27.05 

Insectos colaboradores en el campo forense

 Cuando un organismo muere, los insectos son los primeros que concurren e informan sobre el acontecimiento. Por sus características, cumplen un papel fundamental para las actividades de criminalistas y profesionales del derecho penal especializados en maltratos corporales, muertes dudosas y demás vejaciones. Sin embargo, ¿cómo actúan? ¿Qué datos aportan?. 

 En general, cuando el corazón de cualquier ser vivo deja de palpitar se inician procesos fisiológicos de descomposición que son anunciados por la emanación de fuertes olores, producto de la degradación de glúcidos, lípidos y proteínas. En este sentido, mucho antes de que el olfato humano pueda percibir el grado de putrefacción alcanzada, los insectos aledaños se acercan al cadáver y permiten a los científicos la extracción de datos con sorpresiva precisión. Testigos privilegiados en la escena del crimen, se han convertido en excelentes ayudantes a la hora de esclarecer casos policiales de difícil solución.


El Laboratorio de Entomología Aplicada y Forense pertenece al Departamento de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), y es dirigido por el Dr. Néstor Centeno. Cuenta con un equipo de trabajo que posee diversas líneas de investigación que pueden agruparse en cuatro áreas, encargadas de efectuar análisis biológicos de insectos de interés forense; realizar estudios citogenéticos de clasificación de moscas locales y nuevas especies no catalogadas; llevar a cabo exámenes tafonómicos de escarabajos; y por último, evaluar la incidencia de las hormigas que, al alimentarse de las larvas de moscas que habitan los cadáveres, participan del proceso de descomposición de los cuerpos.


Sobre este último punto se centra la atención. Sin embargo, estudiar la participación de todas y cada una de las hormigas es imposible. Sobre todo, si se tiene en cuenta que los formícidos (proviene de Formicidae, su nombre científico) constituyen uno de los grupos zoológicos de mayor éxito en el proceso evolutivo, con cerca de 14 mil especies descritas. Desde aquí, los ejemplares de Solenopsisrichteri y Solenopsis invicta, mejor conocidas como "hormigas de fuego", son nativas de Argentina y revisten de especial importancia para la entomología forense.

Fuente: web Universidad de Quilmes