01.06 | Policiales A cargo del Tribunal Federal Nº 1

Se reiteró la suspensión del proceso y la liberación de Walter "Vikingo" Grosse

Los jueces volvieron a disponer la suspensión del "proceso por incapacidad mental sobreviniente" sobre el genocida que en 2019 fue condenado a 22 años de prisión. Se ordenaron realizar controles periódicos semestrales. El fallo se enmarca en la causa por el juicio por Monte Peloni II que se sustanció en Mar del Plata. 

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata volvió a ordenar días atrás la suspensión del proceso y la inmediata libertad de Walter "Vikingo" Grosse, en un fallo donde reiteró los argumentos para dictar dicha medida que fueron plasmados a principios de mayo en una resolución que puso de manifiesto el estado de salud del genocida. En esa oportunidad el requerimiento de la defensa fue en el marco de la causa Monte Peloni I, y el último fallo se desprende de la condena a 22 años de prisión por la segunda etapa de ese proceso judicial.

En la resolución de los jueces Luis Alberto Imas, Fernando Marcelo Machado Pelloni y Nicolás Toselli, que fue publicada en el cierre de la semana pasada, los magistrados del TOC 1 de Mar del Plata resolvieron "disponer la suspensión del proceso por incapacidad mental sobreviniente respecto de Walter Jorge Grosse" y "ordenar la inmediata libertad del nombrado en la presente causa".

Asimismo se dispuso "requerir al Cuerpo Médico Forense la elaboración de controles periódicos semestrales a fin de controlar la evolución de su estado de salud"; medida que también se dictó en el fallo del pasado 6 de mayo, y que en ese momento fue acompañada por la Comisión por la Memoria Olavarría. "Si consideramos que la situación es real, no vamos a hacer ninguna presentación; en el caso de que tengamos alguna duda de que pueda estar fingiendo la haremos", expresó semanas atrás a EL POPULAR Carmelo Vinci, quien recordó lo sucedido con Argentino Alberto Balquinta, quien había presentado un recurso, la Justicia hizo lugar a la presentación y a los días lo volvieron a detener porque su estado de salud no era el que se había manifestado en la requisitoria.

La suspensión del proceso en el marco de la causa Monte Peloni II, por la que Grosse fue condenado a 22 años de prisión en septiembre de 2019, fue presentada por los abogadores que asisten al genocida, los doctores María Laura Olea y Gerardo Ibáñez. Los letrados pusieron en consideración que "los peritajes elaborados por el Cuerpo Médico Forense de la justicia nacional fueron contestes en evidenciar que carecía de capacidad suficiente para estar en juicio", y además se ampararon en fallos previos, como el de principios de mayo.

En este sentido se refirió que los fiscales Santiago Eyherabide y Juan Pablo Curi acompañaron "el pedido de la defensa para que se decrete la incapacidad sobreviniente de Grosse 'de forma provisoria, hasta que pueda llevarse adelante un examen presencial que abarque todas las especialidades médicas involucradas en su diagnóstico'".

Se menciona además que los especialistas en psiquiatría y psicología del cuerpo médico oficial "reportaron unánimemente que Grosse mostró atención de forma inestable, memoria con fallas globales (...) y contenido ideico que reveló un deterioro cognitivo que por momentos hace a su pensamiento desorganizado e incoherente, intentando razonamientos lógicos que sucumben con la fatiga y las fallas amnésicas severas y evidenciando una capacidad judicativa debilitada".

Los especialistas concluyeron que "las facultades mentales de Walter Jorge Grosse no encuadra[ban] dentro de los parámetros de normalidad", por lo que carecía de "autonomía psíquica suficiente como para comprender y dirigir sus acciones".

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