24.05 | Información General Mónica Hernando, integrante de APSEO

"Prácticamente todos los peloteros y un montón de salones de eventos no van a volver a abrir"

En la ciudad las fiestas estuvieron habilitadas solo un mes, por lo que los organizadores llevan más de un año sin trabajar. Muchos han conseguido otros empleos, realizado changas o puesto en venta sus equipos de trabajo. Esperan que los habiliten para fin de año.

Federico Maíz / Facso

El sector de los organizadores de eventos es uno de los más perjudicados por la pandemia y sus consecuentes restricciones, debido a que, desde el comienzo del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio muchos no pudieron volver a realizar su trabajo.

Es por este motivo, que el pasado martes, la Asociación de Organizadores de Fiestas, Reuniones y Eventos Empresariales y sus Proveedores de la República Argentina (AOFREP) emitió un comunicado pidiendo al presidente Alberto Fernández una audiencia con el fin de que "se disponga un inmediato plan de salvataje económico financiero para el sector hasta tanto sea posible comenzar a realizar eventos y reuniones".

Sin embargo, las medidas anunciadas por el presidente Alberto Fernández en la noche del jueves, no hacen prever un futuro cercano mejor para los organizadores de fiestas. Es que, desde este sábado 22 hasta el 30 de mayo, quedaron suspendidas todas las actividades no esenciales en las zonas de alto riesgo o alarma epidemiológica.

En este sentido, Mónica Hernando, integrante de la Agrupación de Proveedores de Servicios para Eventos de Olavarría (APSEO), expresó conformidad y acuerdo con el comunicado presentado ante el presidente de la Nación.

En primer lugar, señaló que la situación de los organizadores de eventos a nivel local era peor que en otras zonas del país. "En Olavarría fue casi imposible, solo tuvimos un mes de trabajo en el cual se podían hacer eventos al aire libre hasta 100 personas como máximo y exclusivamente con sistema de almuerzo o cena hasta las 12 de la noche. Pero esto era sin baile, por lo cual muy poca gente quiso realizar un festejo en estas condiciones".

En Olavarría fue casi imposible, solo tuvimos un mes de trabajo en el cual se podían hacer eventos al aire libre hasta 100 personas como máximo

Si bien indicó que aquel mes de trabajo sirvió para paliar un poco la situación, en la ciudad "cerraron prácticamente todos los peloteros, creo que queda sólo uno abierto. Un montón de salones de eventos no van a volver a abrir e incluso, el fin de semana, cerró el Club Social que era uno de los más emblemáticos de Olavarría y el más antiguo".

La difícil situación epidemiológica que se vive tanto a nivel local como nacional, hace pensar a Hernando que "es probable que recién a finales de noviembre o diciembre se puedan volver a realizar eventos con restricciones y varios protocolos".

Y agregó: "Serían casi dos años sin trabajar, lo que está pasando es que nos estamos quedando sin proveedores. Es decir, los fotógrafos, los djs y ambientadores están vendiendo sus equipos y cuando vayamos a buscar gente para realizar nuestro trabajo no vamos a tener".

Petitorios 

A lo largo de todo el periodo de pandemia, los integrantes de APSEO han presentado una infinidad de petitorios, cartas y comunicados al Municipio. Sin embargo, siempre recibieron respuestas negativas.


En relación a la posibilidad de realizar un nuevo pedido ante el Intendente, Hernando afirmó que "no tenemos pensado presentar nada ante el Municipio porque ya nos cansamos. Lo que pasó es que bajamos los brazos porque en los momentos que no teníamos la ola de contagios que tenemos ahora tuvimos reuniones y mandamos mensajes, pero no hubo forma".

Por otro lado, mencionó las complicaciones que puede traer consigo el invierno en el cumplimiento de los protocolos. "Ahora no se pueden hacer eventos al aire libre en Olavarría porque hace mucho frío, es imposible. Nosotros presentamos los petitorios en verano, cuando podíamos hacer los eventos con protocolos al aire libre, con baile con burbujas y nunca recibimos respuestas".

En este sentido, afirmó que ante la ola de contagios que azota al país "nosotros mismos no queremos presentar un pedido para poder trabajar porque sabemos los riesgos que eso representa".

Supervivencia

Luego de un año y dos meses sin poder realizar su trabajo, el sector de organizadores de eventos y sus proveedores han tenido que adaptarse de distintas maneras para obtener ingresos.

"Muchos han conseguido otros trabajos, han realizado changas, otros vendieron sus equipos de trabajo, la gente que hace catering está realizando viandas o han puesto ventas online. Pero la mayoría se las va arreglando cómo puede", comentó Hernando.

Y agregó que "la ayuda del Estado fue mínima. Los ATP los cortaron rápidamente y los que pudieron sacar los créditos a tasa cero ahora están abonando las cuotas y no tienen una manera de solventarlas".

Por último, destacó que, desde el Gobierno municipal, aquellas personas que se vieron más afectadas por la crisis recibieron bolsones de alimentos y que, desde agosto hasta diciembre del 2020, los salones de eventos no debieron abonar el impuesto municipal. Sin embargo, "a partir de enero lo tuvieron que pagar nuevamente, después de estar más de un año sin trabajar no tiene ningún sentido esta situación".