14.04 | Policiales El expediente fue enviado a la Cámara Penal de Azul

Elevaron a juicio la causa por el último de los detenidos por el homicidio de Marcos Alonso

A mediados de mayo del año pasado Reynaldo Gabriel Castilla Rocha fue detenido en un barrio de Pilar. Fue acusado tanto por haber participado del secuestro del abogado como del crimen, que sucedió hace más de 11 años.

El Juzgado de Garantías Nº 2 de nuestra ciudad elevó días atrás a la Cámara Penal del Departamento Judicial de Azul la causa por el homicidio del abogado Marcos Alonso, a través de la que se investiga la participación en el crimen de enero de 2010 de Reynaldo Gabriel Castilla Rocha. El hombre de 56 años, capturado en un barrio de la localidad de Pilar hace casi un año atrás, fue imputado por la privación ilegal del olavarriense y por el posterior asesinato a disparos.

Luego de una extensa investigación, que incluyó la solicitud de pericias y análisis de ADN además de la revisión de los 36 cuerpos que integran la causa original que a principios de la década pasada coordinó la ex fiscal Susana Alonso, el doctor Christian Urlézaga, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 7 de Olavarría, dio por terminada la etapa preparatoria y solicitó semanas atrás la elevación a juicio de la causa que tiene como único imputado a Castilla Rocha. Por el homicidio de Marcos Alonso fueron condenados en 2011 a prisión perpetua Roberto Eliseo Castilla Rocha, alias "Mono" y Juan Ramón "Johnny" Ibáñez.

El expediente estuvo en manos de la defensora oficial Soledad Kelly, quien, según se refirió, no expuso cuestionamientos a la instrucción presentada desde la Fiscalía 7. De esta manera días atrás el juez de Garantías Carlos Villamarín envió la causa a la Cámara Penal de Azul, donde se sorteará el Tribunal Oral en lo Criminal de dicho departamento judicial en el que se llevarán adelante las audiencias del juicio que tendrá en el banquillo de los acusados al hombre de 56 años.

"Gaby" Castilla Rocha fue capturado a mediados de mayo del año pasado en una vivienda de la localidad de Pilar, por parte de agentes de la Policía Federal Argentina (PFA). La detención se concretó 10 años después de que el juez de Garantías Carlos Villamarín emitiera la orden de captura, cuando habían pasado pocos meses del crimen de Marcos Alonso.

La sorpresa de su captura sorprendió a muchos, incluso a los propios investigadores, principalmente por el tiempo que había pasado. Castilla Rocha fue trasladado a Olavarría pocos días más tarde, y el fiscal Christian Urlézaga lo imputó por los delitos de "privación ilegal de la libertad agravada por la participación de tres o más personas en concurso ideal con homicidio agravado por ser cometido con alevosía en carácter de participe secundario".

Si bien al momento de dictar la prisión preventiva el juez Villamarín, quien intervino en la causa desde los inicios rechazó que existieran elementos probatorios que vincularan a "Gaby" Castilla Rocha con el homicidio, al momento de la requisitoria de la elevación a juicio la defensa del acusado, detenido en la Unidad Nº 38, no presentó planteos a esta situación, por lo que el debate se llevará adelante con la calificación legal de los dos delitos referidos.

El homicidio

Para los investigadores, "Gaby" Castilla Rocha participó, junto a su hermano Roberto Eliseo y a Ibáñez, tanto de los momentos previos al homicidio de Alonso como del crimen en sí, aunque en este último delito no de manera directa. Principalmente las pruebas, algunas de las que ya fueron expuestas y debatidas en el juicio de septiembre de 2011, refieren que el acusado estuvo junto a la víctima el 25 de enero de 2010 en la quinta donde vivía Roberto Eliseo Castilla Rocha, sobre la prolongación este de la avenida Pueyrredón, a corta distancia de la Ruta Provincial Nº 51.

En ese domicilio el abogado fue mantenido cautivo antes de que lo trasladaran luego en el vehículo de la propia víctima hasta el casco urbano. Alonso, de 43 años, fue encontrado asesinado en el interior del Peugeot 307 en Chiclana entre Del Valle y Pelegrino. Estaba maniatado y tenía 8 disparos en distintas partes del cuerpo y un billete de un dólar en la boca.

Si bien en el juicio del año 2011 los magistrados encontraron culpables a los dos condenados, Roberto Eliseo Castilla Rocha y Juan Ramón Ibáñez, hasta la actualidad no fue hallada el arma con la que le dispararon en varias oportunidades al abogado.

Luego de que la Policía Federal detuviera a Gabriel Castilla Rocha, su hermano decidió declarar y brindó la posible ubicación del lugar donde el armamento estaba enterrado. Tal es así que en julio pasado se realizó un allanamiento en una playa de camiones ubicada en avenida De los Trabajadores y La Rioja, donde trabajaron los hermanos hasta que ocurrió el homicidio. Sin embargo, la policía no encontró nada. En la audiencia por videoconferencia el "Mono" Castilla Rocha habría aclarado que el lugar exacto lo develaría si lo trasladaban desde una cárcel de San Martín a Olavarría, situación que no concretó.

Luego de la captura del último acusado por el terrible crimen, su hermano dialogó en varias oportunidades con EL POPULAR para solicitar que su hermano Gabriel Castilla Rocha accediera al beneficio de la prisión domiciliaria por problemas de salud. Incluso la defensora oficial Soledad Kelly realizó presentaciones con el mismo propósito a la Cámara Penal de Azul, pero las mismas no prosperaron, por lo que se encuentra detenido con prisión preventiva firme.