30.04 | Laprida 

Un niño lapridense donó sus ahorros al Municipio para comprar barbijos

El lunes por la mañana el niño envió como donación una alcancía con todos sus ahorros, separados por bloques de monedas. Le dejó una nota al intendente Pablo Torres donde explicaba el motivo.

A través de una videoconferencia, Daniel García, un pequeño lapridense, sorprendió al intendente Pablo Torres con una actitud solidaria de destacar, cuando el pequeño decidió donar sus ahorros (monedas) al Municipio de Laprida para la compra de barbijos para el Hospital Municipal.

Danielito tiene 8 años de edad y vive en la ciudad de Laprida, y el lunes por la mañana envió como donación una alcancía con todos sus ahorros (más de 900 pesos), separados por bloques de monedas, dejando con ella una nota escrita por él mismo para el Intendente detallando de que se trataba. "Yo estoy ahorrando para comprarme un pantalón para los 15 de mi hermana", escribió, en tanto que el objetivo de la donación también estaba escrito en la nota: "Comprar barbijos para el Hospital".

Cuando llegó de una conferencia de prensa ante medios locales, precisamente sobre el Covid-19, la secretaria privada le alcanzo la alcancía con la nota al jefe comunal Pablo Torres, quien en primera instancia se limitó a agradecer con un video en las redes sociales este gesto.

La ciudad conocía la historia y no dejaban de referirse con orgullo cada uno de los vecinos de la ciudad, que destacaban el gesto no sólo en la red social del Intendente, sino también en la de medios locales, regionales y nacionales que se hicieron eco del acontecimiento.

El martes por la mañana, el jefe comunal Pablo Torres fue aún más allá y llamó a Danielito para agradecerle por videoconferencia, sonrisa a pleno para el pequeño lapridense, que con cierta vergüenza pero seguridad contestaba cada pregunta del Intendente, quien cuando todo esto pase le prometió invitarlo a su despacho y darle un fuerte abrazo "el que ahora no podemos darnos por la pandemia" expresó Torres, mientras que desde el otro lado con sonrisa cómplice le decía que no la estaba pasando bien con la cuarentena.

Además, el Jefe comunal le prometió guardar debajo del vidrio de su escritorio la carta que le mandó Daniel junto a otra que también fuera enviada por otra pequeña vecina de nuestra ciudad durante su gestión.