13.05 | Información General 

Gimnasios: cómo fue el volver a funcionar tras el aval del Municipio

El pasado lunes los gimnasios y natatorios volvieron a abrir sus puertas al público luego de manifestarse y presentar un petitorio ante la Comuna. Miembros de la Asociación de Centros de Actividad Física y Salud de Olavarría opinaron sobre la situación en la que se encuentran ahora.

Luego de organizarse y manifestarse frente a la Municipalidad la semana pasada, trabajadores y propietarios de distintos gimnasios y natatorios de la ciudad fueron recibidos por el intendente Ezequiel Galli para dialogar acerca de su reapertura, después de las restricciones establecidas por la Fase 3, y finalmente llegar a un acuerdo que les permitió volver al ruedo.

Según la nueva disposición acordada con el Jefe Comunal, pueden abrir de 7 a 20 con cupos limitados que fija un máximo de 10 personas, tal como se venía trabajando.

Silvina Burga, coordinadora de la pileta del Club Ferro, afirmó que en el natatorio no se registró ningún caso de Covid 19 por lo que "no entendíamos porque no podíamos estar abiertos". Indicó que en el último tiempo se han sumado más personas, "no estamos trabajando a lo que seria el 100% sin pandemia obviamente pero se sumó mucha gente debido a que físicamente el encierro tuvo sus repercusiones" aseguró en diálogo con Canal Local.


También mencionó que "la gente pedía" que se abra el natatorio porque muchas personas, niños y adultos "realmente lo necesitan". Con respecto a los cupos limitados aseguró que "los turnos de la noche y de la mañana son los más difíciles de completar" pero que la gente se acerca ya que les resulta una buena opción "por la cantidad de cloro en el ambiente".

Los protocolos para el ingreso siguen siendo los mismos. "A la entrada desinfección con alcohol, el barbijo siempre puesto, se toman datos y temperatura del deportista para que quede agendado y después en lo que es dentro del natatorio y baño todo el tiempo desinfección, acá es cloro al 100% así que es seguridad pura", expresó Nicolás Masson, también coordinador de la pileta.

Rodolfo Avila, propietario del gimnasio Smart, ubicado en la avenida Pringles aseguró desde la ACAFySO, que comprende totalmente la complejidad de la situación por lo que expresó que se encuentran "muy agradecidos" con el Municipio "por la buena predisposición y por la pronta respuesta. Cada vez que hemos querido una reunión nos han atendido a la brevedad", indicó.

"Ir a un gimnasio de manera segura, siguiendo los protocolos, no es para nada complejo" afirmó Avila y agregó que están muy contentos de volver a trabajar de manera presencial. Con respecto a los lugares disponibles expresó que el cupo máximo es de 10 personas "siempre y cuando se respeten los metros cuadrados", y rige para todos los espacios en los que se realiza actividad física. "Si por los metros cuadrados no te da para 10 personas tenes que ajustarte a tu espacio fisico" puntualizó.

Destacó que desde el Municipio "estaban absolutamente empáticos con nosotros y pudimos trabajar en conjunto para una pronta reapertura" y expresó que "esto es sumamente flexible, las cosas pueden cambiar de un momento a otro dependiendo de la curva de contagios así como también de la situación sanitaria y hospitalaria".

Enzo Jarrié, dueño del Centro de Fitness ONE, expresó en comunicación con El Popular que ante esta situación de cierre y apertura del gimnasio, si bien hubo algunas personas que dejaron de concurrir por el aumento de casos, "la gente fue hasta el último día".

También explicó que al momento de cerrar la baja fue casi total. "Muy pocos se sumaron al aire libre porque fue una semana fria, al igual que a las propuestas virtuales" indicó y agregó que sólo asistió un 20%.

Sin embargo cuando se volvió a abrir "la gente volvió a sus turnos normales" señaló. "La gente responde, sabe que son espacios seguros y que la actividad física les hace bien, por eso asisten y sobre todo cumplen los protocolos" puntualizó.