24.06 Está próxima a festejar 50 años

"La creación de la Escuela era una necesidad real y hoy se ve el rol que cumple"

La Escuela Especial N° 501 de La Madrid conmemorará el próximo 1 de julio su aniversario. A través de los años cambió la visión de la sociedad sobre ella.

La Escuela Especial N° 501 "San Francisco de Asís" conmemorará en pocos días más su 50° aniversario. Su aparición fue gracias a la insistencia de Ana María Caputo y hoy aquella semilla que sembró creció gracias a la comunidad que también cambió su mirada hacia la institución y sus alumnos.

La Escuela se fundó el 1 de julio de 1970. Comenzó a funcionar en la ex Colonia de Vacaciones Municipal, en el balneario "Eduardo Baraboglia", se actual de la ET N° 1. Luego tuvo tres ubicaciones: sobre la calle Sarmiento (en el ex consultorio del Dr. Vicente) 1971 y 1978; se mudó a la casa de la EP N° 1 y finalmente se trasladó a su propio edificio ubicado en -López Osornio y Rodríguez Peña- que se inauguró el de 1983.

La primera directora fue Pilar Ponceta y Ana María Caputo se desempeño como asistente educacional.

"Viendo la necesidad de la creación de la escuela especial en La Madrid vio a la inspectora y habló con el intendente Todaro. Le pusieron muchísimas ganas para crearla pero no había lugar físico ni la cantidad de alumnos por eso la Municipalidad traía chicos desde La Colina con un auto y chofer municipal", recuerdan quienes están reconstruyendo la historia de la institución que está pronta a festejar 50 años de vida.

Entre las docentes figuran "Yaya" Pintos, Ana María Elortegui, Marta Palacios, Edilma Todaro, Marta Caballero, Graciela Granel, Araceli Pardo, María Guardiola, Mabel Imaz, Mimí García, Carlos Guaza y Miguel González. La primera auxiliar fue María Vázquez.

Los Bomberos Voluntarios de General La Madrid son los padrinos de la institución y se sumaron cuando se inauguró su edificio.

Actualmente el director es Juan Pablo Peña. La matrícula es de 147 chicos y chicas que concurren a los talleres y pre-talleres según su edad. Allí se busca "brindarles todas las herramientas posibles para que se inserten en el ámbito laboral", explica el director, Juan Pablo Peña.

En paralelo, aquellos alumnos que están en edad escolar concurren a las escuelas de nivel. Hasta hace algunos años eran acompañados por docentes pero con el cambio de paradigma "estos brindan herramientas a otros maestros y a los grupos de que hay otra forma de enseñar y aprender", apunta el directivo.

De hecho, en 2017, Milagros Nieto Leal egresó como Bachiller con orientación en Ciencias Naturales de la Escuela Secundaria (ES) Nº 1 y con un promedio de 9,70.

"Los chicos eran vistos como ´rebeldes sociales´":

Ana María Caputo es la impulsora de la Escuela Especial. Fue definida como "una revolucionaria" por alguna autoridad municipal pero gracias a su empeño se creó la institución, comenzaron a darle de comer a los alumnos y fue clave en la instauración del Centro Educativo Complementario N° 801.

"Cuando llegué a La Madrid como asistente educacional y social, y empecé a trabajar en la Escuela N° 1. Las maestras estaban nerviosas porque había chicos con problemas; se los veía como "rebeldes sociales" porque tenían problemas de conducta entonces los sacaba conmigo y tenían problemas de aprendizaje por otra cuestión", comienza recordado la ex docente.

Habló con la entonces inspectora de Especial Gelsomino quien apoyó la idea desde el primer momento.

"No solo había que conseguir los chicos sino también las maestras y un lugar para que funcionara, que fue lo más difícil, porque el Ministerio no nos daba la plata para alquilar... hinché hasta que lo único que conseguimos fue la Colonia del Balneario; fuimos consiguiendo el transporte, cómo calefaccionarlo y hasta un banco de carpintero y herramientas para empezar a dar los talleres. Por suerte la gente siempre fue muy solidaria y nos ayudó mucho", repasa.

"Fue dificilísimo porque algunos papás se negaron a la creación de la Escuela pero era una necesidad real y hoy se ve el rol que cumple", sintetiza Ana María Caputo.

"Uno planta una semilla, nunca se hacen las cosas de a una sola persona: uno la riega, otro le acomoda la tierra y otros hacen otras cosas. La planta crece, la vas cuidando y florece, y así pasó con la Escuela. Pasaron 50 años y aunque fue resistida si no hubiera sido necesaria no existiría viviendo", analiza.

"Cuando a un chiquito no se le da lo que necesita para su aprendizaje y regular su conducta se convierte en un rebelde social y después es difícil de resolver su problema. Por suerte siempre se contó con un médico y cuanto más temprano se los empieza a estimular a los chicos de Especial tienen más posibilidad de estar bien", subraya.

"Por mucho tiempo, incluso aún hoy, los chicos que concurren a la Escuela son relegados y son motivo de burla. Al principio casi no había maestras especiales y fue difícil pero por suerte perseveró hasta que se dieron cuenta", menciona.

Si a los chicos se los trata como corresponde, se los hace sentir importante y que no es distinto, el amor que te brindan es enorme", apunta.

"Hoy la Escuela significa mucho para La Madrid porque se trabaja con proyectos de integración entonces los alumnos pueden trabajar en conjunto con las escuelas primarias y hasta la secundaria. Ahora hay mucha integración y socialmente es mejor para todos. Lo importante es que esa semilla era necesaria porque sino no hubiera perseverado tanto tiempo y con tanto éxito", concluye Ana María Caputo.

La modificación de los paradigmas en la educación "cambiaron la apreciación que había sobre los chicos y sobre la escuela", indica Juan Pablo Peña y agrega: "discapacitante es la sociedad porque si a ellos se les brindan las herramientas la discapacidad desaparece".