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Deterxil cumple 55 años: de comenzar con 5 productos a vender ahora 5 mil

Don Jorge Zanga inició el camino de este negocio reconocido en Olavarría por tener todo para las piletas de natación. Se vino desde San Jorge y fue un emprendedor nato, que luego continuaron –desde hace 32 años- sus hijas Paola y Jorgelina, junto con un equipazo de empleados. La historia de una empresa que no para de tener nuevos clientes.

Se cumplen este 12 de febrero 55 años desde que Jorge Zanga (78) abrió Deterxil. Más de cinco décadas de este "doctor de las piletas" -como él dice- que inició este camino con uno de los negocios más emblemáticos de Olavarría, reconocidos y que desde aquel primer día no paró de crecer.

Aunque don Jorge está jubilado, él siempre se da una vuelta, todos los días, por el negocio ubicado en Pelegrino casi Moreno, donde sus hijas Paola (48) y Jorgelina (50) son las que están al frente con un equipo de empleados que siempre se pusieron la camiseta para que la clientela continúe creciendo día tras día.

"Se cumplen 55 años, es cierto. Mucho tiempo. Papá se vino desde San Jorge en 1968. Él, como mamá (Dora Izarriaga, 75), nacieron allá y estaban de novios, pero se vinieron porque al cerrarse al almacén se quedó sin trabajo. Había ido a trabajar al campo, con un tío, pero el patrón anterior le ofreció comprar Deterxil con lo que le habían pagado de indemnización. Accedió y mi abuelo Amadeo lo ayudó económicamente también y pusieron en garantía la casa, que es donde yo vivo ahora", dijo Paola (48), una de las hijas de don Jorge Zanga.

"A los siete años falleció su socio y le compró la parte a la familia, por lo que quedó como único dueño del negocio. Se llamaba Deterxil y sigue llamándose así, por supuesto. Ya es una marca registrada, porque ese nombre debe tener más de ochenta años", agregó.

"De cinco artículos que se vendían en los primeros tiempos ahora tenemos 5.000 a la venta. No exageramos, porque tenemos todo asentado en el sistema. Y no solamente son cosas para las piletas de natación, como el cloro, el alguicida, el clarificador, el reductor de PH y pastillas de cloro, cloro granulado, y artículos como cepillos barrefondo, cabos, sacahojas, etc., pero de a poco le fuimos agregando productos hasta llegar a los cinco mil, porque también hay artículos de limpieza para industria, para instituciones sanitarias, hay de todo para el hogar", señaló Jorgelina.

Para agregar que "nos compran desde el minorista, que es el consumidor final, hasta medianas y pequeñas empresas, y también grandes empresas, ya que entre los clientes tenemos a Cerro Negro, Cementos Avellaneda, Loma Negra, Minerar, Coopelectric, la Municipalidad, las clínicas, Sociedad de Fomento Loma Negra... Y todos los días tenemos clientes nuevos".

"¿Si cambió algo con la pandemia? No, para nada. Es que salvo los dos primeros días de la pandemia, que estuvo parado porque no sabíamos cómo había que trabajar, luego seguimos trabajando normalmente porque éramos esenciales, por ser un negocio relacionado con la limpieza. Seguimos con el ritmo de siempre. Porque también, al ser proveedores de la Municipalidad, debíamos enviar productos de limpieza al Hospital. Así que no paramos nunca, aunque respetando las reglas que se impuso para trabajar en cuanto a los cuidados", siguió diciendo Jorgelina.

En ese momento ingresó Jorge a la oficina, donde también está el infaltable mate, aunque hay pocos -o casi nada- momentos para descansar en Deterxil, porque el ingreso de la gente, de los numerosos clientes, es incesante. Por eso es habitual ver a la gente haciendo cola en la vereda. Y Jorge sabe que dejó el negocio en buenas manos, en sus hijas Paola y Jorgelina. "Papá viene a ayudarnos, pero él sabe que estamos llevando bien las cosas", dice Paola, aunque no podía terminar la frase porque la emoción le salía desde el alma, porque en ese instante pasaron por su cabeza todo lo que se vive, cada día, desde aquellas primeras épocas hasta ahora, del "Deterxil de Zanga".

"Somos tres hermanos. Tenemos un hermano, de 47 años, que es médico psiquiatra y vive en Mar del Plata. Hizo la residencia allá y se quedó. Estamos las dos hermanas y mi hija (Zoé) a veces viene a ayudarnos un poco, a colaborar, aunque ella está dedicada a otra cosa", señaló Jorgelina, para resaltar el equipazo que tienen para trabajar: "Están Dora Félix, que está a punto de jubilarse; Liliana Cabello, Fernando Ugalde y Maximiliano Aragón" contaron.

"Tenemos un equipo espectacular. Quizá nos costó años armar un equipo así, pero lo tenemos. No es fácil para un negocio que sea manejado por mujeres donde haya hombres, por más que ellos no son machistas, pero no es fácil. Por ahí no respetan, pero ahora tenemos un equipazo", dijo Paola, quien agregó que "en octubre ganamos la terna del premio Liderazgo Familiar, que organizaron la Municipalidad y la Cámara Empresaria que se hizo en el CEMO".

Jorge Zanga inició el camino hace 55 años. Sus hijas Paola y Jorgelina lo continuaron hace 32 años exactamente, pero los tres siempre estuvieron codo a codo emprendiendo cada día, progresando permanentemente, para que Deterxil siga siendo el lugar en el que se piensa enseguida para ir a comprar los "productos para la pileta". 

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