24.10 | Columnistas ESCENARIO POLITICO

Un talk show televisivo con la política ausente, los números de la Séptima y las estrategias Paridad dinámica ¿Qué puede pasar el 14? Vino para todos

El debate mostró la verdadera cara de una política sin soluciones, sin prioridades, netamente emocional, obsesivamente bélica y sin racionalidad. Los tres escenarios de la Séptima. Las estrategias de Bucca para llegar al piso. El gallismo y el radicalismo dentro de una casi paridad dinámica. En Azul es el campo de batalla. Olavarría, el Waterloo final. 

El debate entre los candidatos provinciales mostró la verdadera realidad intelectual de la clase o casta política. Con los más y con los menos, todos ellos ayudaron de algún modo a la antipolítica, pero, bueno, es lo que hay y peor es nada, dirían en el barrio.

Tantos años de fracasos en las sucesivas gestiones fueron generando una carencia de formación de cuadros políticos realmente estremecedora.

A ello se le podría añadir, aunque con honrosas excepciones, la falta de actividad de los partidos políticos que es el lugar en donde realmente se forman, -o debieran formarse- los cuadros dirigentes.

Posiblemente la crisis de 2001 provocó un enorme retroceso en la política institucionalizada y dentro de la institucionalidad, se llevó puetos a los partidos políticos. El golpe final al Partido Justicialista lo dio Eduardo Duhalde quien inventó una ley de lemas totalmente distorsionada (no sumaba los sublemas) para obstaculizarle a Carlos Menem su vuelta al poder.

A partir del golpe de mano de Eduardo Duhalde, el país se quedó sin partidos y fueron naciendo los De Narváez y aquellos que desde fuera de la política crearon verdaderas empresas transformándose ellos mismos no en líderes sino en gerentes de estructuras que buscaban en el poder político la manera de sumar clientes a su emprendimiento. 

La nota completa en la edición impresa de diario EL POPULAR