01.06 | Política Rendición de Cuentas

La oposición reclamó que hubo limitaciones en el acceso a los expedientes y habló de un "ajuste brutal"

Este lunes se aprobó en el HCD la propuesta alternativa de Cuidemos Olavarría, que contó con el acompañamiento del oficialismo, Renovación Peronista y UCR. Mujica agradeció la "gran conducta tributaria" de los vecinos. Hubo fuertes acusaciones hacia la gestión del Municipio.

Marco Becker

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Tras casi cuatro horas de debate y ocho de sesión, se aprobó este lunes en el Honorable Concejo Deliberante la Rendición de Cuentas 2020 presentada por el Municipio, que registró un superávit de 132 millones de pesos.

En primer lugar, la ordenanza original fue rechazada por todos los integrantes de la oposición: el interbloque Frente de Todos, Radicales en Juntos por el Cambio, Cuidemos Olavarría y UCR.

La concejala de Cuidemos Olavarría, Victoria De Bellis, presentó un proyecto alternativo que aprobaba la Rendición de Cuentas, pero que desaprobaba algunos de los egresos del Ejecutivo como los pagos realizados por indemnización de incendio en el Depósito Municipal y la compensación correspondiente a la cesión de tierras al Sindicato de Trabajadores Municipales, junto con otros pagos por decreto.

Tras el voto negativo a la primera ordenanza, la propuesta alternativa tuvo el apoyo de -además del oficialismo y De Bellis- Martín Lastape de UCR, Eduardo Rodríguez e Inés Creimer de Foro Olavarría y Germán Aramburu de Renovación Peronista (Alicia Almada no estuvo presente). Juan Sánchez, Guillermo Santellán, Ubaldo García y Mercedes Landívar del Frente de Todos y Celeste Arouxet de Radicales en Juntos por el Cambio no acompañaron la Rendición en ninguna de sus variantes.

Los números

Al igual que el año pasado, el encargado de presentar el informe en representación de Juntos por el Cambio fue el concejal Juan Mujica, quien realizó un balance detallado de los números del año pasado del Ejecutivo.

La Rendición marcó que los ingresos totales fueron de 4.147.744.954,06 de pesos, de los cuales el 53% fueron de origen municipal, el 46% de origen provincial y un 1% de origen nacional, mientras que los gastos totales ascendieron a la suma de 4.014.928.990,88 de pesos.

En cuanto a los ingresos corrientes, más del 50% corresponden a ingresos no tributarios, es decir, lo recaudado en cobro de tasas, derechos, alquileres y multas; el 41% a ingresos tributarios correspondientes a coparticipación de impuestos nacionales, provinciales y otros tributos; y el 8% a otros ingresos como transferencias, ventas de bienes y servicios.

El edil agradeció a los vecinos debido a que sin su "gran conducta tributaria" el "sostenimiento de los índices de cobrabilidad" no hubiera sido posible en "un año tan difícil para todos".

Asimismo, argumentó que los gastos en personal "fueron sin dudas un concepto determinante sobre el total de los egresos", y que durante el año pasado "fueron dispensados más de 550 trabajadores municipales durante el aislamiento", ya sea por su factor de riesgo, edad o hijos menores a cargo. Además, indicó que el área de salud fue la que recibió mayor incorporación de personal, específicamente en marzo, cuando inició la pandemia.

Mujica destacó el resultado presupuestario final como "una gran noticia para los olavarrienses que, a pesar de haber sido un año extraordinario, atípico y difícil, pudo cerrarse con superávit".

Dura respuesta de la oposición

El primero en tomar la palabra tras la presentación del oficialismo fue Ubaldo García, quien calificó a la Rendición como un "ajuste brutal" y cuestionó la "ausencia total del estado municipal" durante la pandemia.

El edil criticó que el Municipio tenga superávit ya que "no es una empresa" y señaló que "cuando se vetó la exención de la Tasa de Seguridad e Higiene se manifestó que no se iba poder hacerle frente; hoy se demuestra que podría haber sido factible hacerlo y podía haber sido un paliativo para muchos comercios e industrias que han quedado en el camino".

En cuanto a la situación de la obra pública, expresó que "el ajuste venía de antes de la pandemia. Las obras con recursos municipales suman un total de 50 millones, cualquier empresa mediana invierte más que el Municipio".

Otro punto cuestionado por los opositores fue "las limitaciones que tuvieron para acceder a los expedientes y al sistema RAFAM -régimen administrativo del Municipio- a la hora de analizar la rendición", ya que "no ha estado disponible", comentó García.

Quien también mostró su descontento respecto a esta situación fue Celeste Arouxet, que tildó de "vergonzoso" el manejo del Ejecutivo con la información y denunció que no tuvo acceso al sistema durante dos meses. "Hoy no anda, tuvimos solo cinco días para analizarlo", aseguró.

En ese sentido, contó que "nos dieron tres horas en dos días para ver más de 50 expedientes con cumplimiento de protocolo y distanciamiento social, sabiendo que no los íbamos a poder hacer".

La edil afirmó que "la situación no cambió" respecto a la Rendición de 2019 -que dio un déficit de 354 millones- y que la ciudad se maneja aún peor que en dicho año ya que esta vez "se utilizó la plata de la gente para tratar de salvar errores anteriores".

Por último, indicó que la ciudad se encuentra en emergencia económica "para algunas cosas", y criticó a Bruno Cenizo por "la contratación de asesores y secretarios para algunos bloques", mientras que recomendó al jefe de Gobierno Hilario Galli "leer a Pinocho porque no le creo nada", en referencia al informe de gestión que brindó el funcionario el pasado 13 de mayo.

Otras declaraciones

Eduardo Rodríguez también habló de "un ajuste importante" y dijo que los recursos de la explotación de canteras deben destinarse a obras públicas debido a que "se han utilizado para financiar gastos corrientes".

Además, aseveró que las localidades están "desgraciadamente olvidadas, sin acompañamiento de los funcionarios ni presencia afectiva". También se acordó de la difícil situación que atraviesa el sector de cultura y cuestionó la falta de "gestión cultural" por parte del Ejecutivo.

Por su parte, Martín Lastape comentó que "nadie puede discutir desde los números que lograron reducir el déficit", aunque aseguró que "no fue producto de la eficiencia del Municipio, sino de una subejecución de algunas áreas de esta gestión".

Previo a la votación, tomaron la palabra Germán Aramburu y Juan Sánchez. El primero hizo hincapié en "la falta de proyectos concretos, sin un rumbo ni identidad clara", mientras que el segundo explicó que se trata de "un correlato de la rendición de cuentas anterior. Esto es lo que pasa cuando hay un descalabro económico y financiero".