18.06 | Información General Dr. Marcelo Sarlingo, docente de la Unicen

"Los antivacunas juegan con los miedos irracionales"

Profesor de Antropología Médica en Sociales y de Humanidades Médicas en Ciencias de la Salud, hizo un repaso de las corrientes anti-vacunación, y reflexionó sobre las particularidades locales. 

Daniel Lovano

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Desde que ese practicante de medicina en la Inglaterra rural encontró la senda que lo llevaría a la cura para la viruela (una enfermedad que devastó a comunidades enteras durante miles de años y diezmó a las poblaciones originarias con la llegada de los españoles a América) las vacunas han tenido muchos defensores y no poco detractores.

Corría el siglo XVIII cuando el doctor Edward Jenner (1749-1823) escuchó de boca de una ordeñadora que se creía protegida de la viruela porque había contraído viruela vacuna, y decidió probar la hipótesis.

Jenner inoculó a James Phipps, un pequeño de ocho años de edad, con materia de una llaga de viruela vacuna de la mano de Sarah Nelmes. Phipps sufrió una reacción local y se sintió mal durante varios días, pero se recuperó totalmente.

En julio de 1796, Jenner volvió a inocular al niño con materia tomada de una llaga fresca de viruela humana, procurando desafiar la protección adquirida y el niño James se mantuvo sano. Así nació la vacuna antivariólica.

Pero a Jenner no lo persiguió la gloria, sino la burla y el descrédito. Sobre todo de la Iglesia, que consideró repugnante inocular a alguien con material de un animal enfermo.

Entre Jenner y la denuncia por envenenamiento de Elisa Carrió contra el presidente Fernández y el ministro Ginés González García hay un hilo conductor que recorrió el doctor en antropología Marcelo Sarlingo, docente de la Facultas de Ciencias Sociales y en Ciencias de la Salud de la Unicén.

Sarlingo identificó dos grandes ramificaciones en los movimientos anti-vacunas:

Están los que defienden una filosofía naturista, e impulsan la evolución de los cuerpos a la par con la naturaleza. "Tratan de que la vida esté alejada de los elementos artificiales que propone la cultura moderna" indicó.

Otros resisten los "efectos autoritarios" de los gobiernos centrales. "Eso no tiene nada que ver con el autoritarismo, sino con un posicionamiento político basado en una idea de libertad absoluta proveniente de los siglos XVIII y XIX".

Ninguno de ellos coincide con el sustrato ideológico de los miles aún reticentes a vacunarse en la Argentina.

Además, la resistencia a la vacuna convive con un contexto preocupante, porque mientras millones de personas se sigan negando a recibir el pinchazo, este virus no será desterrado del planeta tierra.

"Los movimientos antivacunas están desde el inicio del capitalismo" rememoró el doctor Sarlingo. "Siempre fue controversial la vacunación en Occidente. Sobre todo, en los últimos 300 años y tiene que ver con los cambios generados por la revolución industrial y con la modernización de las sociedades" afirmó.

Las relaciones entre una parte de la alta alcurnia inglesa con el lejano Oriente (India y China), donde ya se usaban métodos de inmunización, la puso en contacto con algunas formas de vacunación a través de insertar por la nariz pequeñas cantidades de los agentes que atacaban al ser humano.

"Mucho antes de que se desarrollara la ciencia moderna, a través de las observaciones, la idea de la vacunación ya estaba presente. Una mujer, esposa de un virrey, llevó este método a Londres y lo probó en gente de su familia" apuntó.

"Cuando estas técnicas se difundieron, aparecieron experiencias como la de Jenner con la vacuna antivariólica y los desarrollos de Pasteur, que tienen que ver con las maneras en que se organizó la salud pública, porque era un momento en el cual el capitalismo necesitaba de una población sana para poder producir" analizó.

Hoy esa crisis de productividad como consecuencia de la crisis sanitaria se está viendo en algunos sectores muy afectados, por ejemplo la industria del turismo. En el siglo XIX Francia hizo punta en la necesidad de que toda la población estuviera vacunada. "A toda acción corresponde una reacción" es una ley física, pero en este caso fue la actitud de sectores que se resistieron a la política de inmunizaciones masivas.

"Algunos discuten teóricamente la vacunación y lo que dicen es que ante el avance intenso de algunas pestes lo mejor es tratar la inmunidad rebaño. Agrupar a la gente alrededor de aquellos individuos que resisten a los virus o bacterias y que la inmunidad natural sea la que naturalmente controle al virus. Eso, en términos estadísticos, tiene un costo social altísimo porque muere muchísima gente" reflexionó Sarlingo.

El crecimiento de los laboratorios y su centralidad en la maximización de los beneficios aparecieron en el siglo XX para complicar aún más las cosas. "Sobre todo en el mundo sajón se les desconfía mucho debido a que por momentos hubo grandes fraudes: medicamentos que no producían ningún efecto, muchos negocios con las vacunas, organismos internacionales declarando epidemias para que los laboratorios vendieran medicamentos y vacunas, que en algunos casos se denunciaron como alertas injustificadas" señaló.

Sarlingo mencionó que la curiosidad de este fenómeno antivacunas es que se da en poblaciones que tienen un nivel de educación bastante alto."Son gente que posee información, algunas provenientes desde dentro de los sistemas médicos, o del desarrollo de medicamentos, en base a datos mal construidos o que atrás persiguen intereses oscuros. Los antivacunas aprovechan estos datos y a partir de ahí construyen movimientos de resistencia" alertó.

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