27.05 

Potencialidad en venenos de abejas y avispas

Un estudio publicado en la revista Toxins en 2015 identificó tres péptidos presentes en venenos de abejas y avispas que, según los autores, tienen aplicaciones en biomedicina.

Sin embargo, los investigadores también advierten que este péptido puede ser tóxico para los tejidos sanos, atacando tanto a las bacterias como a las células circundantes. Los autores señalan que habría que reducir los efectos secundarios para aumentar las posibilidades de poder aplicarlo como medicina

Otra investigación que data también de 2015, identifica las bondades del Mastoparán (péptido) presente en el veneno de un tipo de avispa. Fue capaz de inhibir la proliferación de células cancerosas de vejiga y próstata, así como de células de leucemia resistentes a los medicamentos. 

Aún más sorprendente, la investigación de la Universidad de California en Riverside -publicada en Biochemistry identificó una nueva clase de péptidos del veneno de la avispa, las Ampulexinas, producidas por Ampulex Compressa (la avispa joya esmeralda), que podrían abrir una nueva vía para los tratamientos del Parkinson.