05.11.2020 

Alfajores y Budín de pan

Pastafrola, torta frita, arroz con leche, son postres con historia y llegan con algunos consejos para que queden exquisitos.

 Alfajores:

Consisten en dos galletas unidas por algún relleno, como chocolate, dulce de leche, dulce de frutas, entre muchísimos otros. Suelen estar recubiertos por chocolate o dulce de leche. Los alfajores se comen a todas horas en Argentina y los "industrializados" pueden conseguirse en cualquier comercio, desde grandes supermercados hasta en quioscos. Es prácticamente imposible encontrar a una persona a la cual no le gusten los alfajores, ya que estos se encuentran en una infinidad de variantes y gustos. Una variante son los alfajores de maicena (más todavía si son caseros), en el cual las tapas no son de galleta sino de una masa de almidón de maíz, a su vez suelen contener dulce de leche y coco rallado.

Pastafrola:

Este pastel originario de Italia es muy habitual en Argentina, consiste en una masa a base de harina, materia grasa y huevo. Dicha masa -de tipo quebrada y precisamente por ello nunca "amasable"- se extiende formando una base redonda recubierta con algún dulce, normalmente dulce de membrillo o de batata y adornada con tiras cruzadas de la misma masa. Esta tarta se suele comer de postre o a la tarde para merendar, acompañada con mate u otras infusiones calientes.

¿Consejos de pasteleros? La manteca debe estar pomada y el azúcar, si es impalpable, producirá una masa más tierna. La común, en cambio, aportará una textura rústica. Una transgresión es mutar la cobertura por dulce de leche.

Arroz con leche:

Llegó a nuestras tierras de la mano de los conquistadores españoles, especialmente los asturianos. La historia cuenta que fueron los árabes los que llevaron a España los ingredientes claves: el arroz y el azúcar. En buena parte de nuestro continente se lo come simplemente espolvoreado con canela. Pero, para los argentinos, no ingerirlo con una copiosa cucharada de dulce de leche se transforma en pecado.

Hay detalles a tener en cuenta: la mezcla de leche y azúcar se puede perfumar con esencia de vainilla y cascaritas de limón o naranja (evitar la parte blanca interior, porque aporta amargor). Y el arroz indicado será el doble Carolina, no el que no se pasa.

Budín de pan:

Las sobras de panificado nunca fueron tan aclamadas, pues constituyen la materia prima para elaborar este delicioso postre: se pueden juntar sobras de facturas -que son dulces- y pan -dulce o salado-. No importa mucho si se ha endurecido o es viejo, lo importante es que no tenga mohos ni hongos.

Es una masa a base de pan duro, manteca, huevos y azúcar. Tras hornearlo adquiere una forma consistente y un color más oscuro, se debe enfriar durante unas horas antes de servirse. Tiene algunas variantes: se le suele adicionar pasas de uva, o pedacitos de chocolate, o frutos secos

Normalmente, se presenta coronado con dulce de leche o crema chantilly, es habitual comerlo tras la comida como postre. Es un postre muy atractivo ya que se puede aprovechar el pan viejo que ya no es válido para comer.

Torta frita:

Un bocado exquisito y típico de Argentina, consiste en una masa a base de harina de trigo, levadura, agua, sal y materia grasa, muy similar a un pan tradicional. Luego de hecha la masa se fríe en aceite. Lo habitual es comer estas tortas untadas con dulce de leche, aunque la variedad de tortas fritas y modos de preparación son infinitas. Se pueden comer como postre normalmente en largas sobremesas, o a la hora de la merienda con mate u otras infusiones al igual que la pastafrola y son ideales para las jornadas lluviosas. Se la encuentra en algunas panaderías, pero lo más habitual es que se preparen caseras, en los hogares.
Consejo: siempre dejar reposar la masa antes de transformarla en discos.