06.05 

CureVac: la vacuna alemana que trae esperanza al mundo

Desarrollada bajo la tecnología ARN Mensajero, está finalizando los ensayos clínicos de Fase III y es más práctica para distribuir y almacenar

El año 2020 fue una gran desafío para los laboratorios por desarrollar una vacuna eficaz contra el  COVID-19 y tan solo unos pocos lograron concluir trabajos que fueran aprobados por los estados y comenzar a producir las vacunas que empezaran a dar inmunidad a los miles de millones de personas en todo el mundo.

La ciencia avanzó como nunca antes en el desarrollo de las vacunas, incluso probando tecnología que no había sido utilizada, así fueron las dos primeras vacunas hechas con tecnología de ARN, como lo son las de Pfizer-BioNTech y Moderna. Ambos resultaron tener tasas de eficacia muy altas y una seguridad muy buena.  Sin embargo más allá de la producción subsiste un gran problema en muchas partes del mundo, porque requieren de logística y almacenamiento que es muy difícil de lograr en lugares no desarrollados.

El desafío

La buena nueva noticia es que ahora, una tercera vacuna de ARN puede mejorar esa necesidad global y brindar protección a millones de personas en países lejanos y pobres. Una empresa alemana está a punto de anunciar los resultados de su ensayo clínico en Fase II de una vacuna llamada CureVac

La fórmula de CureVac pertenece a lo que los científicos llaman "segunda ola de vacunas". Para las próximas semanas también se espera que la norteamericana Novavax, con sede en Maryland, presente formalmente el pedido de autorización para su vacuna en Estados Unidos. Y en la India, la farmacéutica Biological E está probando una vacuna en base a proteínas que fue desarrollada por investigadores de Texas. En Brasil, México, Tailando y Vietnam, hay investigadores iniciando los ensayos clínicos de una vacuna contra el Covid que podría producirse masivamente en huevos de gallina.

Pero los expertos en vacunas están especialmente interesados en los inminentes resultados de la CureVac, porque su fórmula tiene una ventaja crucial frente a las otras dos vacunas de ARN: se mantiene estable en una heladera común, o sea que podría hacer llegar la innovadora tecnología de las vacunas de ARN a los rincones más golpeados del planeta.

De todos modos, la vacuna de CureVac enfrenta un desafío que Pfizer y Moderna no tenían: nuevas variantes que pueden reducir su eficacia. Hasta ahora, los experimentos en ratones sugieren que la vacuna funciona bien contra la variante B.1.351, surgida por primera vez en Sudáfrica.

El año pasado, confiados en que sus ensayos clínicos resultarían bien, CureVac se asoció con una serie de grandes empresas para escalar la producción de la vacuna. 

CureVac en Argentina

En marzo, se supo que Argentina es uno de los países elegidos para testear la vacuna alemana.

El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires fue elegido para coordinar el Ensayo Clínico de la Vacuna CUREVAC-004, la fórmula de la biofarmacéutica alemana que utiliza ARN mensajero. Las pruebas se realizarán en hospitales públicos y privados de la Provincia de Buenos Aires, y también se sumarán dos centros, uno en Rosario y otro en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

A partir del 8 de marzo, comenzó la inscripción de los voluntarios a aplicarse la nueva vacuna cuya farmacovigilancia está a cargo de laboratorios Bayer, el gigante de la industria farmacéutica mundial que reconoce la excelencia de este producto y sumará toda su experiencia y estructura internacional para convertirlo en un caso de éxito.

CureVac trabaja en la tecnología de ARN Mensajero desde hace más de 20 años y está reconocido como el centro de estudio con más trayectoria en este tipo de desarrollos. Tras el inicio de la pandemia de COVID-19 se abocó a trabajar en una vacuna específica para este virus, con el apoyo del Gobierno Alemán y la Comunidad Económica Europea. Habiendo pasado exitosamente las Fases I y II.

En este momento está realizando los ensayos clínicos de la Fase III en Alemania, Holanda, Bélgica, México, Colombia, Panamá y Perú. Y ahora, con la coordinación del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, también lo hará en Argentina.

A nivel mundial este estudio requerirá de miles de personas voluntarias, y en Argentina la Provincia de Buenos Aires espera aportar 9 mil.

Con fuentes: LaNación, Infobae, Télam y otros