11.05 | Información General La suba rondará el 7%

El Centro de Panaderos prevé el segundo aumento del año en el precio orientativo

"Se evalúa llevar el kilo de pan entre 150 y 170 pesos para los próximos días" adelantó el titular de la institución, Daniel Ottino. Las subas en los principales insumos. La última modificación del precio se había definido en enero por un porcentaje similar.


Desde el Centro de Industriales Panaderos de Olavarría (CIPO) se adelantó que piensa aplicar el segundo aumento del año en el precio orientativo del kilo de pan. Tras cuatro meses sin cambios, la entidad que agrupa a los industriales panaderos locales adelantó que el incremento rondará 7%, un porcentaje similar a la primera suba de 2021. Hay medidas similares en distintos puntos del país.

"Se evalúa llevar el kilo de pan entre 150 y 170 pesos para los próximos días" informó ayer el presidente de CIPO, Daniel Ottino.

Actualmente el precio del pan se ubica entre 140 a 160 pesos, con lo que el aumento previsto es de unos 10 pesos por kilo. "Generalmente se ponen esos parámetros para la gente que tiene mayores costos y quiere poner el pan un poco más alto. Igualmente los precios son orientativos y nadie tiene obligación de vender al precio que el Centro estipula" aclaró Ottino.

A la hora de explicar las causas de esta suba de precio, el dirigente del sector apuntó a los incrementos en numerosas variables que afectan a la industria. "Salarios, insumos, servicios, combustible y harina en cuatro meses en Argentina" enumeró el titular de la institución que representa a los panaderos de Olavarría.

Desde enero

Cabe señalar que movimientos similares se dan desde fines de abril en distintos puntos del país y, al igual que en el plano local, se apuntó a los fuertes movimientos en el precio de la materia prima, especialmente las harinas y las grasas. Asimismo, los sucesivos aumentos de los combustible también son señalados por su impacto en la industria del pan.

El último incremento en el precio del kilo de plan que impulsó el CIPO se dio a principios de año. Fue en el primer mes cuando se llevó al orden de los 140 pesos y rondó 8%. También la medida fue acordada con la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines.

Los costos de producción fueron la base para sostener la suba. Desde la Federación se habían indicado incrementos en torno al 28% en el costo de la harina.

En tanto, si bien Ottino tuvo en cuenta que las panaderías son un servicio esencial y como tal nunca cerraron sus puertas, el sector "está sobreviviendo". Apuntó a que se ve afectado en el ritmo de ventas con notable caída de consumo -del orden del 30%- y que ha derivado, incluso, en el cierre de negocios.