21.07 | Información General "Ley de etiquetado frontal de alimentos"

Una norma para saber qué llevamos a la boca

"Se trata de una herramienta de salud pública y de información para que la población recupere el poder de decidir sobre los consumos alimenticios que afectan a la salud" señaló la diputada Florencia Lampreabe, impulsora del proyecto.

Daniel Lovano

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En algunas semanas los argentinos van a contar con herramientas más claras para saber lo que realmente se llevan a la boca cuando sucumben ante la tentación de beber o ingerir productos procesados o ultraprocesados que suelen ir acompañados por las más inteligentes, astutas y atractivas campañas publicitarias de parte de las multinacionales, o grandes empresas nacionales, de la alimentación.

El "Régimen de Promoción de la Alimentación Saludable" (o la "Ley de etiquetado frontal de alimentos") recibió días atrás dictamen de mayoría en un plenario de comisiones, y en los próximos días será tratado en el recinto de la Cámara de Diputados.

El proyecto ya cuenta con media sanción en el Senado, y su propósito es "concientizar a la sociedad" sobre la alimentación con etiquetas que adviertan en los envases las cantidades excesivas de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías que contiene.

La diputada por Hurlingham del Frente de Todos Florencia Lampreabe (junto con la olavarriense Liliana Schwindt) fueron actrices centrales en el avance del proyecto.

"Es una herramienta de salud pública y de información para que la población recupere el poder de decidir sobre los consumos alimenticios que afectan a la salud, porque hoy no existe esa información" dijo la diputada Lampreabe.

"Es una herramienta de salud pública y de información para que la población recupere el poder de decidir sobre los consumos alimenticios que afectan a la salud, porque hoy no existe esa información" dijo la diputada Lampreabe.

"Estamos consumiendo un exceso de nutrientes críticos sin saberlo -esos que el sistema de etiquetado quiere advertir, como el sodio, las azúcares, las grasas-, porque a veces vienen detrás empaques o de publicidades engañosas que venden como saludables, nutritivos o necesarios una serie de productos que terminan afectando nuestra salud" reveló la licenciada en ciencias políticas.

"La malnutrición por el consumo de estos productos ultraprocesados, con una cantidad excesiva de estos ingredientes está generando un problema en la salud pública, que son las enfermedades crónicas no transmisibles. Cada vez aparecen en edades más tempranas, además de constituir el principal problema sanitario en nuestro país por fuera de la pandemia" dijo.

Factores como hipertensión, hiperglucemia, sobrepeso, obesidad aumentan de manera preocupante, sobre todo en niños, además de todas las patologías cardíacas que trae como consecuencia el insumo de esta oferta alimentaria.

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