10.12.2020 

El genio de la emoción y el sentimiento

Ludwing van Beethoven. Viena, Austria, 26 de marzo, 1827.
A pocos días de cumplirse 250 años de su nacimiento, recordamos con admiración su vida y su obra.

Blanca Alem (*)

El lema de su vida fue "Amar la libertad por encima de todo, hacer todo el bien posible y no sacrificar nunca, ni siquiera frente a un trono, la verdad".

Compositor y pianista, creó obras de música instrumental y vocal, para solistas, grupos de cámara y sinfónicos. Entre ellas nueve Sinfonías, cinco Conciertos para piano y orquesta, un Concierto para violín y orquesta, Triple concierto para piano, violín, violoncello y orquesta, siete Oberturas, una Opera (Fidelio), octetos, septetos, sextetos, quintetos, dieciseis cuartetos de cuerda, tríos, treinta y dos Sonatas para piano. Y en el apartado de música sacra, dos Misas, una Misa solemne y el Oratorio "Cristo en el monte de los Olivos".

Beethoven fue conocido como "el Rebelde Solitario". La soledad tuvo como causa importante su sordera, que es lo peor que puede sufrir un músico. Su rebeldía favoreció sus composiciones innovadoras. Fue el brillante hacedor de la transición entre el clasicismo y el romanticismo. Compuso con libertad, priorizando los sentimientos sobre lo pautado para las formas clásicas. Así, en su Sinfonía 9º incorpora un coro que canta la Oda a la Alegría de Schiller, cuando la Sinfonía era una forma sólo instrumental. Se hace eco del volver a la Naturaleza de Rousseau y su inspiración lo lleva a crear la 6º Sinfonía "Pastoral". Llama a una de sus Sonatas para piano "Claro de luna" y a otras "Patética", "La Tempestad", "Appassionata".

Muchos recordarán "Para Elisa" y siempre que escuchemos alguna de sus obras, quedará en nosotros, más allá del análisis técnico, la emoción y el sentimiento que el gran Beethoven volcó y transmitió en sus composiciones.



(*) Docente- Melómana