21.04 | Información General Cómo y cuándo abordar en pandemia la leucemia más frecuente

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Concientización sobre la Leucemia Mieloide Aguda

En 2020, se registraron demoras de los pacientes en consultar con un profesional tras la aparición de síntomas, lo que retrasa el diagnóstico y puede impactar en el pronóstico del tratamiento. Insisten en la necesidad de revertir esa situación ante el incremento de los contagios de Covid-19.

Este 21 de abril se conmemora el Día Mundial de la Concientización sobre la Leucemia Mieloide Aguda, un tumor de las células de la sangre, llamadas blastos, que son de muy rápido crecimiento, por lo que requiere de un rápido inicio del tratamiento para evitar complicaciones. La enfermedad afecta a 160 mil personas en el mundo.

A partir de estadísticas internacionales, se estima que cerca de dos mil argentinos desarrollan cada año esta leucemia, conocida como 'mieloide aguda', que es una de las más frecuentes en adultos y que es difícil de tratar porque avanza súbitamente. Desde Fundaleu, Fundación para Combatir la Leucemia, aprovecharon para remarcar que durante la primera ola de la pandemia registraron cierta demora de los pacientes en la realización de la primera consulta tras haber desarrollado síntomas, pero remarcaron la conveniencia de no esperar y acudir cuanto antes a la consulta.

Pérdida de peso o de apetito, fatiga, fiebre persistente, infecciones o sudoración nocturna: los síntomas de esta enfermedad tienden a ser inespecíficos, lo que atenta contra su sospecha precoz. Tal vez contribuya más a ese fin la aparición de hematomas (conocidos como moretones) sin causa aparente o de puntos rojos en la piel por el sangrado llamados petequias.

La Dra. Isolda Fernández, jefa del Servicio de Hematología de Fundaleu e integrante de la Subcomisión de Leucemias Agudas de la Sociedad Argentina de Hematología, explicó que "los síntomas que experimenta el paciente que desarrolla esta enfermedad, que en su mayoría son mayores de 65 años, son compatibles con otras condiciones potencialmente más benignas, entonces a priori no le dan al individuo ninguna pauta de que esté cursando una enfermedad grave. Por eso, nuestra recomendación es no demorar ese primer contacto médico y en cualquier guardia, con un simple análisis de sangre, se puede identificar muy bien un cuadro de este tipo".

Durante los meses de mayor aislamiento en el marco de la pandemia de Covid-19 en 2020, se registró una significativa merma en las consultas médicas para chequeos generalesy en la asistencia de personas a hospitales, inclusive para ingresos de urgencia.

"La postergación de una consulta médica puede traer consecuencias negativas en cualquier aspecto del cuidado de la salud, pero en el caso de las leucemias, se está ante urgencias médicas y no hay tiempo que perder. La situación que venimos atravesando todos como sociedad tiene que dejarnos enseñanzas y una de ellas debe ser la de priorizar la salud y no demorar controles o consultas", puntualizó el Dr. Miguel A. Pavlovsky, director Médico Científico de Fundaleu.

Un análisis de sangre revela rápidamente la existencia de un cuadro oncohematológico y luego otros estudios confirmarán el diagnóstico y tipificarán la leucemia en términos moleculares y genéticos. Particularmente, en este contexto Covid-19, en Fundaleu reconocieron que es correcto que el paciente que acude a una institución médica con síntomas inespecíficos sea hisopado, pero siempre y cuando no se saltee luego la realización del estudio de laboratorio, porque se estaría perdiendo tiempo valiosísimo e irrecuperable para tratar su leucemia.

El tratamiento intentará eliminar todas las células cancerígenas, blastos, y restituir el buen funcionamiento de la médula ósea productora de células sanguíneas. Si el estado general del paciente lo permite, la indicación habitual para abordar esta leucemia son ciclos intensivos de quimioterapia: el primero durante una internación de alrededor de un mes, llamado 'inducción', para erradicar las células leucémicas; seguido de dos o tres ciclos adicionales, llamados 'de consolidación' o 'intensificacion', para eliminar las células leucémicas ocultas durante otras tres o cuatro semanas de internación cada uno.

Fernández subrayó que "este esquema de internaciones prolongadas posiblemente vaya a verse desafiado si el pico de la segunda ola de Covid-19 eleva la ocupación de camas en las instituciones de salud; otro motivo para no postergar la consulta de emergencia".

Para aquellos casos en que la quimioterapia está contraindicada, fundamentalmente por edad, fragilidad o comorbilidades que presenta el paciente, existen terapias dirigidas, de administración oral, que están aprobadas en nuestro país y se indican en combinación con otras drogas.

Otra opción potencialmente curativa es el trasplante de médula ósea, que es un procedimiento complejo, no exento de riesgos, en el que se reemplazan las células enfermas por células formadoras de sangre provenientes de la sangre periférica o de la médula ósea del donante emparentado o no emparentado, que debe ser compatible, por eso la existencia de bancos internacionales de donantes para aquellos pacientes que no tienen donantes familiares.

Por último, cuando el objetivo no es curativo, se ofrecen cuidados paliativos, orientados a aliviar los síntomas del paciente y acompañarlo a transitar su enfermedad desde el punto de vista médico, pero contemplando aspectos emocionales y de contención para él y su entorno directo.

"Este tipo de leucemia en particular continúa siendo un desafío para la comunidad médica y necesitamos que se siga investigando para dar con más y mejores opciones de tratamiento. Tras más de 50 años sin novedades y donde contábamos únicamente con la misma quimioterapia que seguimos utilizando en la actualidad, la ciencia ha ido avanzando y ofreciéndonos nuevas herramientas para ayudar mejor a estos pacientes, sobre todo con medicaciones orales, algunas de las cuales ya están en nuestro país", concluyóFernández.