08.05 | Información General 

"Del cerro Largo no vamos a tocar una sola piedra"

Cruz Omar Pavone, de la empresa de dolomita en el cerro Aguirre habló con El Popular Medios. Ante las quejas de una parte de la comunidad sobre lo que puede pasar en el cerro largo, el empresario sierrabayense aclaró que nadie lo tocará.

"Mayo es un mes muy especial para mi. Más allá de que el 7 es el Día de la Minería, el 3 era el cumpleaños mi padre (Cruz Antonio, fallecido) y porque un lunes 16 de mayo 1949 arrancó con la cantera de piedra laja. Pico y pala, y a trabajar, llevando desechos al terraplén, llevando la laja al depósito con una galiota volcadora -que todavía la tengo guardada en mi depósito-, tirada por caballos. Así comenzó mi papá. Y el 24 cumplo yo, así que es un mes que tiene fechas muy fuertes para mis sentimientos" comenzó diciendo Cruz Omar Pavone.

"Después seguí yo, aunque trabajé desde muy chico con él. También tuvo gente muy buena alrededor, excelente, como Juan Boullerie y Alberto Rao. Eran espectaculares. Me enseñaron mucho ellos también. Mi padre me dijo que Juan sabía más que él y me dejó en sus manos, era un picapedrero, y aprendí con él. Era un escultor, te diría. Una vez se desafilaba la uyeta, que es para abrir las lajas, y era porque perdía el temple, así que tuve que aprender a su lado esos secretos, de la fragua, la bigornia y las herramientas" agregó Omar -que así siguió los pasos de su padre, y cuenta con su hijo Marcos Cruz dentro de la empresa para continuar el legado familiar-, quien recordó que "en ese momento iba a la escuela secundaria y también trabajaba algunos días a la semana, y cuando terminé el secundario agarré de firme".

"Hasta el año 99 estuvo el trabajo con la laja, pero antes -en el 95- empecé con la dolomita. Empezamos con una cantera, destapándola, llevamos la red eléctrica que no fue fácil, hubo que invertir en máquinas trituradoras, y despacio arrancamos en el 96. Ya no había más laja para explotar y nos dedicamos a la dolomita. ¿Cómo estamos?, bien, pero con falta de canteras. Nos salvó que ahora nos dieron canteras que antes ya habían sido explotadas por otras empresas, porque no teníamos más mineral. No sólo yo, sino también la gente de Polcecal y Frente Oeste. Así que eran dos canteras fiscales -al pie del cerro Aguirre- que se dividieron en tres partes para cada una de las empresas. Una para cada uno: la D6 para Polcecal, la D7 para mi y la D9 para Frente Oeste, aunque no son grandes reservas las que quedan, pero nos permitirá trabajar por algunos años. No sabemos hasta cuánto tiempo tendremos dolomita porque nos falta hacer más estudios, ya que si bien nos dieron la concesión también falta que se completen unos informes y en un mes tendremos una fecha con más exactitud" explicó.

"Estamos en este aspecto muy contentos con la Subsecretaría de Minería de la provincia de Buenos Aires. A este trámite lo arrancamos con la gestión anterior, en 2018, y no había respuestas. Pero el subsecretario Federico Aguilera se ocupó, pidió todos los papeles que se necesitaban como correspondía, se midió todo y se distribuyeron las canteras para las tres empresas. Son canteras que han sido explotadas anteriormente desde hace cien años. Es que cuando llegaron los inmigrantes a Bocasierra, que de ahí nace el nombre de Sierras Bayas, por las piedras bayas, hubo explotaciones, un horno de cal, y el cerro Aguirre también fue explotado" siguió diciendo.

Respecto de la comercialización de la dolomita, Pavone señaló que "es una roca que tiene mucho uso. Para fertilizantes para el campo, en la fabricación de vidrio, para la textura de la pintura, e inclusive hubo remedios hechos con dolomita. El papá de Víctor Lenzetti fabricó un medicamento que se llamaba Calciolenz", para agregar que "la dolomita, dentro de la provincia de Buenos Aires, se encuentra acá. En el cerro Aguirre y en el yacimiento Santa Bárbara que se encuentra ubicado en la ladera del cerro Largo. Hay gente que protesta y tiene miedo que se rompa el cerro Largo, pero que se quede tranquila porque de allí no vamos a romper nada".

"Nuestro objetivo, que quede bien claro, es poder explotar el yacimiento Santa Bárbara, que está ubicado en el sudoeste, en la ladera del cerro Largo. Frente al haras La Providencia. No vamos a tocar una piedra del Largo. Porque además está prohibido, hubo informes de factibilidad técnica, de impacto ambiental inclusive. No se puede tocar una sola piedra de ahí, y si la quisiéramos tocar nos fundimos enseguida por la dureza que tiene la cuarcita. Antiguamente, los inmigrantes y los indios le decían piedra de fuego, porque si agarrás dos piedras y le sacás la cáscara que suelen tener, al frotearlas salen chispas. Tiene una dureza tremenda. El granito duro, para tener una idea, que cuenta con bastante grado de dureza, llega a tener entre un 25 y un 30 por ciento de cuarzo, y desgasta las herramientas, como las cuchillas de máquinas y las trituradoras. Y la cuarcita tiene un 100% de cuarzo. Si se quiere romper esa roca, es imposible porque destruye las herramientas" siguió diciendo Omar Pavone respecto de este tema tan sensible que por estos días ocupa a la comunidad sierrabayense y de Olavarría también, respecto del cerro Largo.

"Hubo algunas pujas últimamente pero a veces estas posiciones están fundadas así por desconocimiento. También hay intenciones u oportunismo por algunos que quieren sacar un rédito personal, ya que es un conflicto que genera mucha prensa y muchas veces se distorsiona la realidad. Pero le digo a la población que no vamos a tocar nada del cerro Largo. Al contrario, creo que los fines de semana se podría hacer algo para que el turismo aproveche, porque desde arriba se puede mirar hacia las canteras, se pueden hacer caminos para que la gente pasee y disfrute del paisaje. Creo que pueden compartir el turismo y la minería. Tengo un amigo que en Carrara, donde está el mejor mármol del mundo y es italiano, siempre me dice que allí comparten el turismo y la minería, y acá se puede hacer algo similar también. Se puede. Porque todas las canteras, los sábados y domingos, como los feriados, no pueden hacer voladuras, y es una buena posibilidad para que se explote el turismo" explicó Pavone.

"También me han dicho que la gente cree que las canteras son gratis. Y no es así. Porque el alquiler a la provincia se paga en forma trimestral. Y el cálculo del canon minero mensual, entre los tres (Pavone, Frente Oeste y Polceal), ahora que el trabajo está flojo inclusive, suma 813 mil pesos cada treinta días. No es una moneda. Y por el impuesto a la piedra estamos pagando entre los tres 403.472 pesos el último mes, entre los tres. Es bueno que algo de este dinero quede en la ciudad, por supuesto" terminó diciendo el sierrabayense Cruz Omar Pavone.