01.11.2020 

Proteger la biodiversidad, la mejor vacuna ante futuras pandemias

Crisis otrora impensables como la del Covid 19 evidencian que proteger la biodiversidad, es la mejor vacuna ante futuras pandemias. Al reconocer que nuestra salud y bienestar están íntimamente ligados a los del planeta y la naturaleza, se podrán evitar los efectos de futuras crisis de salud humana. 

Durante años, nuestra especie se ha dedicado a alterar el equilibrio de la biosfera. Las consecuencias están presentes y se manifiestan de formas cada vez más alarmantes. Es una ironía que en el 2020, denominado como el "super año de la biodiversidad" por la ONU, el mundo enfrenta una crisis de salud pública vinculada a la crisis de salud del planeta.

La destrucción y alteración de la naturaleza, debilita los ecosistemas y facilita la propagación de patógenos potenciales, además de aumentar el riesgo de transmisión al ser humano de virus desconocidos, que pueden ser letales para nuestra especie.

Las causas son muchas y conocidas: el creciente impacto humano sobre los ecosistemas y la vida salvaje, la sobreexplotación de los recursos naturales, el calentamiento global, entre muchas otras acechanzas.

Debilitar la salud del planeta significa aumentar los riesgos de transmisión de nuevas y viejas enfermedades y, por tanto, supone arriesgar nuestra salud y nuestro futuro. Ante esto, proteger la biodiversidad es la mejor vacuna.

Proteger la biodiversidad para proteger la vida

Al destruir los complejos equilibrios dinámicos naturales, ponemos en marcha mecanismos que contribuyen a la propagación de enfermedades infecciosas. Algunas de estas alteraciones reducen la abundancia de ciertos organismos, propician la multiplicación de otros, modifican la interacción entre ellos y alteran la relación con sus entornos físico y químico.

Científicos de todo el mundo están conscientes del efecto en la propagación de enfermedades infecciosas emergentes. Detrás del Zika, ébola, fiebre hemorrágica de Marburgo, SARS, MERS y la fiebre del Valle del Rift, está el desequilibrio natural.

Crisis ambiental y amenazas de zoonosis

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que aunque no conocen el origen exacto del coronavirus, "sí sabemos que se trata de una zoonosis, una enfermedad que salta de especies animales a humanos"

El organismo calcula que más del 70% de las patologías en las últimas cuatro décadas, han sido transmitidas por animales. Un número que sigue aumentando.

Sin embargo esto no es nuevo pues aseguran que, por ejemplo, la peste bubónica fue una zoonosis. Y advierten que, aunque están presentes en la naturaleza y hemos convivido con ellas durante siglos, se están incrementando rápidamente.

"A menor biodiversidad, mayor es la capacidad de propagación de patógenos, en el momento en que alteramos esta biodiversidad, alteramos las complejas cadenas de relaciones que existen entre los distintos animales y seres vivos que mantienen estos virus y patógenos controlados", alertan.

Por ejemplo, el incremento de las temperaturas hace que aves e insectos migren a otras zonas, extendiendo la propagación de enfermedades a latitudes que antes eran frías.

Una vez más la decisión es nuestra y nos debemos preguntar ¿qué tipo de mundo queremos?.