29.08 | Información General Día del Abogado

"Ejercer con vocación y colaboración, eso es lo que rescatamos de nuestro equipo de trabajo"

Ubicado en Cortés 2952, el estudio jurídico Martinoia tiene como fuerte el Derecho Laboral. Lucrecia Belén Martinoia habló de la profesión, los cambios en pandemia y el camino que recorre junto con su hermana Marianela. 

"Siempre digo que lo importante de nuestro equipo de trabajo es que tenemos una gran vocación por lo que hacemos. Creo que eso nos distingue, la manera en que trabajamos. Ejercer con vocación es lo que hace que este trabajo sea más lindo. Uno se ve enfrentando esta profesión y no suele ser fácil, pero la colaboración que existe entre nosotras, la ayuda mutua y el sentirnos respaldadas nos permite ejercer la abogacía de esta manera", cuenta la abogada Lucrecia Belén Martinoia desde el estudio que comparte con Marianela, su hermana melliza, al que sumaron más recientemente a otra colega, Agustina Daniela Pasquariello.

Lucrecia tiene 34 años y lleva casi 12 de experiencia en la profesión. Sus primeros pasos fueron en un estudio de abogados olavarriense y en diciembre de 2015 junto con su hermana decidieron abrirse camino propio. 

"Toda la carrera la hicimos a la par", sostiene la abogada. Y define que "es bastante extraño todo, pero en su momento, cuando terminamos la secundaria nos hicimos el test vocacional y nos dio a las dos una orientación hacia lo jurídico-político en un 70%. A las dos lo mismo, increíble". 

El fuerte del estudio que comparten las hermanas en Cortés 2952 es el Derecho Laboral, "más que nada lo que es ART, accidentes de trabajo, enfermedades profesionales, daños y perjuicios, accidentes de tránsito y también asesoramos a Pymes", expone la profesional que cursó sus estudios superiores en la extensión de la Universidad de Lomas de Zamora. 

"Cursábamos los fines de semana: viernes y sábados. Y los días de la semana nos organizábamos con el estudio", porque Lucrecia comenzó a ejercer en 2009, poco antes de recibir su título oficial. 

Lo cierto es que las mellizas "hicimos toda la carrera juntas, rendíamos juntas y hasta nos recibimos juntas en diciembre de 2009. Desde ahí también hemos ejercido de manera conjunta". Lucrecia y Marianela son las menores de cuatro hermanos. El mayor, Fernando, es maestro mayor de obras y "tengo otra hermana que es ingeniera agrónoma y trabaja en la Facultad de Azul. Así que en la familia no hay nadie más vinculado a lo jurídico". 

La especialidad, en pandemia

En el estudio jurídico Martinoia se especializan en Derecho Laboral y, entre muchos cambios que trajo la pandemia -algunos muy positivos- se hizo evidente una problemática que atraviesan quienes se dedican a esta rama de la abogacía que se vincula al "funcionamiento de las comisiones médicas". 

La Dra. Martinoia explica que "Olavarría depende de la comisión médica que tiene cabecera en Azul y que pertenece a la Superintendencia de Riesgos de Trabajo que trabaja en lo que son accidentes o enfermedades. Ese organismo estatal no está funcionando de igual modo. Así sí estamos teniendo un problema bastante importante porque no están otorgando los turnos a las personas con la inmediatez que lo requieren, sobre todo cuando se trata de accidentes laborales". 

En este contexto, "desde nuestro estudio estamos proponiendo judicializar la cuestión ante el Tribunal de Trabajo de nuestra ciudad. Solicitar la medida cautelar correspondiente para que puedan tener la atención médica que necesitan, que en la mayoría de los casos es urgente. Hay muchísima demora y hay casos que no ameritan esa demora así que estamos haciendo reclamos en ese sentido". 

La situación se da en el marco de la pandemia porque "están con poco personal. Y si bien sacaron una Resolución para hacer audiencias virtuales, esa normativa todavía no se ha puesto en práctica y los abogados necesitamos que se implemente de inmediato".

En el marco de la pandemia, además, se incorporó como enfermedad profesional también al Covid 19. En estos casos, "hay que hacer la denuncia correspondiente e iniciar el trámite ante la comisión médica que corresponda a cada jurisdicción. El ente que intervenga analizará su corresponde con enfermedad laborar o no".

La profesional explica que "el Poder Ejecutivo la considera presuntivamente una enfermedad profesional y hay una Resolución específica de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo que establece el procedimiento a seguir ante estos casos". Aclaró que "en aquellos casos que son trabajadores esenciales la Comisión Médica Central deberá entender que la contingencia guarda nexo directo con la labor efectuada". 

Llegó para quedarse

Sin dudas lo que dejó la pandemia es la virtualidad y sus aspectos positivos. Esto no solo se visibilizó en el ámbito jurídico sino también en otros ámbitos tales como la educación o el teletrabajo en diversos rubros. 

En este sentido, "nuestro trabajo nunca frenó -asegura la Dra. Lucrecia Martinoia-. Analiza que "si bien todos tuvimos que poner nuestro granito de arena para aggiornarnos a esta era digital y tecnológica, no nos afectó particularmente en nuestro estudio porque en realidad veníamos implementando estas herramientas. Nunca estuvo parado en pandemia, funcionamos en todo momento".

La abogada explica que "si bien los primeros meses trabajábamos desde nuestras casas, tenemos un sistema jurídico que nos permitía trabajar en red a todo nuestro equipo. Nuestro servidor está encendido desde hace un año y medio, y nosotras trabajábamos en red".

En este contexto, sostiene que "vemos que hay cuestiones que vinieron para quedarse y que nos han beneficiado mucho en el ejercicio de la profesión. Cuestiones tecnológicas y de 'despapelización' por decirlo de alguna manera. Hoy en día el papel no existe más. Son  disposiciones nuevas por parte de la Suprema Corte de Justicia que establecen que todas las presentaciones deben hacerse de manera electrónica y digital".

Al token digital (dispositivo que tiene registrada la firma de cada profesional) con el que se trabajaba en pre-pandemia, se sumaron más cosas. Una que destaca la Dra. Martinoia es la obligatoriedad de un registro con domicilio electrónicos, iniciativa que concretó la Suprema Corte. "Es un progreso en medios tecnológicos que nos permite poder diligenciar oficios, células y demandas en esos domicilios electrónicos, notificamos todo ahí, razón por la cual hay mucha más celeridad en los procesos judiciales porque la notificación es inmediata, se da más rápido, una vez que se deposita en ese casillero electrónico ya queda notificado. Nos ha facilitado muchísimo el trabajo".

Las audiencias también forman parte de las adaptaciones al mundo de la virtualidad. "Muchas se hacen de manera virtual, salvo excepciones. Los juzgados Civil, Comercial y de Familia se han aggiornado y se toman audiencias virtuales. Citamos a los clientes y a los testigos al estudio y las tomamos desde acá, conectados con los juzgados".

A esto se suma la capacitación permanente que también pasaron a ser parte de las actividades que pueden hacerse a través de la pantalla. "El Colegio de Abogados de Azul no ha parado en ese sentido y siempre tuvo a disposición cursos intensivos de manera virtual".

Así, "la realidad es que contamos con varias herramientas que se han implementado en pandemia y que han sido muy beneficiosas para nuestra profesión", sostiene la abogada. 

El cambio "es muy positivo", califica la Dra. Martinoia desde su estudio de Cortés 2952 que además tiene disponible la página web www.estudiomartinoia.com.ar donde se las puede contactar para cualquier duda o consulta.

Distintas formas de trabajar, nuevas herramientas que permiten agilizar tiempos o capacitaciones que ahora se pueden tomar desde el living de casa... Dentro del difícil contexto de pandemia, hubo cuestiones positivas en este sentido. Lo que nunca cambió en el estudio de las hermanas Martinoia es la vocación, el trabajo en equipo, "la colaboración y el respaldo que existe entre nosotras".