27.09 | Información General La peregrinación a caballo a la Basílica de Luján y la mirada de una médica veterinaria que se especializa en equinos

"Ojalá que no se pierda esta bella tradición"

Se desempeña como veterinaria en el Regimiento, pero además de su profesión ama a los caballos.A semanas de la prohibición del evento y de la defensa por parte de agrupaciones gauchas, Vanesa Abdala asegura que estos animales están muy bien entrenados, alimentados y con sus análisis clínicos correspondientes.

"Vivo con caballos, hasta que nacieron mis hijos uno vivía adentro de mi casa", cuenta a EL POPULAR la médica veterinaria Vanesa Abdala mientras muestra una fotografía que ilustra a la perfección su amor por estos animales.

"Vivo con caballos, hasta que nacieron mis hijos uno vivía adentro de mi casa"

Especializada en la atención de equinos desde hace una década y media, la profesional que se recibió a los 22 años cumplió 23 en su primer trabajo en un haras, actividad que comparte con su desempeño en el Regimiento.

A semanas de la prohibición por parte del intendente de Luján de la tradicional peregrinación a caballo y luego de la defensa por parte de agrupaciones gauchas, Vanesa Abdala llega con su voz para explicar que no hay motivos para tomar esta medida porque "los caballos están muy bien cuidados", sosteniendo su afirmación no solo desde su experiencia profesional, sino además desde lo personal.

Pandemia, seguridad y "maltrato animal" fueron las razones por las cuales el Jefe Comunal de Luján, Leandro Boto, decidió prohibir esta celebración. La resolución se conoció el 8 de septiembre pasado, a menos de 20 días de que se lleve a cabo el evento. La medida provocó un amplio rechazo en los centros tradicionalistas que han señalado que el municipio "no respetó un acto de manifestación de fe hacia la Virgen y que rompe con una tradición que viene desde hace más de 75 años".

A cambio, se decidió permitir un desfile a caballo del que solo pueden participar los centros tradicionalistas para cuidar la vida tanto de los animales como de los jinetes.

"Fue una noticia dolorosa porque los veterinarios sabemos el sacrificio que hacen los gauchos peregrinos durante todo el año para poder llegar a esa instancia", sostiene Vanesa Abdala.

Lo cierto es que esta tradición fue desvirtuándose en los últimos años y el propio Carlos Carlón -presidente de la agrupación gaucha San José- reconoció a este Diario esta semana que el problema nace de gente que llega básicamente del Conurbano y que acude a la peregrinación sin los cuidados necesarios, a modo de diversión y con caballos que no están listos, ni alimentados, ni cuidados para este tipo de actividad. En este sentido, había planteado que una solución sería reforzar controles para no permitir el ingreso de quienes no cumplen con las condiciones que requiere este tipo de actividad, una postura que tomaron gran parte de las agrupaciones que suelen participar de este evento.

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