17.12.2020 

Decorar para los festejos navideños

La decoración navideña tradicional, cálida y acogedora, es atemporal. Los colores asociados a ella, rojo y verde, evocan de inmediato la temporada festiva. Son típicos del hemisferio Norte, donde transcurre el invierno y en estas tierras, suelen incorporarse coloridos más frescos, como el verde manzana o el turquesa.

Lo cierto es que al clásico rojo y verde, se le pueden agregar toques de blanco o dorado; plata y rojo es una combinación exquisita.

También se pueden incorporar otras tonalidades, como lilas y rosados. Otra combinación que es muy actual, y se ve muy lujosa, es el verde azulado combinado con morado.

De hecho, el color puede ser un gran protagonista, ya que los tonos vivos y brillantes transmiten la vitalidad y alegría que caracteriza a nuestro espíritu en las fechas previas y posteriores a la Navidad.

Otra cuestión a tener en cuenta es seguir una tendencia natural. Para ello, será aconsejable evitar los objetos plásticos y desechables. Se pueden utilizan pinos en maceta que, una vez finalizada la Navidad, se deberán trasplantar en la tierra. También se utilizan adornos hechos de materiales naturales.

Se utilizan materiales como la madera, lana, lino y fieltro, siempre en colores claros y naturales.

Se puede llevar la naturaleza al interior con musgo, piñas, ramas de abeto o eucaliptos y velas para añadir algo de magia.

Además, se privilegia la decoración realizada a mano: el bricolaje es una buena manera de crear artículos únicos, consumir menos y ahorrar dinero. También se pueden envolver los regalos en papel artesanal o en tela.

El estilo escandinavo está de moda desde hace varias temporadas, pero ahora se destaca por ser cada vez más minimalista. Un arreglo hecho de ramas secas y guirnaldas de pompones, pueden ser más que suficiente.

Asimismo, influenciada por el minimalismo de los interiores nórdicos, la decoración navideña actual es refinada, ecológica y sostenible. El blanco se potencia gracias a las guirnaldas de luz. Y también se apuesta a los accesorios metálicos. Para poner un poco de magia en la casa, nada como el color dorado o bronce. Sin embargo, es importante dosificarlo bien para evitar un efecto demasiado llamativo.

En muchos hogares, los preparativos navideños pasan más inadvertidos, no su significado, sino que lo que se emplea para decorar no es tan llamativo o se funde en el entorno. Así, entonces, en vez de utilizar un árbol de grandes proporciones, se puede optar por un árbol pequeño sobre una mesa. También se pueden utilizar pequeños arbolitos hechos a mano, o crear árboles abstractos sobre la pared.

Al momento de sentarse a disfrutar de la comida, se podrá incorporar un centro de mesas con ramas secas o verdes, con pequeños arbolitos de fantasía, con esferas navideñas, pequeños cuencos conteniendo caramelos, frutas o frutos secos y velas.

Puertas y ventanas pueden ser incorporadas además a la decoración navideña: coronas verdes que nunca pasarán de moda; coronas de fantasía, mezclando ramas con otros elementos no naturales; y adornos colgantes.

Indispensables resultan las luces: pueden ir en el arbolito, sobre la pared, pendiendo de las ventanas o donde se prefiera.