05.09 | Política El economista y diputado visitó Olavarría con otros referentes de Dar el Paso y dio una mirada singular del problema argentino

"Si no se mejora la gestión del Estado, no se puede cambiar nada", advirtió Martín Lousteau

No habló sobre la controversia acostumbrada en el debate de la economía nacional sino que enfocó el problema en el rol del Estado, la calidad de gestión y las prioridades en el gasto. También convocó a votar porque es la manera de "redistribuir el poder político", dijo.

Cacho Fernández [email protected]

El diputado nacional, Martín Lousteau, estuvo en Olavarría acompañado de la precandidata a diputada Dania Tavella, Belén Vergel y Sebastián Matrella, entre otros representantes de Dar el paso. El economista dio un enfoque muy interesante sobre la economía nacional en el que incluyó la política y lo cultural. Precisamente basó su opinión no en dividir liberalismo versus populismo sino que sustentó su análisis en el manejo del Estado como factor determinante de todo lo demás. "No se puede mejorar nada si no mejora el Estado. Si éste no mejora, no mejora el país simplemente porque maneja el 45 por ciento de la economía. Entonces, me llama la atención que no se contemple esto", dijo.

A su juicio, "es un problema de concepción del Estado", colocando a éste como el órgano rector de todo. "Nosotros competimos con los políticos de otros países y eso hay que tenerlo en cuenta".

Si bien pretendió hacer un enfoque integral de la economía porque por su especialidad se apunta a ello en cualquier entrevista con los medios, Martín Lousteau no descuidó la cuestión ético política ya sea por los festejos en Olivos en plena pandemia como también por los vacunatorios VIP o las defensas encendidas que hizo el Presidente sobre hechos que eran completamente censurables.

"Con esto se rompieron muchas cosas, la palabra y la figura presidencial y muchos contratos que tiene la sociedad con el poder político. El Presidente salió a solidarizarse con cosas indefendibles y no se solidarizó con los famliares de fallecidos, por la pérdida de clases. Por el contrario, se enojó con todos ellos". dijo.

Para atrás

Mientras el radicalismo muestra con una gran expectativa a su referente provincial y nacional, Facundo Manes, como una resurrección partidaria, Martín Lousteau trabaja sobre un diagnóstico muy fino sobre las causas del deterioro nacional. Y no contrapone modelos económicos como liberalismo versus populismo, aunque tampoco tampoco descuida el peso fundamentalmente del segundo en la vida nacional, sino que enfoca la causa del problema integral en la gestión del Estado. De paso invita a toda la gente a ir a votar porque "es la manera con la que se redestribuye el poder político".

¿cuál es el rumbo o qué es lo que hay que hacer, si menos gestión estatal o memos actividad privada? se pregunto, para responderse que "será la sociedad la que irá determinando. El Estado será tan grande o tan chico de acuerdo como lo quiera la sociedad porque será ella la que lo determine", aunque subrayó la importancia de la calidad política de la gestión al decir que "los políticos compiten contra los políticos de otros países", tras lo cual invitó a comparar la eficacia de los ferrocarriles en 1950 y tantos con la que tienen hoy. "Tardaban en llegar 4 horas y hoy ese recorrido lo hacen en siete. Y ahí está la involución que tenemos en muchos rubros", señaló. "Por eso fue un tremendo error haber terminado con los ferrocarriles", dijo, criticando el período menemista.

Menos ingresos

"Tenemos un Estado microcéfalo, con cuerpo de elefante y cabeza de mosquito", dijo, y preguntado como se cambiaba la cultura nacional deformante de suponer que todo se arreglaba con un Estado de mayor proporción. Lousteau sostuvo que esa cultura se la cambia desde el Estado. No se pude gastar todo el futuro en el presente", dijo sobre el populismo, y "cuando se tranquilice la economía también comenzará a modificarse el estado de ánimo de la gente y, sumando una buena gestión del Estado, vendrán inversiones, empleo y habrá percepción de futuro. Porque siempre debe haber una base de creencia y de expectativas. Un matrimonio no puede estar todos los días tirando los dados para ver si se separan o si siguen juntos".

Luego dio algunos datos para graficar el retroceso argentino. "Mientras el mundo tiene hoy el doble de ingreso per cápita en los últimos cincuenta años, Argentina está peor que en 1974, y si a eso se le suman las crisis constantes, veremos que éstas impactaron fundamentalmente sobre los sectores de ingresos fijos. Repito, en las principales naciones cada habitante está recibiendo el doble de todo en medio siglo, nosotros recibimos el doble de nada, ni de ingresos, ni de servicios, ni de nada...Por eso hay que administrar el Estado de otra manera no solo para gastar menos y mejor sino también para mejorar al pais de manera integral. La pandemia nos dio una cachetada de realidades, además de las nuevas angustias que nos trajo".

Un estadio para Qatar

En ese momento destacó el compromiso de Sebastián Matrella, de Dania Tavella, de Belén Vergel con estos desafíos que se abren en estras legislativas. "Estamos para mejorar la capacidad de gestión porque es la única o principal manera de salir", tras lo cual, y con una crítica por elevación hacia el liberalismo de Espert o Milei, dijo que "si bien tenemos la presión tributaria récord en el mundo, también digo que con estos niveles de pobreza y sin crecimiento, será muy dificil hacer una reforma tributaria. No podemos salir de los planes sino que lo que se debe hacer que los beneficiarios agreguen valor social por lo que cobran. Se gasta mal y es muy malo el orden de prioridades. En Santiago del Estero hay un estadio de fútbol que parece haberse construido para Qatar. Entonces, lo que se debe mejorar es la conducción política y la calidad de gestión del Estado", sintetizó.

apuntando a una suerte de reforma laboral, Lousteau cuestionó: "tenemos convenios colectivos de 1974 de actividades que no existen o han cambiado mucho. Y con eso hablo además de la calidad de nuestro sindicalismo. Ponemos cepo a las exportaciones de productos que nos generan divisas, y rompemos contratos con quienes nos están comprando. Y si esto sigue pasando, del otro lado no nos van a comprar más", remató.