21.06 | Política 

Bachelet en la ONU: preocupaciones por los derechos humanos en Formosa

La expresidenta de Chile citó un informe acerca de las políticas restrictivas llevadas a cabo por el controvertido gobierno de Gildo Insfrán durante la pandemia.

La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, Michelle Bachelet, habló en ese organismo sobre "las preocupaciones críticas de derechos humanos en la provincia nororiental de Formosa", durante la crisis sanitaria desatada por el coronavirus.

La ex presidenta de Chile se refirió este lunes a un informe de la ONU acerca de las políticas restrictivas que llevó a cabo el gobierno de Gildo Insfrán en esa provincia argentina, "cuando la pandemia se apoderó de ella".

"En Argentina, el equipo de la ONU en el país se movilizó rápidamente para responder a preocupaciones críticas de derechos humanos en la provincia nororiental de Formosa cuando la pandemia se apoderó de ella", dijo Bachelet, mencionando que el Coordinador Residente de la ONU dirigió una misión de evaluación virtual con la participación de UNICEF, UNFPA, OMS / OPS y ACNUDH en la provincia del norte. 

Su enviado "inició consultas con las autoridades sobre un posible programa estratégico conjunto de la ONU para responder a la emergencia sanitaria en la provincia de acuerdo con las normas internacionales de derechos humanos, que incluye abordar una serie de problemas estructurales, con especial atención a los pueblos indígenas y las poblaciones vulnerables", dijo Bachelet.

Se trata de la segunda vez que Bachelet se pronuncia sobre la situación de Formosa desde febrero pasado, cuando respondió una carta que miembros de la UCR habían presentado en el que advertían sobre presuntas violaciones de los derechos humanos en Formosa a raíz de medidas contra la pandemia de coronavirus, y señaló que se deben respetar "las salvaguardas contra la arbitrariedad".

"El cumplimiento de cualquier restricción sobre la libertad de movimiento no puede justificar el recurrir al uso excesivo de la fuerza por parte de la policía; incluso durante estados de emergencia, el uso de la fuerza se rige por los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y precaución", había respondido Bachelet.

"Necesitamos asegurarnos de que todos los actores de la ONU comprendan quiénes son los más marginados y por qué; que identifiquemos conjuntamente los retrocesos en materia de derechos humanos; y que actuemos juntos cuando el apoyo colectivo de la ONU pueda ayudar a los Estados a abordar desafíos clave de derechos humanos, incluidas las desigualdades estructurales", agregó.

"Aumentan la pobreza extrema, las desigualdades y la injusticia. Se está erosionando el espacio democrático y cívico", dijo Bachelet al inicio de su discurso. "Navegar por una salida clara de la compleja crisis de Covid-19 y hacia un futuro inclusivo, verde, sostenible y resiliente será el trabajo de esta generación de líderes mundiales, o su caída".

"Para recuperarnos de los mayores y más graves retrocesos en materia de derechos humanos que hayamos visto nunca, debemos tener una visión que cambie la vida y una acción concertada" para ponerla en práctica, dijo Bachelet a los miembros del Consejo de Derechos Humanos, que abrió este lunes su 47ª sesión, por tres semanas.