25.04 | Columnistas ESCENARIO POLITICO

La presencialidad y la guerra inesperada, el virus divide, y los formatos políticos locales

El Gobierno no encuentra otra salida que cerrar todo y las vacunas tardan en llegar. La obra social de los mercantiles le prestó el formato al IOMA. La Cámpora reina en el peronismo K y los ortodoxos y moderados quieren repetir la experiencia de 1985. Galli se sintió respaldado por los profesionales de la Salud. Sus nombres para la Séptima.  

No será ni la primera ni la última vez que en la historia nacional que un tema lateral como lo fue el año pasado se transforma en el disparador de una guerra política, mediática y judicial como la que los argentinos vivieron la semana pasada. Hablamos, claro, de la presencialidad escolar.

En 2020, todo el mundo se resignó a perder inexplicable e insensatamente un año de clases, suponiendo que la virtualidad podría suplantar la presencialidad, algo absolutamente imposible más allá de la buena voluntad de los actores en un escenario de total resignación. Así se lo hizo mientras el mundo demostraba que se podía enviar a los chicos a la escuela y que el virus, como un ignorante reacio al saber, se rebelaba a entrar a las aulas. Efectivamente, el ambiente áulico se había transformado en un contexto libre de Covid, pero en Argentina nadie decía nada, ni oficialistas ni opositores para evitar perder la escolaridad.

En cambio, este año la decisión del Presidente de volver a cerrar las escuelas y avanzar sobre la autonomía de la Ciudad desencadenó un conflicto entre el Jefe de la CABA y Alberto Fernández junto con el Gobernador Kicillof.

La nota completa en la edición impresa de diario EL POPULAR