11.04 | Columnistas 

"La pandemia se llevó todas las certezas menos la de la fragilidad humana"

La muerte es un impensable para la psiquis, dice el psicólogo Jorge Garaventa. Tal vez por eso sectores sociales se juegan la vida prescindiendo de cuidados, viajando a lugares que hierven de covid, participando de fiestas en hacinamiento. 

Por Silvana Melo

Más de 24 mil contagios en un día en el país. El mismo día en que mueren cuatro en Olavarría y el virus se lleva a una trabajadora de la salud. Un día después se descubre que el 74% de las muestras testeadas son variantes del Reino Unido y de Manaos. La semana termina amenazadora y cruel. Y a la vez, con una disputa dirigencial por las medidas restrictivas que se vuelcan a una sociedad desconcertada ante una nueva realidad pandémica y sanitaria que parece haber llegado para quedarse. Una sociedad que, en muchos casos, reacciona con negación ante esa incertidumbre, se resiste a usar barbijo, comparte el mate, hace fiestas, se junta entre paredes con las ventanas cerradas, viaja a lugares estragados por el covid, participa de festivales organizados por municipios. Todo en una suerte de coqueteo con la muerte inexplicable cuando el mundo entero es un espejo trágico donde mirarse.

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