y enfermedades en los cultivos de interés agropecuario.

"Estos satélites cumplen un doble rol. Por un lado hace a la parte productiva porque brinda información para el agro, sobre todo los niveles de humedad del suelo. Pero por otro, informa sobre riesgos o problemas ambientales, desde incendios, inundaciones o casos de derrame de petróleo", aseguró Salvarezza en diálogo con DIB.

Para el funcionario, la culminación de esta misión "significa completar un proyecto iniciado en el Gobierno de Fernández de Kirchner y además nos permite reafirmar la importancia del plan espacial argentino, que tuvo discontinuidades en la administración de Mauricio Macri con, por ejemplo, el Arsat 3".

Los satélites fueron desarrollados y fabricados en el país por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) junto con la empresa Invap, contratista principal del proyecto, la firma pública VENG, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Laboratorio GEMA de la UNLP, entre otras 80 empresas de tecnología e instituciones del sistema científico tecnológico del país. Unas 900 personas estuvieron involucradas en el proyecto. 

Unas 83 millones de hectáreas

Los mapas de humedad de suelo serán elaborados sobre un área de interés de alrededor de 83 millones de hectáreas de la región pampeana argentina. La información brindada ayudará a que los productores sepan cuál es el mejor momento para la siembra, fertilización y riego, en cultivos como soja, maíz, trigo y girasol. Asimismo, brindará soporte en relación al uso de productos químicos para el control de enfermedades en cultivos, en particular para la fusariosis en el trigo. "Este conjunto de satélites, además de dar información clave para productores, pueden comercializar información ya que tendrá imágenes de mucha calidad", reconoció Salvarezza.

La misión Saocom lleva al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra, que representa una importante mejora en las capacidades de observación respecto de los sensores ópticos usuales. Se trata de un instrumento activo que consiste en un Radar de Apertura Sintética, que trabaja en la porción de las microondas en banda L del espectro electromagnético. Los satélites pueden obtener información de la superficie terrestre en cualquier condición meteorológica u hora del día. Esto es posible porque las microondas del radar son capaces de atravesar las nubes. (DIB)