25.02 | Policiales Hablaron familiares de los acusados

Puerto Deseado: una junta médica determinará si los detenidos son inimputables

Es porque ambos son esquizofrénicos. Este martes le darán el último adiós a Santino en Salta. La familia dejó el sur del país, donde conoció el horror en primera persona.

Los peritos forenses terminaron la autopsia al cuerpo de Santino, determinaron que al nene de cuatro años lo mataron a golpes y le entregaron los restos a su papá para que lo puedan velar en Salta, su ciudad natal.

María Mercedes Subelza, su mamá, participó el lunes de la segunda rueda de reconocimiento, identificó al menor de los hombres que la violaron a ella y mataron a su hijo y regresará el martes a su provincia para reencontrarse con su marido.

Si bien la víctima pudo reconocer al adolescente de 16 años como uno de los atacantes, TN.com.ar pudo saber que este detenido tiene rasgos esquizofrénicos al igual que el joven de 24 arrestado.

De todas maneras, el juez de la causa, Oldemar Villa, ordenó realizar una junta psiquiátrica para que los especialistas determinen si los dos acusados por el crimen del nene y la violación de la mamá pueden ser juzgado o son inimputables.

Mientras tanto, Rosalía, la hermana de Omar Alvarado, el mayor de los acusados, reconoció a su hermano a través del retrato de los sospechosos: "El viernes, apenas vi lo ocurrido en Puerto Deseado, se me vino que fue él y cuando vi el identikit, lo confirmé".

"Un mes antes quiso matar a mi hijo de 21 años con pedradas en la cabeza. Le gritaba: 'te maté, te maté'. Hice la denuncia, pedí ayuda, pero no me hicieron caso, solo me dieron la espalda", lamentó Rosalía sobre su acusación, que si hubiera sido atendida, habría evitado este final.

También habló con los medios el padre del adolescente detenido. "Yo a mi hijo no le enseñé a robar ni a lastimar a la gente. Si lo hizo, que la pague", sentenció Julio.

El hombre contó que cuando se enteró de lo ocurrido estaba trabajando: "Yo estaba en la mina y pedí bajar". Y contó además los ataques que sufre su familia desde que trascendió la noticia.

"Quiero que nos dejen de amenazar a mi hijo, a mi señora, a mi nieto. No soy una mala persona", expresó en diálogo con FM Dimensión, y enfatizó en que quiso "dar la cara" porque quiere "vivir tranquilo".

"Trabajo y soy honesto, no quiero vivir con la cabeza gacha por lo que hizo, si así fue", concluyó. (Todo Noticias y Clarín)