16.05 | Información General Experiencias culturales

"Para nadie es fácil emigrar, pero a veces uno tiene que buscar otros horizontes"

Sol Sraiber en charla con FINDE habla de su experiencia en Alemania y asegura que emigrar no es fácil pero en su caso quiere un futuro en un lugar donde sentirse segura.

 Rodrigo Fernández

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"Munich es una ciudad hermosa" cuenta Sol Sraiber y luego menciona que la canciller alemana "Angela Merkel dice que si no te gusta Munich no te va a gustar ninguna otra ciudad de Alemania porque es la más linda".

"Me quedé bastante enamorada de la ciudad, lo que sí es la más cara de Alemania pero es hermosa. Sus enormes parques es lo que más me gustó y los lagos limpios con aguas cristalina" describe la olavarriense de 23 años que compartió el 2020 con una familia alemana como parte de un intercambio cultural dentro del programa Au Pair. Para Sol fue un año intenso. Otro país, costumbres muy distintas a las suyas, una nueva familia y de fondo la pandemia, el aislamiento y la angustia de estar lejos de sus seres queridos. Por ello decidió regresar a Olavarría, recuperar fuerzas, rodearse de sus afectos y regresar a tierras europeas para establecerse definitivamente.

El programa Au Pair

"Elegí Alemania porque era un país que me interesaba conocer porque tiene una historia muy interesante. Me parece un país de admirar porque después de atravesar tantas crisis y cosas fuertes que han tenido que vivir llegaron a ser un país de Primer Mundo y espectacular en un montón de sentidos, que después comprobé en mi estadia" en el estado de Bayern.

Llegó allí como parte del programa Au Pair que "te posibilita vivir en el extranjero por un año como niñera y vivís en la casa donde trabajas". 

"Es un intercambio cultural", explica, "ellos no lo toman como un trabajo porque la idea es vivir una experiencia nueva en otro país, donde puedas incorporar todas las tradiciones y la cultural". Uno de los requisitos también es aprender el idioma.

Tras evaluar diferentes opciones se inclinó por Alemania ya que "el visado era muy accesible, económica, porque cuesta 75 Euros nada más y creía que era una forma fácil de irme al extranjero porque por ahí lo que tienen las visas de working holidays o las de estudio es que necesitas mostrar que tenés el dinero para mantenerte en otro país y con eso se complica bastante".

"Para el Au Pair" expone, "podés contratar a una agencia que se dedica el tema y le tenés que pagar una cierta cantidad de dinero.La agencia se ocupa de buscarte familias, de hacerte el contacto con ellos, de comprarte los pasajes y hacerte los trámites de visado, de organizarte todo el viaje". Pero en su caso decidió no pagar una agencia "porque había escuchado testimonios de que se podía hacer sin necesidad de pagar. Entonces busca la web AuPairWorld"

"En esa página te hacés un perfil, con fotos y una descripción bastante amplia de tu persona y tus requisitos, a lo que vos aspirás: vivir en tal país, cuidar tantos hijos como máximo, ciudad grande o pequeña, etc. Hay una búsqueda en común donde te encontrás con familias que tienen perfiles y vas haciendo macht. Por coincidencia vas empezando a encontrar familias y lo que tenés que hacer es empezar a mandarles mensajes a esas familias si es que te interesa saber más de ellos. O ellos también te pueden mandar mensajes a vos pero es mas común que el posible au pair mande mensajes a las familias".

Los requisitos básicos para ir a Alemania son tener entre 18 y 26 años, tener pasaporte argentino o europeo, y necesitas tener un conocimiento básico del alemán de nivel A1, enumera. "Igualmente al momento de realizar el visado, la embajada no te solicitan excluyente un certificado A1. En mi caso no lo tenía. Había hecho un curso en la facultad pero no tenía un certificado, por ende me hicieron un par de preguntas en alemán muy sencillas y eso no fue problema para adquirir la visa que a la semana ya tenía aprobada". Del seguro médico correspondiente se ocupa la familia.

"El contrato te lo mandan por mail firmado. Allí planteás horarios de trabajo, que van a ser 30 horas semanales como máximo, que vas a tener un franco a la semana y las tareas a realizar" comenta y que ella tenía franco los días domingo, por lo cual trabajaba 5 horas por día. En cuanto al pago, el salario es de 280 .

"A mi me pagaban el transporte público, que en Múnich es caro, y te dan 50 más para el curso de alemán, que siempre tenes que poner un poco más de tu bolsillo porque salen de 100 para arriba. El salario es poca plata pero al no tener que pagar alquiler, ni servicios ni comida el dinero te alcanza y si sos ahorrativa y te administras bien podes viajar" explica.

Irse como un desafío personal

"Cuando tenía 16 años se me dio la oportunidad de irme a Dinamarca de intercambio estudiantil por una beca y en ese momento no lo pensé mucho" rememora. Se anotó y ganó. En un mes tenía que viajar y ella sintió que se fue sin estar preparada mentalmente y además con un inglés "más malo que bueno"

"Me fui a Dinamarca sin conocer a la familia, no había tenido contacto previo. Como estaba mal emocionalmente al mes y medio me volví. Desde ese momento me había quedado como ese deseo de volver a irme pero esta vez ya más madura, con otras intenciones y el querer irme por decisión propia y realmente tener la convicción de querer irme".

"Fue también por un desafío personal que quería lograr, independizarme un poco más y mi razón más importante era tener una experiencia en el exterior" señala.

Aunque aclara que ama a su país, y que le encantaría vivir acá haciendo lo que le gusta, las metas que tenía "fueron afectadas por la realidad que nos toca vivir y empecé a pensar en buscar un futuro mejor y más seguro".

"Vivir en un país sin inflación es lo mejor pero para mí eso es más secundario. El principal motivo es la seguridad" dice y afirma que "la seguridad que tuve ese año en Alemania es impagable y es una tranquilidad interior que a mi me da felicidad".

"Para nadie es fácil emigrar pero a veces uno tiene que buscar otros horizontes y otras formas de vida" asegura.

Una nueva familia alemana

Llegó a Alemania para estar con una familia pero luego de tres semanas decidió cambiarse con otra. Fueron 3 semanas con la primera familia y con la segunda los meses que quedaban para cumplir el año.

"Desde un primer momento me lo planteé como un intercambio cultural y siempre quise formar parte de la familia. Puede pasar también que muchas au pair terminan su jornada laboral hacen su vida fuera del ámbito de la familia para la que trabajan. Por el contrario yo siempre quise sentirme como un miembro más. Por suerte fui muy afortunada porque desde el día uno hubo una conexión superlinda tanto con los nenes como con los papás" dice Sol y agrega que "fue tan lindo el contacto y la relación que logramos tener que hasta el día de hoy seguimos hablando con la posibilidad de volver ya sea como visita o que vuelva a vivir con ellos".

"Las cuestiones que más valoro y que más me gustaron del día familiar de la cultura alemana tiene que ver con una familiaridad diferente. En un principio me parecían personas un poco más frías, que lo son en comparación a nosotros, pero después empezás a darte cuenta que no es tan así. Tienen una forma diferente de expresar el afecto. También la puntualidad de la gente. Aprendí a ser puntual allá, dice riéndose, porque los alemanes son demasiados puntuales"

"Lo que extrañaba de la cultura argentina es lo espontáneo que somos y el afecto, porque ellos no son tan emocionales como nosotros" y comenta que una de las cosas que mas le gustaba a la familia que la recibió fue que fuera muy afectiva con sus hijos. "Por suerte fue reciproco el afecto. Eso fue hermoso para mi porque estando al otro lado del mundo por ahí necesitaba un abrazo porque me sentía mal por extrañar y siempre lo tenia de parte de ellos" afirma.

Un futuro en Europa

"Mi idea es irme definitivamente" confiesa y cuenta que si bien tenía pensado quedarse un año más en Munich decidió volver "porque no estaba bien emocionalmente respecto al covid. Fue un año de bastantes idas y vueltas, de estar adentro, encerrada, de salir, de extrañar también y no poder hacer lo que tenia planeado que era viajar un poco más o tampoco tenia la posibilidad de hacer muchos cursos de alemán presenciales que eso también me afectó" dice la olavarriense que está cursando su cuarto año de la carrera de Periodismo en la Facultad de Ciencias de Sociales.

Ahora está analizando diferentes formas de regresar a Europa. "M familia alemana tiene intenciones de que yo vuelva y ya me comentaron que me ayudarían en todo lo que necesite para volver aunque no vaya a vivir con ellos" cuenta.

"Quiero buscar un futuro mejor y ese futuro mejor no va a poder ser acá" menciona. "Soy familiera y afectiva y cuesta emigrar pero a la vez es como que al haber tenido una experiencia sé cómo quiero vivir" concluye.