13.06 | Política ESCENARIO POLITICO. Los disparates del Presidente y de un proyecto de ley. Los efectos inesperados de la vacuna. El cogobierno que no se ve.

La vacuna los transforma, Alberto quiere ser un presidente "copado", y los tuits políticos de José

El Presidente pretende reeditar aquel profesor hippie de Sandrini y busca aceptación con sus disparates. La vacuna genera cosas raras y acelera toma de posiciones políticas. Eseverri dio muestras de querer acercar su espacio al FDT. Vidal resuelve en siete días y podría cambiar el escenario. En lo local se sigue discutiendo las Casas del co-gobierno. 

Escribió "Cacho" Fernández

Ayer, en el Mercado Central estaban separando fruta para los sectores mas vulnerables, aunque algunas, como mostraba la movilera, estaban podridas, pese a que el encargado de la misión intentaba ocultar lo que se estaba regalando.

La escena hacía recordar a la de la película "El nombre de la rosa", cuando desde los muros del monasterio se arrojaba a los pobres que esperaban abajo toda la carne podrida que los monjes desechaban.

De esa manera, la humanidad no pudo superar aún la división del trabajo y de la alimentación del mundo animal: unos comen fresco y dejan la carroña para el resto.

El mundo medieval también se comportaba de la misma manera como se puede ver en el film español "los santos inocentes" en donde la servidumbre recibía algo por "gracia" del poder feudal y no por derecho.

El mundo no ha cambiado nada. No solo se retrotrae a la Edad Media sino que va mucho más atrás y la indignidad llega hasta un violento retroceso al ámbito animal.

Toda esa fruta que se preparaba para regalar a los pobres laceraba el alma. El capitalismo argentino, hoy comandado por el tandem Alberto y Cristina está condenando a los pobres a consumir las sobras del resto de la sociedad, alimentos contaminados que pueden enfermar los cuerpos y cuando esto no pasa, contaminan las almas.


El funcionario ordenaba la acción. El empleado cumplía la orden de separar las mandarinas y naranjas podridas de las supuestamente buenas. Muchos hemos comido fruta picada porque a no alcanzaba la plata para comprar la buena pero en pleno siglo veintiuno se esperaba que el país llegara con otra composición social y otras posibilidades para las mayorías populares.

Pero no fue así. Los proletarios se fueron transformando en subsidiados y consecuentemente en clientes políticos, y los ricos, muchos de ellos políticos, incrementaron su riqueza y se distanciaron aún más de los pobres que los votan. La clase o casta política se fue haciendo rica y dejó de representar a la gente y existen diputadas delirantes e insensibles para las que cobrar más de 200 mil mensuales "es una vergüenza". ¿Qué pensar entonces de quienes perciben apenas 20 mil como los jubilados de la mínima, o los gastronómicos, o los mercantiles que cobran apenas por encima de 30 mil y se los engaña con porcentajes dudosos obtenidos en paritarias? ¿Y los que no ganan nada y no cuentan siquiera con la dignidad de un salario aunque sea paupérrimo?. ¿Qué diría esta diputada para la que lo que percibe un diputado o senador es una vergúenza?.

Argentina es un país que se había puesto prometedor dentro del contexto latinoamericano durante la década del veinte y luego en la del cuarenta, pero luego, dictaduras mediante y políticos incapaces y corruptos, sin distinción alguna, lo hundieron en esta ignominia.

Vacunas albertistas

Como aquel dicho de la guerra del catorce, los argentinos avanzan hacia atrás mientras la clase dirigente se enriquece exponencialmente. Y, como los alemanes de la República de Weimar, no se está viendo al huevo de la serpiente.

No se debe olvidar que esta desigualdad social, además de ser un problema político, es fundamentalmente ético. Porque condenar a las mayorías populares a la indignidad de ser un subsidiado eterno porque no se sabe como generarle trabajo es una cuestión moral.

Los políticos argentinos se han olvidado de que el poder es una referencia política pero también ética como dice Emile Durkheim. En realidad, la vida no es otra cosa que un fenómeno moral ya que siempre nos estamos y nos estaremos preguntando si hacemos o hicimos el bien o el mal.

Todo se ha distorsionado. Hoy se vota a quien regala algo sin tener en cuenta que son derechos y no caridad. Si hasta por las redes le agradecen al Presidente, con nombre y apellido, por haber recibido la vacuna como si el hecho de haber sido vacunado fuese un favor de Alberto Fernández y no un derecho, o como si las vacunas fueran propiedad privada del Presidente en vez de ser un bien o recurso de la comunidad pagadas con sus propios aportes.

Esta actitud representa conceptos y valores, y no está de más advertir que esta personalización de algo que debe ser puramente estatal podría llegar a ser muy peligroso para la institucionalidad republicana y democrática. Y, para completar este disparate, un contratado para la vacunación, habiendo personal estatal y permanente para hacerlo, percibe mucho más dinero que un mercantil o un gastronómico, por citar algún trabajo, y el doble de un jubilado.

Las casas del conflicto

Afortunadamente continúa del debate por la decisión de Kicillof de construir las denominadas "Casas de la Provincia", edificios que podrían concentrar dependencias provinciales que, como analizó el secretario de Gobierno, Hilario Galli, podrían descongestionar el centro de la ciudad pero a la vez difíciles de utilizar en tiempos de pandemia.

Tanto Galli como el senador De Leo opinan que dichas Casas tendrían el fin de co-gobernar los municipios que no le son afines al gobierno de la Provincia.

"Serán estructuras burocráticas para emplear militantes - dijo el senador bahiense- y serán fuertes disciplinadores de los intendentes que no le sean leales generando. En fin quieren crear una referencia política diferente", tras lo cual sostuvo, en el mismo sentido de lo que opinó Hilario Gallli, que representan "un gasto insensato e innecesario".

Al respecto, la oposición le sigue reprochando al Gobierno el gasto de su agencia olavarriene en Capital con un gasto "entre alquiler y sueldo de la encargada de 200 mil pesos mensuales", dicen, pero desde el oficialismo aclararon que "ya se le dio de baja el año pasado".Y, efectivamente, no figura en la última Rendición de Cuentas. Entonces, las denominadas Casas de la Provincia podrían ser la manera de lograr el gobierno que no se pudo obtener por las urnas. y eso es autoritarismo y espíritu unitario. Los dobles comandos son siempre peligrosos porque suelen representar algo tan monstruoso como la hydra de la mitología griega. Basta reparar en la estructura de gobierno nacional para verlo.


Como apuntó un viejo peronista: "si invirtieran esa plata en viviendas se evitarían muchas tomas de tierras y también algunos muertos por Covid".

En tanto, y luego de su viaje a los Estados Unidos, en siete días más decide María Eugenia Vidal si encabeza o no la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. Será una verdadera bisagra que ordenará no solo la política provincial de JxC sino también la local y nacional. A veces un solo hecho, como la vacuna de José Eseverri, puede determinar muchos acontecimientos.

Fatigando el Twitter

En una suerte de sprint final, las vacunas están produciendo un efecto inesperado. A nivel nacional, la diputada Fernanda Vallejos se siente "avergonzada" por lo que cobran los diputados y senadores y defiende el 40 por ciento de aumento, pero no siente ningún pudor por los 23 mil pesos que perciben mes a mes los gastronómicos, por ejemplo. Seguramente puede haber algún componente que la condujo a ese disloque emocional.

En tanto, el eseverrismo, que se encontraba con muchas dudas con respecto a la Mesa de Unidad convocada por el Frente de Todos a causa de las figuras convocantes, hoy, como diría Borges, "fatiga el Twitter" con mensajes muy favorables a la conducción de La Cámpora y a la vacunación que lleva a cabo, metiéndose claramente en la grieta local.


Al parecer, y tomando su propia palabra "luz", José Eseverri encuentra luego de su vacunación, un esplendor o iluminación que también lo conduce a un fuerte apoyo al Frente de Todos que lidera claramente en Olavarría la agrupación que lidera César Valicenti en lo local y Máximo Kirchner en lo nacional, y se permite chicanear con el "veneno" que según Carrió contenía las vacunas rusas y que irónicamente José dice que ahora corren por las venas olavarrienses.


El tuit es algo gracioso (el humor sirve para decir cosas serias) pero cargado de un fuerte contenido político pues lo coloca ipso facto dentro de la grieta, algo de lo que él renegaba profunda y sinceramente hace tiempo, y con la implícita decisión de entregarle al FDT el remanente de votos que le había quedado en 2019 a causa precisamente de la polarización. Cosas vederes, Sancho... decía Don Quijote.

En la columna anterior nos preguntábamos adónde irían a parar esos 9 puntos que le habían quedado después de haber sacado casi 20 en las Paso. No caben dudas de que José pretende incorporarse a la campaña de cambiarle la valoración a la campaña de vacunación. Entonces, ¿no es un mensaje a Valicenti y compañía los tuitters de esta semana luego de la exultación que le produjo el ser vacunado?¿qué contenía la vacuna para que decidiera tomar partido de manera tan inesperada?.

Sin límites

Ante los grandes disparates uno no sabe si tomarlos en serio o desestimarlos por lo ridiculos que son. Marziotta abrió un interrogante por uno de ellos. El otro disparate lo protagonizó esta semana este presidente que quiere pasar a la historia como un mandatario "copado".

Alberto Fernández, desde hace tiempo que quiere ser el profesor hippie, ese personaje de Luis Sandrini que buscaba ser una autoridad "piola" o "copada", pero esta vez no pudo salvarse de caer en el ridículo.

Confundió a un gran filósofo y poeta mexicano Octavio Paz con Lito Nebbia, algo así como confundirse a Jorge Luis Borges con Ricky Maravilla. A propósito "Qué tendrá el petiso" ¿es de Borges o del salteño pachanguero?.

Alberto le adjudicó al gran pensador mexicano una frase que no le pertenecía y encima super discriminatoria. Trabajo para Vicky Donda que habrá que ponerla a trabajar alguna vez.

Octavio Paz es un grande y Alberto lo transformó en un mediocre rockero pop argentino. Es premio Nobel, tiene ensayos maravillosos compilados, para quien desee gozarlos, por el gran escritor Carlos Fuentes en un libro que se llama "Los signos en rotación", y además es autor de la mejor interpretación filosófica de la enorme novela de Fedor Dostoievsky "Los endemoniados", que habla precisamente de gente errática, a veces fundamentalista, y muchas veces veces quizás alienada y despersonalizada como podría ser el Presidente.

Alberto es un hombre muy particular a quien de pronto le cayó la banda presidencial de sorpresa y no sabe como llevarla. A fuerza de sus disparates y de su afán de llegar al público adolescente, el Presidente parece querer ser que busca ser una réplica de aquel profesor hippie de Sandrini o un presidente "copado". Va una sonrisa irónica pero amarga como final.

Lenguaje y libertad de prensa

El lenguaje puede ser paradójicamente un dispositivo libertario como represor, según como se lo utilice o se lo conciba. Efectivamente, si se aprueba un proyecto de ley de la diputada Gizella Marziotta las pautas oficiales irán condicionadas a que se emplee el lenguaje inclusivo, algo así como una tiranía cultural similar a la que pretendió instrumentar la viuda de Mao. el fanatismo tiene esas cosas que violan claramente la independencia que deben tener los bienes del Estado de la identidad o las políticas del partido gobernante, algo que los fanáticos y fundamentalistas no pueden reconocer.

El condicionante para lograr un certificado que permita la pauta será "la promoción del uso de lenguaje inclusivo en cuanto al género en la producción y difusión de contenidos de comunicación", un punto que algunos diputados opositores rechazarán con el argumento de que "no puede constituir un requisito obligatorio para acceder al régimen de incentivos (...), ya que los cambios en la lingüística y en la morfología de la lengua requieren un tiempo para asentarse".

El proyecto tiene un sesgo totalitario puesto que no solo dispone ideológicamente del lenguaje que ordena el oficialismo sino que, como dijera Ortega y Gasset se mete con "la vida íntima de una nación" y el lenguaje forma parte de esa intimidad. El proyecto entonces pretende imponer una pauta cultural de un día para otro sin respetar los procesos NATURALES de cambio (así, con mayúsculas).

El lenguaje, ante todo, debería ser una herramienta cómoda para representar la realidad y no un instrumento tan incómodo y represor como lo pretende hacer aparecer este propuesta legislativa.

Pero habría que tomar en serio este proyecto que parece violar la libertad de prensa. Tanto es así que en su artículo octavo, el proyecto indica que "los servicios de comunicación operados por prestadores de gestión privada a los que se otorgue el certificado de equidad en la representación de los géneros, tienen preferencia en la asignación de publicidad oficial efectuada por el sector público nacional". El original se refería solamente a los estatales pero este odio por los privados la llevó a la senadora Norma Durango a incluir además a los privados. Ahora el texto incluye a "todos los servicios de comunicación operados por prestadores de gestión estatal y prestadores de gestión privada con o sin fines de lucro". El fanatismo y el fundamentalismo no tiene límites y no va a parar hasta eliminar a quienes son concebidos como enemigos.

Aunque llame a la risa, el proyecto es serio y además peligroso. Porque, lo mismo que la última dictadura, se comienza prohibiendo determinados nombres y vocablos y se acaba matando a quienes los usan.