14.08 | Policiales Creciente inseguridad en el sector

Coronel Dorrego: enviarán petitorios a Galli y a funcionarios judiciales de Azul

Cuatro vecinas fueron recibidas ayer por el fiscal del Fuero Juvenil local. En el encuentro participaron autoridades policiales y municipales. Preocupa el accionar del  adolescente de 15 años. "Se está volviendo cada vez más violento".

El fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de Olavarría recibió ayer por la mañana a cuatro vecinas del barrio Coronel Dorrego, quienes le expusieron la situación de inseguridad que tienen en el barrio y le solicitaron respuestas. Las acompañaron jefes policiales y referentes del Ejecutivo. "El fiscal se comprometió en hablar con la policía para que siguieran patrullando, pero como es inimputable pueden detenerlo solo por 30 días", refirieron sobre el encuentro.

Fueron cuatro las vecinas que concurrieron a la sede del Poder Judicial, ubicada en Rufino Fal entre Moreno y Lamadrid, para entrevistarse con el doctor Miguel Piñeiro, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 23 que integra el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial de Azul. Las acompañaron además el subsecretario de Seguridad Municipal, Daniel Borra; el jefe de la Estación de Policía Departamental de Seguridad Olavarría, comisario Roberto Landoni; y el titular del Comando de Patrullas Olavarría (CPO), comisario inspector Juan Iturregui.

De acuerdo a lo que el fiscal Piñeiro le explicó a las vecinas, él se encuentra a cargo de algunas de las causas en las que el adolescente de 15 años está vinculado a una serie de delitos en el barrio Coronel Dorrego, en tanto que otras actuaciones se instruyen desde la Unidad Funcional de Instrucción Nº 17 del mismo Fuero que se encuentra en la ciudad de Azul. La UFI 23 fue creada este año cuando Piñeiro fue designado en el área, pero todavía no cuenta ni con la estructura ni el personal necesario para desarrollarse como una fiscalía, por lo que trabaja en contacto directo con la UFI 17 que coordina la doctora Mariela Viceconte.

Una de las vecinas presentes, Estela Zelaya, refirió a EL POPULAR que el doctor Piñeiro les explicó que, como el adolescente investigado tiene 15 años, es inimputable y "el tiempo que puede estar detenido son 30 días". Tal es así que entre junio y julio pasado se aplicó una medida de seguridad restrictiva y el chico estuvo alojado en un Instituto de la ciudad de Azul, hasta que retornó a su hogar a mediados del mes pasado.

En la reunión el fiscal "se comprometió en hablar con la policía para que siguieran patrullando, y de hecho nosotros no podemos decir nada porque la policía está todos los días, ya los vemos seguido, a la noche van y vienen, pasan continuamente. La policía está actuando de muy buena manera, no podemos quejarnos de nada", indicó Zelaya. Lo mismo manifestaron en la concentración realizada el pasado lunes en Alberdi y Colón, día que se reunieron con autoridades policiales.

Además de los encuentros que mantuvieron hasta ahora, los vecinos escribieron un petitorio que presentarán en la comisaría Primera para que sea girado a la fiscal Viceconte. Asimismo juntarán firmas para solicitarle una reunión al intendente Ezequiel Galli y redactarán un petitorio para el Juez de Garantías del Joven de Azul, el doctor Javier Barda.

"Suelto de nuevo"

"Nuestra preocupación es que se está volviendo cada vez mas violento. Al principio salía y te sustraía una bicicleta de afuera o se te metía en un patio, o paraba alguien en la calle y le robaba la bicicleta o la moto, se manejaba de esa manera. Después empezó con destornillador, con navaja, ahora anda con armas de fuego. Un día se le va a escapar un tiro y puede llegar a pasar cualquier cosa", expuso Zelaya sobre el comportamiento del adolescente acusado de ser el autor de los delitos ocurridos de manera reciente.

La vecina planteó que "la policía también está cansada y se siente frustrada porque es un trabajo continuo, porque ellos mismo sienten que es de gusto. Los corren, se tirotean, a veces lo agarran, todo lo que es el procedimiento para tenerlo en una comisaría para después trasladarlo y a los días está suelto de nuevo, y otra vez es lo mismo. Terminan sintiéndose frustrados ellos también".

En el transcurso de los últimos días no se han registrado nuevos ilícitos en el barrio, y para Zelaya responde a que "ellos ya saben que nosotros estamos unidos, ya no es una familia acá, otra familia por allá y otra familia por otro lado, ahora estamos todos juntos, saben que si atacan a uno estamos todos ahí para proteger, para resguardar y para que no pase nada".

Además, la mujer explicó que muchos vecinos se encuentran muy molestos por esta situación y llegaron a pensar en solicitar que a esta familia la saquen del barrio. Sin embargo, su planteo fue que esta "no es la solución, porque la problemática se va a trasladar hacia otro lugar, y la idea es que se pueda solucionar y vivir en una sociedad todos mejor, no mirar un barrio solamente porque estaríamos haciendo lo que hace el resto, porque muchos miran solamente su barrio y no miran los alrededores, así estamos nosotros en la marginalidad".