30.09 

La vida sin smartphone y con celu "vintage" también es posible

Hay quienes entienden que los nuevos celulares, con sus múltiples propuestas y entretenimientos, no hacen más que sacarnos de la vida real.

Los celulares noventeros están siendo bien observados por muchas personas por sus básicas funciones y por el tiempo que nos dejan para vivir sin la mirada puesta en la pantalla. Según el sitio francés www.vintagemobile.fr, la venta de antiguos modelos experimentó un crecimiento, con 10.000 unidades vendidas en los últimos años.

Nokia, Ericsson y Motorola son algunas de las marcas más demandadas por clientes en esta web, que no dudan en desembolsar desde 45 mil hasta 750 mil pesos por uno de estos aparatos. Ofrecen, entre otras cualidades, baterías que duran una semana y modelos más resistentes que un smartphone.

Aunque se trata de modelos en retirada, el mercado argentino aún ofrece aparatos básicos, sin conexión a internet. Estos celulares están dirigidos a usuarios resistentes a la tecnología touch. Esto no sólo incluye a adultos, sino también jóvenes y profesionales que optan por dispositivos convencionales.

Cristóbal Valdés, gerente de RePhone, empresa dedicada a la venta de celulares reacondicionados, explica que el fenómeno es un tema asociado a una moda, ya sea por personas mayores que quieren volver a lo simple o por jóvenes que quieren una vida menos invadida. "Están buscando celulares que duren más en términos de batería y tengan menos aplicaciones que los desenfoquen de una vida 'normal', sin ser esclavos de su celular", explica.

Marina (29) vive en Barrio Luján y es estudiante. Contó que tiene un antiguo equipo Nokia y que con él se siente a gusto. "No estoy en grupos de WhatsApp, nadie me controla, no saben de mi vida privada", expresó pero lo cierto es que "mis amigos me dicen que me compre un smartphone para tener WhatsApp, porque ellos sienten que estoy desconectada. Pero lo prefiero así, ser yo la que decide cuándo conectarse y la verdad es que estoy mucho más conectada con la vida que ellos", aclara muy segura. Además, agregó que está todo el día con la computadora y que ya eso la "abruma", y es algo que la lleva a no querer tener un smartphone.

Así es como tantas personas aún están en modo 2G. Con celus que tienen lo básico e indispensable para estar en comunicación con los demás y poder oir sus voces en tiempo real, sin necesidad de acelerar esos relatos a 1.5.