02.08 | Columnistas 

Los efectos de pandemia: el quiebre de los rituales funerarios y el dolor solitario

La pandemia obligó a infinitas modificaciones en la vida de la humanidad. Pero transformó por entero el ritual ante la muerte de un ser querido. Silvia Boggi vuelca su mirada antropológica. Y dos olavarrienses que perdieron a sus padres en este tiempo de aislamiento aportan su propia y dolorosa experiencia. 

Claudia Rafael

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"Entre todos los núcleos existenciales que esta pandemia ha tocado, hay uno que entiendo nodal -y por lo tanto inefable- que es el rito funerario", plantea la psicoanalista Fabiana Rousseaux desde sus redes sociales. La muerte es parte del proceso vital pero el gran dilema es, en todo caso, el proceso que se atraviesa para su asunción. Y si la pandemia pone en jaque infinitos costados de la vida cotidiana, el impedimento de ejercer el ritual funerario es quizás uno de los menos abordados pero, al mismo tiempo, de los más complejos de atravesar. Desde el lugar de hija que debió asumir la muerte de su padre poco más de un mes atrás, Laura habla y reflexiona de ese dolor desde la preponderancia de la soledad.

Elige el anonimato para contar su historia por el impacto familiar que implica en una ciudad de dimensiones medianas. "En términos de experiencia social es replegar todos los sentidos y afectos. Hay algo de lo social que no encuentra expresión y se produce un gran vacío no solo por la ausencia del ser querido sino también por la ausencia de los otres. Por no poder abrazarte a otres, llorar, recordar y también reír. Eso de expresar no tiene espacio. Ni tiene un otre que le dé sentido".

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