31.08 | Información General 

El MTE y su trabajo con el polo productivo de liberados

Cómo funciona en Olavarría la organización, que tiene como máximo referente nacional a Juan Grabois, para otorgarle una salida laboral a las personas que recuperan su libertad. Sus ramas y sus herramientas para asistir a los más vulnerables.

Daniel Lovano - [email protected]

Alguien, con uno de los coeficientes mentales más altos que se ha conocido en la humanidad, dijo alguna vez que la oscuridad es en realidad la ausencia de luz.

Esa luz, luego de salir una de las vivencias más tenebrosas que puede atravesar una persona (como es la pérdida de la libertad) es lo que ofrece el MTE a través de su polo productivo para liberados: un oficio, una alfabetización, un trabajo, una herramienta para ganarse la vida, un antídoto contra la reincidencia.

El Movimiento de Trabajadores Excluidos (cuyo máximo referente a nivel nacional es Juan Grabois) abarca en Olavarría distintas ramas productivas y cada una de ellas nace de la necesidad de los sectores populares más vulnerables para organizarse cuando el mercado o el estado les dan la espalda.

Los desocupados, los cartoneros estafados por los intermediarios, feriantes y vendedores ambulantes, una rama (rural) que organiza a huerteros y huerteras, las mujeres que deben dar respuestas al hambre de los pibes en los barrios más postergados, los pibes que "Vientos de Libertad" rescata de las drogas y la contención de aquellos que recuperan su libertad.

El polo productivo de liberados, en específico, se organiza en Mitre y Laprida.

"En el galpón funciona una herrería, una carpintería, el panel de herramientas, cuadrillas de jardinería, albañilería, también hacen electricidad, plomería, poda de árboles, jardinería, pintura" reveló Emiliano Llorente, militante del MTE en Olavarría.

A los saberes acceden a través de cursos acercados por el estado, "pero la mayoría de los pibes se van pasando el oficio" apuntó.

"Tratamos de armar las cuadrillas con algunos pibes que saben mucho, otros que recién están empezando, y a la larga van pasando el conocimiento de unos a otros" acotó.

Hoy el MTE organiza a más de 250 personas entre todas las ramas; cerca de 50 integran el polo productivo de liberados.

"Estamos encarando también emprendimientos gastronómicos en la rama de liberados, pero enfocados a compañeras, que funciona en el garaje donde hoy está 'Vientos de libertad'. Ahí estamos poniendo gas, piso y revestimientos para que a las compañeras no les falte nada" destacó.

Entre los liberados hay jovencitos que han transitado algunos años por institutos de menores, y adultos con más de 15 años presos.

"Nosotros no dejamos afuera a nadie, tratamos de darles una oportunidad a todos y a todas los que pasaron por un proceso de encierro. La línea es a través del trabajo; es la mejor forma de luchar contra la reincidencia, de no cometer más delitos" afirmó.

 "Con una oportunidad es más sencillo de lo que la sociedad piensa. Hay un montón de gente que dice 'estos pibes no se quieren rescatar' y es mentira"

Emiliano sostuvo que "con una oportunidad es más sencillo de lo que la sociedad piensa. Hay un montón de gente que dice 'estos pibes no se quieren rescatar' y es mentira; en realidad es porque nadie les ofrece una oportunidad de aprender un oficio, de tener un lugar, compañeros de trabajo, de poder terminar la escuela, de hacer un taller de arte o lo que le guste. Eso es lo que nosotros tratamos de hacer".

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