24.06 Reconocimiento a un valioso proyecto educativo

La Escuela Nº 44 produce insecticidas naturales para los campos de San Antonio

Mediante un proyecto de biodiversidad constataron que las "mariquitas" o Vaquitas de San Antonio eran controladoras biológicas naturales y que tenían un efecto positivo en las cosechas. Hicieron un trabajo institucional y hoy, los alumnos tienen un criadero donde se reproducen.  

Las mariquitas, vaquitas de San Antonio, o coccinélidos (como se las denomina científicamente) tienen un súper poder, son las heroínas de los sectores rurales. Los alumnos de los seis niveles de la Escuela Primaria Nº 44 y tres del JIRIMM Nº 407 de San Antonio realizaron una investigación y pudieron conocer que en Mendoza hay un criadero de estos insectos porque son controladores biológicos y pueden cumplir la función de insecticidas naturales. Por esto, desde El Popular Medios reciben esta distinción en el marco de nuestro 121º aniversario.

Rocío Ocampos, docente directora de la institución, está a cargo del proyecto. En una entrevista concedida a El Popular hace unos meses contó que "comenzamos la investigación de los coccinélidos cuando encontramos una colonia de ellas dentro del salón de clases y afuera en el patio volaban cientas también. A partir de allí se nos ocurrió investigar el motivo de por qué estaban allí , en abril, ya que en la escuela en éste mes hace bastante frío", y desde ese momento comenzaron las sorpresas: a su alrededor volaba la solución a grandes problemas del campo.

Estos pequeños insectos pueden cumplir la función como insecticidas naturales, sin la necesidad de agrotóxicos que tanto mal hacen al medio ambiente. "Se nos ocurrió hacer un criadero de vaquitas, pero para ello necesitábamos especialistas. Llamamos al INTA local y nos brindaron una capacitación sobre los insectos y los beneficios de una huerta. Luego fuimos a visitar la Escuela 29 que tienen huerta las familias de cultura Boliviana y así seguir enriqueciendo conocimientos", contó.

En ese trabajo interinstitucional también sumaron al Bioparque Municipal La Máxima para construir el criadero. Después de unos meses de pruebas, algo fallaba. En agosto comprobaron que no estaba funcionando, "algo faltaba". Así fue como invitaron a Irupé Falabella de la Facultad de Ingeniería de Olavarría para que con microscopios pudieran ver sus estructuras y la de los pulgones, "las vaquitas son depredadores y pueden comer mil pulgones cada una en una temporada, la hembra puede poner en el año mil huevos, así que la reproducción es productiva", expresó Rocío.

En un proyecto de articulación con el IRIMM N° 407, pudieron constatar lo simple de la naturaleza que les estaba demostrando que no había que realizar nada especial para que ella sigan super poblando el campo "en el suelo del patio había miles de larvas y subían a los ocho pinos de quince metros de altura a terminar de realizar sus estados larvarios para convertirse en vaquitas de San Antonio. Gracias a dicha observación, se logró llegar a la conclusión que más allá de cualquier criadero nos encontrábamos en un microclima, libres de contaminación, donde ellas se refugiaban para poder reproducirse".

En este momento de continuidad pedagógica por la pandemia, los alumnos continúan con el criadero en sus casas y van apreciando cómo se reproducen.

En septiembre del año pasado la escuela ganó una beca para ir al encuentro de cultura, ciencia y tecnología "Desafío Spark" en la provincia de Córdoba donde compartieron su trabajo. Se trata de una propuesta destinada a docentes rurales con proyectos innovadores.

Por otro lado, el Concejo Deliberante lo declaró de Interés Municipal.

Para este 2020, el deseo era participar en la Feria de Ciencias y seguir investigando junto al laboratorio Ecotono la Facultad de Bariloche perteneciente a la Universidad de Comahue y el INTA de Mendoza donde las están criando.

Queda pendiente también desarrollar la etapa final del proyecto que el año pasado no pudieron concretar y que consiste en llevar las vaquitas a campos y huertos agoecológicos de la zona para comenzar a mantener su reproducción y expandir la especie.

Prontamente existe la posibilidad de que puedan participar de un Congreso Educativo Ambiental de modo virtual brindado por la UBA donde también habrá otros proyectos de escuelas públicas del país.