01.08 | Información General FINDE

Entre la tradición y las ganas de bailar

El Ballet de Danzas Alemanas, que funciona como una extensión de la Escuela de Danzas Municipal, viene desde hace varios años uniendo tradición y el gusto por bailar. En diálogo con FINDE las actuales directoras de "Wir Bringen Freuden", Micaela Baier y Yesica Smith, cuentan la historia del nacimiento del grupo, resaltan el compromiso y la dedicación de los bailarines y la emoción que despiertan en el público.  

Rodrigo Fernández

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Wir Bringen Freuden. Así se llama desde el 2017 el Ballet de Danzas Alemanas que funciona como una extensión de las Escuela de Danzas Municipal y Micaela Baier, una de las profesoras, dice que eligieron ese nombre, cuya traducción es "nosotros traemos alegría", luego de una votación dentro del grupo de adultas.

"Nosotros creemos que es lo que hacemos cada vez que vamos a una fiesta. Llevar nuestra alegría con nuestras danzas" dice.

Desde el 2016 Micaela comparte la dirección del grupo co Yesica Smith, quien cuenta que comenzó a bailar en el grupo a los 12 años, en sus inicios, en Colonia San Miguel "porque mi familia es de descendencia alemana y nunca en mi pueblo hubo un taller de danza de ningún tipo. A mi mamá le entusiasmo la idea de que aprendé a bailar danzas alemanas".

Micaela se sumó en el 2007. "Comencé bailando en Mar del Plata en el 2002 y cuando vine a la ciudad empecé en este grupo".

El grupo que pertenece a la Escuela Municipal de Danzas, coordinada por Cecilia Mares, y se desarrolla en las extensiones de Colonia Hinojo y Colonia San Miguel. Oficialmente empezó en Colonia Hinojo y en 1998 llegó a Colonia San Miguel bajo la dirección de Andrea Hess. Era conocido como el Ballet de Danzas Alemanas de Olavarría. Desde el 2010 al 2016 fue el Deutsche Tanzgruppe y desde que asumieron la dirección las profesoras decidieron que lleve un nuevo nombre.

Sólo bailar

"La mayoría de la gente que baila sí es descendiente de alemanes del Volga pero no toda. Hay que no, que simplemente le gusta bailar y las danzas que hacemos y forma parte del grupo" dice Micaela y por eso remarca que "no es requisito ser descendiente. Es simplemente tener ganas de bailar".

El ballet está conformado por tres grupos. Uno infantil, uno juvenil y un grupo de adultas. Se comienza a bailar a los 3 años y la adulta mayor de más edad que forma del ballet tiene 81 años.

"No es necesario tener conocimientos previos para bailar, sólo tener ganas. No existe ningún otro requisito para poder bailar estas danzas" "En este momento somos un total de 30 bailarines. Las propuestas varíasn según cada grupo. Nosotras hacemos distintos estilos de danzas como lo son Schottis, Polka y Vals. "Si bien en todos los grupos se bailan todos los estilos con cada uno tratamos de hacerlo de manera distinta". "Con el grupo infantil, y para que a los más pequeños les resulte mas divertido bailar, siempre utilizamos materiales como hachas, caballitos, bancos, muñecas o carritos. Tratamos de utilizar algún elemento para que al momento de bailar se sientan mas seguros y no bailen completamente solos. Además de hacerlo mas atractivo que sabemos que tanto al público como a los mas chiquitos les gusta bailar y utilizar los elementos" explica y menciona que con los grupos de adultas y de jóvenes "las propuestas son similares. Con los jóvenes tratamos de bailar con algún elemento como cintas, flores. Con el grupo de adultas son coreografías sin ningún elemento"

Ensayos sin presencialidad

"Volvimos a la presencialidad en mayo, así que todo el año pasado y parte de este estuvimos virtual. Con el grupo infantil utilizamos materiales como también con el grupo de adultas" cuenta Micaela y señala que "fue mas un apoyo, de marcar lugares, de marcar coreografiás en un sector correspondiente utilizando por ejemplo una silla u otro elemento para marcar el espacio del compañero" "Fue todo una novedad, sobre todo con el grupo de adultas porque había integrantes que no sabían lo que era Zoom o Meet. Fue un proceso bastante divertido y largo hasta que con tutoriales les enseñamos a usar Zoom para que no se pierdan las clases"

"Fue todo un desafío para ellas y para nosotras todo el tema de las clases virtuales" dice y Yesica agrega que "fue un desafío porque al tener dos hijos realmente se me complicaba mucho encontrar mi tiempo de tranquilidad para dar las clases. Además en un pueblo tan alejado de Olavarría donde la red de internet es muy escasa nos teníamos que ingeniar la manera de dar bien las clases motivar a sus hijos para que les gusta la idea de ensayar por Zoom" "Aprender a bailar sin alguien al lado y mirando a través de un teléfono sumado a que se te cuelga la imágen. Fue todo un recorrido bastante complicado" afirma Micaela.

La profesora asegura que "la pandemia nos jugó bastante en contra porque si bien bailábamos mucho acá en la ciudad también bailábamos mucho afuera, en otras ciudades de la provincia de Buenos Aires como en otros lugares. Vamos a colectividades de Mar del Plata, Azul, Tres Arroyos, Tandil, Entre Ríos. En el año 2017 tuvimos la posibilidad de viajar a Brasil, a la ciudad de Federico Westphalen, donde se reúnen a festejar los aniversarios de los distintos grupos de danzas que hay allá. Fuimos el único grupo de danzas de Argentina".

"Todos los años, por lo general, tenemos un fin de semana libre al mes, antes de la pandemia. Después estábamos siempre bailando en un lugar distinto"

Volver a los escenarios con todos los cuidados

"Nosotros estábamos acostumbrados a bailar todo en pareja y ahora se modificaron todas las coreografías para que no haya roces, para que no se toquen, para que no se agarren la mano" explica Micaela y apunta que una de las cosas que más desean es poder "terminar este año con la presencialidad y que pronto podamos volver, ojalá que no falte mucho, a las presentaciones con público". Pero no todo fue complicado. El grupo juvenil participó de un concurso virtual de danzas y entre 140 participantes quedaron en el 5º lugar.

"Fue algo muy novedoso para nosotras filmarse cada una en su casa, con el traje, sin nadie al lado.

Una experiencia muy linda la presentación virtual pero no es el mismo que la presencialidad. Tener el pública cerca, escuchar los aplausos, los gritos de la familia" dice.

Ahora anhelan " volver a bailar en un escenario, aunque sea con publico reducido, seria genial. Esperámos volver a viajar, a llevar nuestras danzas a distintas partes del país y reencontrarnos con otros grupos de danzas".

"Volver a bailar en parejas y estar en un escenario frente a un público es lo que ansiamos" concluyen.

Orgullo, sacrificio y apoyo familiar

R.F.

"Viajar y representar las costumbres es algo que no llena de orgullo" dice Micaela y se reconoce como descendiente de alemanes del Volga. Yesica utiliza casi las mismas palabras: "Se siente un orgullo muy grande ir a bailar adonde nos inviten y en cada escenario ponemos las mismas ganas y el mismo amor, y con todo el orgullo de seguir con nuestras tradiciones alemanas" Micaela reconocer "el sacrificio que implica para todos" y menciona a "los papás de los más chiquitos que los tienen que llevar a ensayar, hacerles un traje. Para las jóvenes que tienen que sacrificar un sábado para estar todo el día ensayando. Para el grupo de adultas que también implican varias horas de ensayo el día de la presentación".

Que lo que hacen "sea visibilizado en un escenario grande, con mucho público, nos llega de orgullo constante y de ganas de seguir creciendo, capacitándonos y de llegar a otros lugares" y pone como ejemplo la visita que hicieron a Brasil en el 2017.

"Fue glorioso para nosotros porque fueron muchos horas de viaje para bailar 15 minutos pero nos llenó tanto de felicidad que no sé cómo explicarlo" dice y busca las palabras. "Es felicidad, alegría, el hecho de ver reflejado en un escenario todo el sacrificio que hiciste los días previos para poder llegar a ese lugar".

"No es sólo el sacrificio de las personas que bailamos sino también de toda la familia que está detrás. Porque poder llegar a concretar estos viajes todas las familias colaboran" asegura y comenta que en todas las fiestas locales además de bailar tienen un stand para recaudar fondos y poder reunir el dinero necesario para viajar.